LAS PROVINCIAS YA AHORRARON TRES VECES MÁS QUE EN 2003
En el primer semestre del año, las provincias consiguieron un superávit fiscal primario de $ 5953 millones, que representa el 1,4% del producto bruto interno (PBI) proyectado para este año y que contrasta de manera significativa con la meta anual del 0,6% (2480 millones), prevista con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el consolidado provincial.
La mejora toma mayor dimensión si se comparan los $ 5953 millones del primer semestre con los $ 1914 millones que el interior obtuvo en el mismo período del año pasado: la diferencia es del 211% (ahorró este año 4039 millones más), un récord histórico.
Con esos números sobre la mesa, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, no tuvo reparos en enviarle un mensaje al organismo multilateral, que el mes pasado resolvió suspender la tercera revisión del acuerdo stand-by por tres años, con el pretexto de que la Argentina no cumplió con ciertas reformas, entre ellas, una nueva ley de distribución de impuestos.
“Esto demuestra que con los instrumentos que tenemos, con esta ley de coparticipación, pero con disciplina y responsabilidad, es posible tener cuentas saneadas; se puede no tener déficit”, subrayó Lavagna, como diciéndole a Washington que el interior está bajo control.
En rigor, la extraordinaria mejora de las cuentas públicas de las provincias tuvo su principal aliada en la ascendente recaudación impositiva de la Nación, que permitió que las transferencias al interior aumentaran un 58% y los envíos por coparticipación, un 76 por ciento.
Si se quiere, la contracara es que los recursos propios (los que recaudan las provincias) subieron bastante menos, un 27 por ciento. Esto deja en evidencia que la eficiencia recaudadora de muchos distritos tiene amplio margen para mejorar.
Prudencia y responsabilidad
Prudencia y responsabilidad fueron las palabras que más repitió ayer Lavagna. Es lo que les pidió a los gobernadores para que no se engolosinaran con el llamativo resultado primario del semestre y para que mantuvieran el nivel de gasto estable.
Los datos de la Secretaría de Hacienda, que dirige Carlos Mosse, muestran que entre enero y junio los gastos corrientes aumentaron un 15% con respecto al mismo período del año anterior. De 17.360 millones pasaron a 19.959 millones.
“Debe administrarse con mucha prudencia y cuidar que el gasto mantenga la tendencia actual, donde se privilegió el gasto de inversión (subió un 51%) y no el gasto corriente”, señaló.
La preocupación central del Ministerio de Economía son los vencimientos que las provincias deben enfrentar el próximo año por vencimientos de servicios de intereses y de capital del proceso de canje provincial (Bogar), del programa de unificación monetaria y de los programas de financiamiento ordenado de 2002, por un monto cercano a $ 7500 millones.
“Este año hubo pagos por 4500 millones, pero en el que viene hay vencimientos importantes, por eso pedimos que actúen con prudencia y utilicen una parte para hacer reservas, aplicables a 2005”, dijo el ministro. Por ese camino se pronunció cuando LA NACION lo consultó sobre si el resultado fiscal del primer semestre dejaba espacio para que los gobernadores dispusieran aumentos salariales.
“Algunos actuarán de una manera y otros de otra, pero en el rumbo de la política económica tenemos en claro que es vital actuar con prudencia y dedicar muchos recursos a la inversión”, dijo.
El secretario de Hacienda, Carlos Mosse, defendió la idea de que, con estos resultados, la ley de responsabilidad fiscal tiene un terreno sin obstáculos para que comience a instrumentarse el próximo año y rechazó así las críticas de algunas provincias, que argumentan que las deudas que tienen tornan imposible cumplir con la norma.
Puertas adentro del Palacio de Hacienda están convencidos de que la buena performance fiscal del primer semestre permite proyectar para lo que queda del año una buena situación financiera. De todos modos, el subsecretario de Provincias, Carlos Fernández, destacó que la magnitud de la mejora será inferior a la del primer semestre. “Si bien los recursos mantendrán la tendencia creciente, en lo que queda del año impactarán las subas salariales que se otorgaron y una recomposición de los gastos de consumo, ,entre otros motivos”, expresó.
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