LAS ROSARINAS DESEMPLEADAS SON EL DOBLE QUE LOS VARONES
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) sobre el primer trimestre del año, difundidos la semana pasada y que arrojaron que el Gran Rosario encabeza los índices de desocupación en todo el país con un 14,6 por ciento, también contienen otros datos significativos: las rosarinas desempleadas duplican a los varones, y en el segmento de hasta los 29 años llegan al 33,5 por ciento de la tasa de desempleo. Desde el Sindicato de Empleados de Comercio (uno de los sectores de mayor ocupación) no se sorprenden y coinciden con funcionarios municipales que trabajan sobre la problemática en que las mujeres son las que sufren en mayor proporción la precariedad del empleo.
De las rosarinas que no encuentran trabajo, la franja más afectada es la de jóvenes hasta los 29 años. Para la directora de Empleo de la Municipalidad, Ana Castro, “al haber una reactivación económica las que habían dejado de buscar trabajo vuelven a buscarlo y eso incrementa los índices”. En tanto, Mariana Alonso, encargada municipal del Área de la Mujer, comentó que “en los sectores jóvenes existen problemas para encontrar un primer empleo, ya que se requiere algún tipo de experiencia laboral”.
Por su parte, Susana Treviño, abogada del Sindicato de Empleados de Comercio, consideró que la situación de la mujer es de mayor desprotección y precarización. “Acepta trabajos en condiciones que no son las más favorables porque además es sostén de familia, un fenómeno de los últimos años. Ya en los años 50 y 60 creció la presencia de las mujeres en el ámbito laboral, pero desde los 90 además es sostén de familia”, agregó Treviño.
En Rosario hay una población de 52, 9 por ciento de mujeres sobre un 47,1 de varones (según el Indec en el único gran aglomerado en donde los hombres superan a las mujeres es La Plata, con 50,8 por ciento sobre 49,2). De ellas, son jefas de hogar un 33,2 por ciento; hasta los 40 años el 39,7 y más de 50 un 60,3 por ciento.
Si bien hay que destacar que la tasa de actividad de las mujeres (personas de más de 14 años) está casi 30 puntos abajo que los varones, figuran como desempleadas un 20, 4 por ciento (el mayor porcentaje del país) contra un 10,5 de rosarinos varones. En cuanto a cantidad de hombres desocupados, Rosario es superada por los partidos del Gran Buenos Aires (11,7 por ciento) y por Tucumán -Tafí Viejo (11 por ciento).
Pero en el desempleo de mujeres, Rosario lleva la delantera absoluta, seguida por La Plata con el 18,4 por ciento (cabe recordar que el conglomerado platense es el único en que la población de varones es mayor).
La tasa de empleo –porcentaje entre los ocupados y la población total– es del 48,5 por cierto; en mujeres alcanza el 35,5 por ciento mientras que en los varones es del 63,9. Otro dato del Indec da cuenta de que las rosarinas entre 14 y 20 años “unidas o casadas” alcanza al 1,2 por ciento.
Los números son disparadores sobre la problemática laboral de género. Castro acotó que desde el municipio hay una fuerte acción en capacitación, sobre todo con jefas de hogar desocupadas. “Una de las características es que un 74 por ciento de los planes Jefas y Jefes son de mujeres que figuran como responsables de hogar porque el marido o el cónyuge estaba desocupado al momento de anotarse y ellas estaban a cargo de sus hijos. Además, significa un doble desempeño: buscar un ingreso y encargarse de la casa”, sostuvo la funcionaria.
Desde el Área de la Mujer, Alonso explicó que “el objetivo es que la capacitación incluya una experiencia pero para ello es importante que los empresarios se sumen ofreciendo prácticas laborales en los establecimientos”.
“La capacitación mejora las empleabilidad en oficios y para las mujeres amplía las posibilidades de inserción en el mercado laboral en mejores condiciones, ya que desde la perspectiva de género estamos hablando de altos índices de precarización laboral. El año pasado se capacitaron 874 mujeres y en 2006, en julio, alcanzaremos las 540”, indicó Alonso. “Los rubros principales son gastronomía, artesanías, talabartería, calzado, informática, construcción, mantenimiento edilicio e industria textil, en una combinación de oficios tradicionales y no tradicionales para mejorar la calidad del empleo y romper estereotipos”. agregó. En este sentido cabe mencionar el caso de la obreras de la construcción surgidas de los talleres coordinados por el gremio de la construcción Uocra, el Ministerio de Trabajo de la Nación, la Secretaría de Promoción Comunitaria de la provincia y el municipio.
Para Alonso, dentro de la generación de empleo, las mujeres están en desventaja: sufren precarización, informalidad, y empleos de baja calificación, lo que marca una mayor vulnerabilidad. Para modificar esta situación consideró que “los cambios no son naturales, deben ser propiciados y por eso son de gran importancia los programas específicos de capacitación”.
Denuncian hostigamiento contra las embarazadas
Susana Treviño, abogada del Sindicato de Empleados de Comercio, confirmó que en el rubro mercantil se ha dado un repunte del empleo, pero a la vez advirtió que “son la mujeres las que sufren en mayor parte los contratos basura y las que soportan mayor cantidad de despidos”. Además denunció como una particularidad que sucede en muchas empresas “la manera solapada con la que se trata de contratar hombres y no mujeres, porque existe una notoria y alarmante discriminación hacia las mujeres en el caso de que puedan quedar embarazadas”.
“En cuanto a los embarazos, hay una discriminación y maltrato por parte de algunos empresarios. El hostigamiento a veces se traduce en inconvenientes graves –tenemos casos que están denunciados en la Justicia– ya que afectan tanto al feto como a las madres con cuadros de hipertensión y otros problemas derivados de la presión ejercida por la empresa”, disparó Treviño. “Para algunos empresarios en términos de «costos» prima más una cuestión económica que un aspecto social”, se quejó Treviño.
“Rosario es uno de los centro comerciales más importantes, pero el empleo que genera no es el mejor ni el que se conoce como trabajo digno. Se contrata de manera temporal –no en todos los casos por supuesto–, a gente joven, en especial mujeres, pero sigue existiendo el trabajo no registrado, la falta de cobertura social, los excesos de horas de trabajo, no se cumplen los francos compensatorios y otros derechos, lo que propicia que el trabajo no sea decoroso”, expresó la especialista.“Por otro lado, hay un perfil comercial que genera empleo y en cierta manera discrimina: se busca que vendedoras o promotoras sean mujeres amables pero excesivamente delgadas o se selecciona al personal dentro de ciertas pautas culturales que se basan en prejuicios. Esto no se da en todos los comercios pero sí en buena parte de shoppings y pilcherías”, añadió la abogada.
“En caso de maltratos, aconsejamos que concurran al gremio. Ante los abusos, el delegado es el encargado del acercamiento entre el personal y el sindicato. En el último año se han elegido numerosos delegados; hay un crecimiento de la conciencia gremial aunque con muchísima resistencia del empresariado. De todas maneras se escucha cada vez más la palabra «compañera» o «compañero» y eso es un síntoma alentador para luchar por la dignidad”, sostuvo Treviño.
Los sectores con mayor dinamismo
Vale la pena tener en cuenta cuáles fueron los dos sectores de la economía que, según el Indec, generaron durante el primer trimestre del año los porcentajes de mayor ocupación general en el Gran Rosario. Por un lado, el rubro comprendido por el comercio, restaurantes y hoteles, con el 23,9 por ciento, y por otro, los servicios (lo que incluye a la administración pública y a planes de seguridad social, entre otros) con el 23,8.
Mas atrás viene la industria manufacturera con el 15,7 por ciento; el sector de las finanzas, seguros, inmuebles y servicios empresariales, con el 10,6, y la construcción con el 9,6 por ciento. El resto se reparte entre otras ramas como empleo doméstico, agricultura, ganadería, entre otros.
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