LAS SELECCIONES DE FÚTBOL Y BÁSQUET VAN POR EL ORO
Con alguna horas de diferencia, dos selecciones argentinas tratarán de traer una medalla de oro al país, luego de 52 años.
En la madrugada del sábado, desde las 4, la selección de fútbol que conduce Marcelo Bielsa buscará la presea dorada ante Paraguay.
Argentina jugó un fútbol brillante durante el torneo, ganando los cinco partidos que disputó, con 16 goles a favor y manteniendo su valla invicta. Además, en la semifinal eliminó con contundencia a uno de los favoritos, Italia, luego de ganarle 3 a 0.
Más allá del alto rendimiento colectivo del equipo, los puntos más altos de esta selección fueron sin lugar a dudas Roberto Ayala, Javier Mascherano, Luis González y Carlos Tévez.
El equipo que saldrá a pelear por el único título internacional que el fútbol argentino no pudo conseguir, formará con: Germán Lux; Fabricio Coloccini, Roberto Ayala y Gabriel Heinze; Luis González, Javier Mascherano y Cristian González; Andrés D´Alessandro; Mauro Rosales, Carlos Tévez y César Delgado.
Por su parte, en el equipo paraguayo se espera la recuperación de su goleador y figura, José Saturnino Cardozo, que sufre una molestia en la rodilla derecha, aunque el cuerpo médico es optimista.
El probable once inicial de Paraguay: Diego Barreto; Emilio Martínez, Carlos Gamarra, Julio Manzur, Aureliano Torres; Edgar Barreto, Julio Enciso, Celso Esquivel; Osvaldo Díaz; Fredy Bareiro y José Saturnino Cardozo.
El partido comenzará a las 4.00, hora argentina, y se disputará en el estadio Olímpico de Atenas, con arbitraje del griego Kyros Vassaras.
EL BÁSQUET, HISTÓRICO
En otra actuación histórica, Argentina venció a Estados Unidos por 89 a 81 y se clasificó por primera vez finalista de los Juegos Olímpicos. Con este triunfo, el equipo nacional repitió lo realizado en el Mundial de Indianápolis 2002, cuando se convirtió en el primer equipo en ganarle a un Dream Team, formado por jugadores de la NBA. Y ahora tiene a la sorprendente Italia como último obstáculo para llegar a lo más alto.
Con un trabajo fantástico de Emanuel Ginóbili (29 puntos, 10 en el primer cuarto y 15 en el tercero), el equipo de Magnano controló el partido desde el final del primer cuarto. Además de Manu, que jugó su mejor partido con la camiseta de la Selección, se destacaron la garra de Andrés Nocioni (13 puntos y 5 rebotes) y un gran aporte de Montecchia (12 puntos, con 3 de 6 en triples), Scola (10 puntos, 4 rebotes y dos tapas) y Herrmann (11 puntos y 4 rebotes) llegando desde el banco.
El partido comenzó parejo. Con Manu y Nocioni (que hoy sí jugó como se esperaba) tomando las mayores responsabilidades en ataque. Con una buena conducción de Pepe Sánchez (7 asistencias) y Montecchia más el aporte de Oberto (6 rebotes y 4 asistencias), el equipo de Magnano pasó al frente sobre el final del primer cuarto (16-15 a 4 minutos del final). Sin embargo, Estados Unidos aprovechó la debilidad de la Argentina para defender su tablero y sumó varios puntos a través de Duncan (8 en el parcial) y Odom (5).
Estados Unidos nunca jugó como equipo (no lo hizo en todo el torneo) y la cosa se le complicó aún más cuando no tuvo en cancha a su mejor jugador: Tim Duncan. La estrella de San Antonio Spurs cometió la segunda falta a los 2 minutos del segundo parcial y el técnico Larry Brown lo mandó al banco. Argentina aprovechó para alejarse nueve puntos (42-33) con un doble de Montecchia a 2’3” del cierre.
En el tercer cuarto apareció lo mejor de Ginóbili. El bahiense se cargó el equipo al hombro y tomó todas las responsabilidades ofensivas del equipo nacional. El solo sumó 15 puntos contra los 19 que consiguieron los estadounidenses en todo el parcial. Un triple suyo les dio la máxima ventaja a los de Magnano (56-40), pero los estadounidenses no se dieron por vencidos y con un parcial de 12-2 se acercaron a seis (60-54). Ahí aparecieron un triple de Montecchia y otro de Wolkowyski para congelar la reacción y poner las cosas 66-54.
La quinta falta de Tim Duncan, con más de ocho minutos por jugar y una ventaja de nueve puntos para la Argentina (70-61), comenzaba a marcar la definición del juego. Nueve puntos de Walter Herrmann en el último parcial (también había sido clave en la victoria de ayer ante Grecia) fueron fundamentales para mantener una diferencia que los estadounidenses no pudieron acortar ni siquiera apelando al juego violento (dos apariciones desleales del base Stephon Marbury sacaron de la cancha a Oberto y a Wolkowyski).
Con la medalla de plata asegurada, la Argentina buscará mañana, a las 16.30, una victoria que deje su nombre grabado en la historia para siempre. El rival en la final será Italia, que ya le ganó a Argentina en la primera ronda y hoy eliminó sorpresivamente a Lituania. Pero hoy, ante Estados Unidos, los jugadores argentinos dejaron en claro que nada los asusta. Y sólo falta un paso más.
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