LAS TARIFAS VARÍAN ENTRE LAS EMPRESAS DE REMISES
Hace un tiempo, parar un remís en la calle era una lotería. Las identificaciones que llevaban hacían imposible distinguirlos a la distancia del resto de los vehículos. El año pasado el Concejo puso fin a esta situación y ordenó que los remises fueran pintados de color verde flúor. Ahora, los pasajeros ya no tienen que adivinar si el coche es efectivamente un remís o un auto particular. Pero lo que sí deberán adivinar es lo que le costará el viaje, ya que, a igual recorrido, hoy se puede pagar un valor y mañana, otro. La diferencia puede oscilar entre 50 centavos y más de un peso en las distancias largas.
El Litoral se contactó telefónicamente con seis de las 32 empresas que operan en Santa Fe y constató que las tarifas varían de una firma a otra.
Mientras que remises Fátima y Express del Litoral tienen estipulado un valor de un peso la bajada de bandera por un recorrido de 700 metros y 10 centavos adicionales por cuadra recorrida, la firma Terminal cobra una tarifa mínima de 1,50 pesos y, pasadas las 10 cuadras, el odómetro (contador) comienza a sumar 10 centavos por cada 70 metros recorridos.
En tanto, Conquistador Remises fija la bajada de bandera en 1,30 pesos por los primeros mil metros de trayecto, mientras que la empresa Garay cobra 1,50 pesos para 15 cuadras.
Los valores consignados corresponden a las tarifas llamadas “de calle”. Pero si el pasajero llama a la agencia de remís antes de salir de su casa, el viaje le saldrá más barato, ya que las tarifas mínimas oscilan entre 1 y 1,30 peso. En todos los casos consultados, la razón de que los viajes que se piden telefónicamente a la agencia sean más económicos, obedece al propósito de “privilegiar al cliente” que siempre los elige.
Miguel Ángel Calvo, de Remises Fátima y Express Litoral, sostuvo que viajar en remís hoy en día es un 23% más caro que el año pasado. “En el 2004, ir desde el shopping Estación Recoleta hasta el Teatro Municipal costaba 2,60 pesos y hoy sale 3,20 pesos”. Según Calvo, el aumento del valor del viaje tiene su explicación en “el incremento del gas, que paso de 43 centavos a 86 centavos el litro, del gasoil que subió 40 centavos y del valor de los repuestos de autos que aumentaron un 120% desde el año pasado”.
CONTROLES
La ordenanza 10.656 establece las condiciones que deben cumplir las unidades y empresas de remises. Entre ellas se destaca una clausula desfavorable para el usuario: el tope máximo que se permite como bajada de bandera es el equivalente a 1 litro y medio de nafta especial (o sea, tres pesos) por los primeros mil metros recorridos y por cada 130 metros el 10% de la cifra anterior (30 centavos)
El director de Transporte de la Municipalidad, Hugo Chacón afirmó que no es tarea del organismo fijar las tarifas de los recorridos “que deben ser consensuados entre el remisero y el pasajero”.
El funcionario advirtió que la única forma de conocer cuánto se va a pagar por el viaje es “consultando al remisero cuánto le va a salir”. En este sentido, recordó que “es obligación de los móviles tener comunicación permanente con la agencia para que se puede indicar al pasajero cuál es el valor de su viaje”, afirmó Chacón.
Por otra parte, el director de Transporte informó que los controles que realiza el organismo se centralizan en las empresas de remises y en cada una de las unidades que integran la flota de autos. La agencia ni puede poseer más de 40 vehículos y, en todos los casos, las unidades propias deben representar el 50% (como mínimo) del total de coches de la empresa.
En cuanto a los vehículos, la Dirección de Transporte establece como obligatoria la revisión técnica semestral para los modelos de autos más nuevos y cuatrimestral para los más viejos. Además de verificarse las condiciones de seguridad, se les exige constancia de seguro, documentación de los choferes, pago de impuestos y libre multas al día.
ILEGALES
Hugo Chacón comentó a El Litoral que “detectamos algunos remises ilegales que están circulando pintados de verde y que no están habilitados. Además no tienen revisión técnica ni seguro”. Con estas unidades se procedió a “enviarlas al corralón y a aplicarles la multa que corresponde, que en algunos caos es superior a mil pesos”. Pero además de asentar estas irregularidades en el Juzgado de Falta Municipal, se eleva un expediente a la Justicia Provincial de Faltas por ejercicio ilegal del comercio. De comprobarse los casos, “independientemente de las sanciones pecuniarias puede corresponder arresto de 10 a 30 días”, afirmó Chacón.
Luego de que culminen con el precintado de odómetros de los taxis, la Dirección de Tránsito se comprometió a realizar igual procedimiento con los remises. Pero en este caso, “se realizará sobre la tarifa máxima que tenga cada empresa”.
SERVICIO
En cuanto a la calidad del servicio, la ordenanza 10.656, sancionada en 2000, establece en su artículo 4 que las unidades que se renueven con posterioridad a la promulgación de dicha norma deberán contar con aire acondicionado. En tanto, el artículo siguiente exige que el aparato registrador del precio del viaje esté en buen estado de funcionamiento, tenga constancia de haber sido inspeccionado por el organismo municipal correspondiente, lleve precinto con sello de plomo en donde aparezca el escudo de la Municipalidad y se encuentre situado en el lado opuesto al conductor y a una altura visible para que el pasajero pueda observar cuál es el monto que deberá abonar.
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