Las ventas minoristas cerraron un mal verano con una caída de 4,5%
Fue el segundo mes en baja, luego de las subas registradas en 2015. Inflación, despidos y suba de tasas impactan en el consumo.
Las cantidades vendidas por los comercios minoristas bajaron 4,5 % en febrero frente a igual mes de 2015, de acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came). La disminución de ventas provocada por el cambio de política económica acumula en el primer bimestre del año un 3,4 % en comparación con los dos primeros meses del año anterior.
Según la entidad, las ventas fueron “afectadas por la pérdida de poder adquisitivo de las familias y la menor capacidad de financiamiento que mostraron muchos compradores, cuyas tarjetas de crédito resultaron saturadas”.
“Febrero no fue un buen mes para el comercio, los consumidores se volcaron especialmente a las ofertas y relegaron algunos gastos de menor necesidad a la espera de una mayor definición sobre la coyuntura económica”, señaló Came.
Los analistas de la cámara que agrupa a los comerciantes de todo el país señalaron que el segundo mes del año encontró a un consumidor “muy cauto, que buscó precios y sólo compró por necesidad u oportunidad”.
Con el resultado de febrero, las ventas minoristas medidas en cantidades iniciaron el primer bimestre del año con una caída de 3,4 % frente al mismo período del año pasado.
De acuerdo con el relevamiento realizado en 1.305 comercios minoristas del país, todos los rubros registraron tendencia negativa en febrero, con peor desempeño en deportes (-6,6 %), electrodomésticos (-6,1 %), perfumería (-5,9 %), golosinas (5,8 %) y marroquinería (-5,5 %).
Las ventas de alimentos y bebidas cayeron 3,8 %, las de indumentaria 5,3 % y las de materiales para la construcción un 3,3 %.
Los programas de financiamiento creados por el ex ministro Axel Kicillof, como el Ahora 12, o las cuotas sin interés que ofrecieron algunos comercios permitieron morigerar la caída, según indicó el informe de Came.
Pero el derrumbe en las ventas fue inevitable. Febrero fue el segundo mes consecutivo de caída en las ventas. En 2015 todos los meses habían registrado alzas.
La devaluación, la suba de tasas de interés, la política de contracción monetaria, la desregulación de los precios, la suba de tarifas, la desactualización salarial y la ola de despidos en los sectores público y privado pusieron un violento frenazo al consumo masivo. En buena medida, los principales referentes económicos del gobierno se refirieron a esta variable, durante la campaña y durante los primeros meses de gestión, como una “distorsión” a corregir.
Según explicó Came, una característica del mercado de consumo actual es que los comercios necesitan vender mucho para obtener ganancias, por las subas agresivas de costos, los márgenes se volvieron más escasos. Pero lo que ocurre es que “las ventas bajan y la rentabilidad también”.
Fuente: La Capital
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