LAS VÍCTIMAS FATALES POR ACCIDENTES DE TRÁNSITO DISMINUYERON ESTE AÑO
Las muertes producidas por accidentes de tránsito en Rosario descendieron notablemente. Entre octubre de 2003 y el mismo mes de 2004 hubo 67 víctimas fatales, mientras que entre octubre de 2004 y el de 2005 los decesos fueron de 53. “Aunque la frase suene efectista, en la medida en que una sola persona muera por un accidente, ningún control es suficiente”, sostuvo la directora de Tránsito municipal Hebe Marcogliese. La funcionaria remarcó además que en los primeros diez meses de este año se produjeron 32 muertes, lo que representa casi la mitad del mismo período de 2004. Y en esa línea, Marcogliese rescató que Rosario fue la única ciudad argentina que pudo esgrimir la reducción de muertes por accidentes de tránsito en el 20º aniversario del Instituto de Seguridad y Educación Vial que se celebró la semana pasada.
Pero las cifras de la ciudad no se corresponden con los muertos de accidentes de tránsito en la provincia. De acuerdo a los registros de la Asociación Luchemos por la Vida, en el 2004 fueron 627 muertos, una cifra similar en 2003. Esto pone a Santa Fe en segundo lugar en todo el país de muertes violentas en rutas o en calles. Luchemos por la Vida conmemoró ayer junto a otras organizaciones civiles el Día Internacional de la Víctima de Tránsito.
En rigor, la tendencia a la baja de estos siniestros en la ciudad tiene antecedentes habida cuenta de que en el mismo lapso de tiempo de 2001 a 2002 los decesos fueron 90 y bajaron a 80 en 2002 a 2003. Incluso si se toman los primeros diez meses de este año las víctimas fatales llegan a 32, por lo que se espera que la tendencia se acentúe aún más.
Para Marcogliese la clave de estas nuevas cifras está en que la “gente es mucho más responsable al volante, y a la hora de transitar”. Más allá de las interpretaciones, las estadísticas de la Dirección de Tránsito del municipio son contundentes. Comparar lo sucedido en algunos meses asombra. En octubre del 2004 hubo once víctimas fatales, este año fueron dos. En abril de 2004 los decesos fueron siete, y el cuarto mes de este año hubo tres muertes.
Con todo, esto no quiere decir que haya descendido el número de las colisiones y choques que se desatan en calles y avenidas de la ciudad. Respecto al año pasado los accidentes con lesionados se mantienen estables, engrosados por la cantidad de conductores de motos y bicicletas que resultan heridos producto de una colisión.
“De todas formas -advirtió Marcogliese- no hay que olvidar que en estos dos últimos años el parque automotor creció de 320 a 408 mil unidades, que el crecimiento de turistas fue de cuatro mil a 15 mil personas, y que la circulación vehicular creció del 16 al 20 por ciento y que aún así la curva de accidentes no ha crecido”.
El dato no pasó desapercibido el martes pasado cuando se festejó el 20º aniversario del Instituto de Seguridad y Educación Vial (Isev), donde se resaltó que “Rosario es la única ciudad que puede exhibir esta disminución en los índices de muertes por accidentes de tránsito”, remarcó la funcionaria.
La caída
El descenso que tuvo este año el número de accidentes fatales puede explicarse a partir de dos factores: la mayor presencia de controles de tránsito y, consecuentemente, una actitud más responsable a la hora de sentarse frente al volante.
La directora de Tránsito prefirió abonar esta última hipótesis. “Que desciendan los accidentes fatales tiene directa relación con que la gente toma conciencia sobre la importancia de cumplir con las normas. Con los controles nosotros promovemos un cambio de conducta. Y, obviamente, que existan operativos o que las sanciones sean más gravosas ayuda”, consideró.
Eso se nota en el caso de los controles de velocidad. Según números del municipio, desde que se incrementaron los operativos con radares, la velocidad promedio de circulación descendió cerca de 20 kilómetros por hora. Y las tasas de infracción disminuyeron del 18 al tres por ciento. “Esto no significa que no siga habiendo excesos, pero a medida que tenemos más presencia, las velocidades descienden”, sostuvo.
Test de alcoholemia
Con los controles de alcoholemia los resultados todavía no son tan contundentes. De los 9.744 conductores sometidos al test durante el 2004, casi el 13 por ciento (1.194) fue hallado con importantes niveles de alcohol en sangre. Este año las pruebas realizadas fueron 18.930, y los encontrados in fraganti resultaron 2.136 (11 por ciento). Aún así, según marcan las estadísticas municipales, la curva de test positivos empieza a descender a partir de junio, fecha en la que empezaron a regir penas más severas para los alcoholizados al volante.
Pero el exceso de velocidad y alcohol no son las únicas causales de accidentes. Todavía siguen altos los índices de siniestros que involucran a conductores de motos y ciclistas. Por esto, las políticas de la dirección de Tránsito se apuntarán este año sobre quienes viajan en dos ruedas, (ver aparte).
En esto “resulta fundamental que la gente tome conciencia”, resaltó la funcionaria. Y destacó como “fundamental” la incorporación de la educación vial de manera sistemática en las escuelas a partir del año próximo.
“Si bien sabemos que esto va a dar resultados a largo plazo, es generar cambios de raíz, porque una rigurosa política de control puede variar, pero si logramos cambiar los hábitos al volante, los resultados serán mucho más durables”, concluyó.
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