LAVAGNA APUESTA A SOSTENER EL DÓLAR A $ 2,90 EN TODO 2006
El dólar alto está y se va a quedar así por bastante tiempo. Tres años de dólar alto no son suficiente para compensar diez años de atraso cambiario”.
La tajante definición corresponde a un alto funcionario del ministerio de Economía. Pero estas no sólo son definiciones declarativas. El Palacio de Hacienda ya comenzó a trabajar con los números del presupuesto del 2006, que prevé para todo el año que el precio de la divisa norteamericana continúe estable a 2,90 pesos.
“Los datos macroeconómicos generales ya están consensuados. Partimos de un crecimiento del 4%, un dólar estable en 2,90 pesos, una banda de inflación de 8% al 11% y el mismo nivel de superávit que pautamos para este año”, señaló, por su lado, otra fuente competente del ministerio de Economía.
Luego de haber estado tirando hacia abajo, el dólar alcanzó el viernes su valor más alto desde el mes de mayo, al cotizarse a 2,92 pesos. Esto se realizó sin la intervención del Banco Central o el Nación. Simplemente, fue una repercusión de los problemas internos de Lula da Silva.
De todos modos, la decisión política de mantener el precio de la divisa en este nivel trasciende a situaciones coyunturales.
Ayer, el nuevo integrante del directorio del Banco Central, Luis Corsiglia, afirmó en declaraciones radiales: “El dólar alcanzó un nivel adecuado que permite que salga la producción argentina con un valor agregado. En realidad hoy puede estar en 2,50 en función de que tiene un impuesto que son las retenciones. Pero hay una serie de factores que afectan y lo bueno es que un país tenga una posición exportadora”.
Los funcionarios de Economía insisten que el nivel de dólar no pondrá presión sobre las tasas de interés, lo que afectaría al crédito del sector privado, y por ende, al crecimiento. Ellos mantienen que mientras el Estado tenga superávit, podrá seguir con la misma política cambiaria.
Justamente en materia de ingresos y egresos de gasto, las previsiones indican que la recaudación impositiva superará en un 10% en la prevista para este año, mientras que el gasto público se incrementará en torno al 8%.
Para el 2005, el presupuesto incluía un gasto por 77.500 millones. Pero este cálculo quedó desbordado por reasignaciones de fondos excedentes que permitieron otorgar aumentos en los haberes de jubilados y empleados estatales y también aumentar las partidas destinadas a la realización de obras públicas.
Precisamente, este último sector será uno de los beneficiados, ya que recibirá 4.000 millones de pesos adicionales para la construcción de viviendas, un 60% más de la partida original con la que contaban para este año, según trascendió desde el ministerio de Planificación.
“Ahora queda cerrar las discusiones con las distintas reparticiones, porque hay varias que no se bajan de sus reclamos y algunos son exagerados”, indicó la fuente.
Con disgusto, propio ministro Roberto Lavagna hizo público en los últimos días que las distintas reparticiones oficiales presentaron pedidos de aumento en sus partidas presupuestarias por 30.000 millones de pesos, algo que calificó como “absurdo”.
Aunque no trascendieron los montos, se supo que el mayor aumento de partidas recaerá en las áreas de salud, infraestructura y educación.
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