LAVAGNA DESAFÍA AL FONDO Y ELABORA UN PRESUPUESTO CON 3% DE SUPERÁVIT
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, anunció que en 15 días enviará al Congreso el proyecto de ley de presupuesto, con una pauta de superávit fiscal del 3%. A pesar de que se esforzó por relativizar el cruce del martes entre el titular del FMI, Rodrigo Rato y el presidente Néstor Kirchner, el jefe del Palacio de Hacienda, contradice con esta proyección el reclamo explícito del titular del organismo multilateral para elevar el ahorro fiscal para el año próximo.
Todavía más. Lavagna reafirmó que el excedente presupuestario se utilizará para financiar una rebaja impositiva, que podría ser anunciada en 30 días.
El proyecto de presupuesto para el año próximo tomará como base una inflación de entre 7 y 10,5% y una proyección de crecimiento de la economía del 4%.
En diálogo con periodistas acreditados en el Palacio de Hacienda ratificó que la expectativa oficial es lanzar el canje de deuda en septiembre y finalizarlo antes de enero de 2005, cuando se retomarían las negociaciones con el FMI.
El ministro destacó que el programa con el Fondo “no está suspendido” ya que sólo hay “una reprogramación de las revisiones”, y resaltó que esta situación no afectará el desembolso de créditos de parte del Banco Interamericano de Desarrollo y del Banco Mundial.
Para Lavagna, la visita de Rato “cumplió con nuestras expectativas” de interiorizar al organismo sobre la situación del país, para que con esa visión de primera mano “informe a los miembros del directorio”.
“Nosotros sabíamos a lo que venía y cumplió nuestras expectativas”, enfatizó el ministro.
Lavagna se abstuvo de precisar si Argentina pagará los próximos vencimientos que suman 2.400 millones de dólares hasta fin de año, de los cuales unos 1.000 millones Argentina pidió su reprogramación para el año próximo.
Sin embargo, explicó que “no hay reprogramaciones automáticas” de los vencimientos y que confía en que a mediados de septiembre el directorio del organismo trate ese tema.
En tren de bajar las expectativas, con su tono pausado y diplomático, Lavagna destacó que Rato “no pidió directamente” que se aumente el superávit fiscal para el pago de la deuda, lo que generó el tan difundido “ni lo sueñe” como respuesta de Kirchner.
“Todas las historias sobre quién fue más duro, si el presidente Néstor Kirchner, o el director del FMI, Rodrigo Rato, no me importan, el tema es que todo está como antes de la visita”, aseguró.
Lavagna adelantó que del ahorro fiscal del 3% previsto para el año próximo un 2,7% “será apropiable para el pago de la deuda”.
Para alentar un mayor nivel de adhesión de parte de los bonistas, el ministro destacó que “toda la capacidad de pago estará a disposición de los acreedores”.
“Si estos son 100 se repartirá entre esos 100, y si son menos se repartirá toda entre el número que sea”.
Lavagna no quiso entrar en polémicas con el Fondo sobre cuál es el porcentaje de adhesiones necesarias para que el canje pueda ser considerado “exitoso”.
“Cómo cada cual mide el éxito, es otro tema”, dijo Lavagna para dejar cerrado el tema.
Acerca de la baja de impuestos se limitó a decir que en “ese sentido” se dirigirá el dinero ahorrado por el Estado por sobre las pautas fijadas. Pero evitó dar mayores precisiones. Sólo anticipó que en ningún caso se prevé una reducción en las retenciones a las exportaciones.
No precisó tampoco cuándo se realizarán los anuncios, pero recordó que la semana pasada puso como plazo máximo 30 días.
Agenda legislativa
El ministro de Economía y el presidente Kirchner se reunieron ayer con las autoridades legislativas para definir la agenda parlamentaria hasta fin de año, dentro de la cual se encuentra el proyecto de ley del presupuesto.
Del encuentro participaron los titulares de las cámaras de Diputados, Eduardo Camaño, y del Senado, Marcelo Guinle, además de los jefes de los bloques justicialistas respectivos, José María Díaz Bancalari y Miguel Angel Pichetto.
Se acordó en esa instancia que el oficialismo del Congreso avanzará con una prórroga de la ley de Emergencia Económica para mantener, en manos del Poder Ejecutivo, las facultades de renegociar los contratos de las empresas privatizadas.
El gobierno nacional tiene en su poder facultades que corresponden al Congreso para renegociar los contratos, gracias a una prórroga de la ley de emergencia económica aprobada en diciembre del año pasado. La delegación vence el 31 de diciembre.
El compromiso original era que, con la herramienta en sus manos, el gobierno presentara a lo largo del año los nuevos acuerdos con las privatizadas.
Pero hasta ahora no se sancionó ninguno de los 57 contratos en estudio y el Congreso sólo aprobó un acuerdo temporario con la empresa Aguas Argentinas.
Precisamente, el titular del FMI, Rodrigo Rato, había solicitado el martes, durante su visita a la Argentina, “estabilidad en las inversiones”, en especial en servicios públicos, en una referencia directa a los contratos.
Otras de las normas que interesan a la administración nacional son la de creación de la Empresa Nacional de Energía (Enarsa) y el marco regulatorio para los servicios públicos, cuyo contenido genera algunas prevenciones por parte de las empresas privatizadas. Entre los lineamientos generales del proyecto figura la creación de un Fondo Solidario para evitar el corte de servicios en los hogares de bajos recursos y la prohibición para el ajuste automático de tarifas.
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