LAVAGNA: “HABRÁ SUPERÁVIT FISCAL Y DÓLAR MUY ALTO POR MUCHO TIEMPO”
El ministro Roberto Lavagna llegó ayer a Mar del Plata para hablar en el 40º Coloquio de IDEA y trazar, ante los empresarios, las que considera las líneas fundamentales que deberían consolidar la recuperación económica y transformar a la Argentina en “un país normal”.
Dentro de una docena de ejes, sobresalieron dos: el “superávit fiscal permanente” y un “tipo de cambio realista”, es decir un dólar alto en relación al peso.
Bajo esas premisas y algunas chicanas a los presentes, Lavagna aseguró que el país está en condiciones de “duplicar el producto y el ingreso cada quince años”.
En esta ciudad, el ministro mostró números de lo que él mismo denominó un “optimismo realista”. Intercalando citas de William Shakespeare (“peor que sobreestimarse es tenerse baja estima”) y de Ernesto Sabato (mencionando cómo la sociedad, aun en una profunda crisis, mostró “su pequeño, testarudo y grotesco heroísmo de todos los días frente al infortunio”), Lavagna exhibió datos que buscaron convencer a los empresarios de que “éste es el momento” de afianzar la recuperación: “Esta debe ser la gesta de la normalidad y la de construir con los pies en la tierra”.
Su diagnóstico le permitió afirmar que “podemos consolidar un crecimiento sostenido mayor al de las últimas tres décadas, pero sin grandilocuencias”.
Cuando se refirió a la conducta fiscal, eligió un tono más contundente. “La Argentina tendrá superávit fiscal y dólar alto por muchos años”. Lo dijo para explicar que no sólo el Banco Central tiene herramientas para mantener el actual tipo de cambio.
Lavagna aclaró que el superávit se logró porque “resistimos a los lobbies”. “La política económica pierde objetividad cuando responde a un solo sector, ¿Qué hubiera pasado si hubiéramos instrumentado el seguro de cambio o la indexación por Ganancias?”. Fue en referencia a que el empresariado reclamó esas dos medidas tras la devaluación.
Y no fue ésa su única factura a la audiencia. Cuando le preguntaron cuándo se abandonarían los llamados impuestos distorsivos, el ministro frunció el ceño e interpeló a la audiencia: “¿Quién dice que son distorsivos, ustedes? Bueno, es respetable pero ustedes no son toda la sociedad««1”. Y siguió: “Lo mismo corre para los organismos internacionales que hablan de reformas estructurales cuando nadie sabe qué significa. Después se corrigen con 10 años de atraso”.
Sin embargo, admitió que el impuesto al cheque será “eliminado progresivamente y en el tiempo se podrá descargar de Ganancias”. Recordó que la rebaja de 0,2% en las transacciones en cuentas bancarias “costó unos 1.000 millones de pesos”.
Lavagna volvió a desestimar sus ambiciones políticas personales. “No voy a ser candidato de nada. Lo mejor que podemos hacer es que mientras siga la confianza del Presidente y la gente me deje caminar tranquilo por la calle, sigamos haciendo las cosas que tenemos que hacer”.
Ante otra pregunta sobre su supuesta preferencia por los 70 más que por los 90, Lavagna también prefirió responder con discurso político duro. “Tanto los setentistas como los noventistas me producen una profunda urticaria”, dijo.
Hubo una velada crítica al proyecto de prórroga de la Ley de Emergencia Económica hasta diciembre de 2005. Lavagna defendió el proyecto porque contiene “algunas modificaciones respecto de otros años”. Y especificó que habrá un monitoreo junto al Congreso para retirar de esa ley algunos temas. “Es una ley más light, de más transparencia y de ajuste para ir sacando temas”.
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