LAVAGNA MEDITA SOBRE SU FUTURO
El Ministro de Economía, Roberto Lavagna, medita en estas horas en el Lejano Oriente sobre su continuidad en el gabinete nacional ante el cisma abierto en el peronismo, que podría complicar la gobernabilidad.
Mientras se reúne en China con inversores internacionales y participa de una cumbre de la Organización Mundial del Comercio (sobre lo que se informa en la sección Economía), Lavagna logró un respiro en la difícil encrucijada abierta por la ruptura entre el presidente Kirchner y su flamante adversario -y predecesor-, Eduardo Duhalde. Sin embargo, fuentes del Palacio de Hacienda reconocieron que su gestión se enfrenta “a un nuevo escenario”, desconocido y complejo, que podría condicionarlo, aunque no quisieron precisar qué actitud tomará cuando vuelva al país el fin de semana. “Lavagna estaba convencido de que el acuerdo Kirchner-Duhalde estaba hecho, porque así llegó el PJ al poder y así pudo gobernar con respaldo legislativo, pero ahora se abre otro panorama”, detalló la fuente a LA NACIÓN, con preocupación.
El explícito traspaso de otros ministros ligados a Duhalde a las filas del Presidente, que incluyó fuertes críticas hacia el líder bonaerense, dejó a Lavagna en una posición complicada. El ministro, se aclaró, “no se sumará a la ola de agravios” en contra de Duhalde, como lo hicieron otros miembros del Gabinete. ¿Y Kirchner le pedirá que lo haga? Posiblemente no, pero no hay dudas de que otros integrantes del entorno presidencial buscarán forzarlo a que “se defina entre alguno de los dos candidaturas bonaerenses; y él no lo va a hacer”, subrayaron.
Al respecto, otro colaborador de Lavagna vinculado con la política admitió que “es posible que se incrementen las operaciones de ambos sectores para atraparlo entre pinzas”.
“PRESCINDENCIA”
Ante ello, al llegar a Buenos Aires el ministro dará a entender que mantendrá su “prescindencia” y opinará que la disputa debe mantenerse dentro de ciertos carriles razonables, para no generar complicaciones adicionales a una economía que ya tiene un desafío serio para controlar la inflación.
Lavagna, señalado hace unas semanas por algunas versiones como un eventual sucesor del canciller Rafael Bielsa, “quiere cumplir con sus responsabilidades en el Ministerio de Economía”, según sus colaboradores. Pero, al mismo tiempo, reconoce que la posibilidad de cumplir en forma adecuada con sus planes depende del margen que le otorgue la campaña y de la relación Kirchner-Duhalde después de las elecciones. “Si las elecciones salen parejas y ambos sectores negocian, el oxígeno será mayor”, se indicó.
Mientras tanto, deberá cuidarse tanto de las presiones para apoyar a Cristina Kirchner como de los elogios de Hilda Duhalde. “Le va a costar quedarse a un lado, más allá de su habilidad. Y la gestión se va a complicar, sin duda, porque esta puja política va a colocar presión sobre la inflación, la puja distributiva y las leyes que necesita el Gobierno”, se sinceró ante LA NACIÓN uno de los hombres que más lo conocen.
La misma fuente destacó que, con esta pelea electoral por delante, el clima de negocios que necesita el país para que se mantenga el crecimiento económico “se va a frenar”.
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