LAVAGNA NO QUIERE A CHÁVEZ EN EL MERCOSUR
Al cerrar la primera jornada de la V conferencia general de seguros, en un hotel de Retiro (más información en la Pág. 4), Lavagna recogió el mayor caudal de aplausos sobre el final de su presentación ante 400 empresarios, cuando dijo que hay que “ponerle límites a Venezuela; es bueno que la patota quede afuera”. Así, trató de responder a una pregunta sobre las perspectivas del Mercosur, un bloque que debe preservar su perfil “democrático y con economías de mercado”. “Un cierto alejamiento de Uruguay y el ingreso pleno de Venezuela altera estos dos elementos”, advirtió Lavagna, que llegó acompañado por su hijo Marco, y con Alberto Paz y Ricardo Delgado, de la consultora Ecolatina.
Aunque el ex ministro dedicó buena parte de su disertación a destacar los resultados de su gestión económica, también planteó los requisitos necesarios para mantener el proceso de crecimiento. En concreto, dijo que, así como el año pasado la inversión creció dos puntos porcentuales en relación con el PBI, este año es necesario un incremento similar, con el objetivo de poder lograr un alza del 6% en el nivel de actividad como promedio.
Por esta razón, Lavagna resaltó ante ejecutivos del sector de seguros que, si bien el control de precios no es malo en sí mismo y no debe ser descartado por cuestiones ideológicas, el método debe aplicarse “como si fuera un bisturí, no un hacha, para no afectar el clima de negocios” y espantar a las empresas. Así, eligió dar su opinión cuando le preguntaron por la veda a la exportación de carne, que comenzará a levantarse mañana.
Los otros dos ejes en el combate contra la inflación, reiteró, son una política fiscal prudente -que suba “un poco” el superávit nacional actual para ubicarlo más cerca de los niveles del año pasado- y una estrategia monetaria un poco más contractiva en materia de tasas de interés.
“La Argentina está estructuralmente sólida; éste es el momento para decidir si se consolida o no el esquema de crecimiento”, indicó Lavagna, que volvió a eludir con elegancia una definición en torno de su candidatura presidencial para las elecciones del año próximo.
Primero, la agenda
“Primero hay que hablar de los temas y discutir la agenda, no puede haber dos años de campaña”, afirmó Lavagna, mientras en voz baja algunos asistentes elogiaban sus palabras “equilibradas y consistentes”.
Los requisitos para que la economía no decaiga pasan por mantener “los precios relativos con una orientación pro-productiva”; seguir “con la suba de la producción y de la productividad”; y evitar una profundización de “la puja distributiva entre las empresas y entre las empresas y los sindicatos”.
El otro interrogante subrayado por el ex ministro fue el rumbo del superávit fiscal de las provincias, que será del 0,7% este año frente al 1,5% del año pasado y que el año próximo podría “perderse en forma completa”. “Este no es un problema solamente económico, sino también político, porque así como el Gobierno ganó autonomía con superávit, las provincias lograron lo mismo respecto del poder central”, expresó Lavagna, que tras bajar del estrado optó por no responder a los periodistas presentes en el lugar.
Por otro lado, el ex ministro defendió los aumentos otorgados a los jubilados y sostuvo que, en el largo plazo, el sistema previsional debe mantener las “cuentas de capitalización”, con menores aportes por parte de los trabajadores y un contexto de mayor empleo en blanco para sostener la recaudación fiscal.
Este contenido no está abierto a comentarios

