LAVAGNA PIDIÓ EVITAR DESIGUALDADES EN LA RELACIÓN CON BRASIL
En una reunión tripartita que incluyó al ministro de Economía de Venezuela, las disputas comerciales entre Brasil y Argentina se hicieron un lugar. El ministro Lavagna expuso que en las negociaciones por las asimetrías “no se trata de generar barreras sino condiciones de crecimiento equilibrado”.
Así, en conferencia de prensa, el titular del Palacio de Hacienda coincidió con su par brasileño, Antonio Palocci, quien segundos antes, al ser consultado sobre los aranceles, había dado una respuesta en los mismos términos. Lo que está por verse es lo que ambas partes consideran sobre el sentido de esa frase.
El problema de las asimetrías comerciales, que muestra voces de disconformidad en ambos países -e incluso también genera un conflicto entre las líneas duras y blandas dentro del gobierno brasileño- ya fue tema central de diferentes reuniones a todo nivel entre funcionarios de los dos países. Por ejemplo, durante el viaje presidencial a Brasil en mayo pasado, cuando Lavagna dejó una nueva propuesta para tratar de arrimarse a un acuerdo.
La cita a la problemática entre los dos países se dio en un marco más amplio en el que sí se inscribió el venezolano Nelson Merentes. En una serie de reuniones que ocuparon todo el día, hubo un análisis tripartito de sobre las formas de financiamiento. Según Lavagna, la idea es mejorar los ya existentes, por lo que le bajó el tono a la propuesta de un banco sudamericano.
El titular del Palacio de Hacienda puso énfasis en el análisis de cómo funcionaron en los últimos tiempos los bancos de desarrollo para el financimiento de la región. Y afirmó además que otras ideas (como la de la entidad bancaria regional) están “muy en borrador”.
“Más que plantear en este momento la creación de nuevas estructuras se analizó el funcionamiento de las que ya existen”, sostuvo Lavagna, quien destacó el rol que como generadora de créditos tomó en los últimos meses la Corporación Andina de Fomento (CAF). De todas formas, el ministro explicó que todo se piensa “con los pies en la tierra”.
La agenda fue cargada e incluyó por un pasaje al presidente Kirchner. Fue muy temprano por la mañana, en el primer contacto de Lavagna con Palocci en el Ministerio de Economía. Luego siguieron la conversación Palocci y el titular del Palacio de Hacienda a solas.
En esa reunión, el eje no estuvo tanto en el financiamiento regional como en el meneado tema de las asimetrías comerciales que existen entre ambos países. La reunión se extendió hasta el almuerzo, del que también participó el ministro venezolano.
La idea que gira alrededor del banco regional es la posibilidad de que pueda ayudar económicamente en las obras de infraestructura que se proyectan en la zona, integrada por países fuertemente endeudados y por lo tanto con dificultades de financiamiento en muchos casos.
La reunión de los tres ministros fue acordada por los presidentes Kirchner, Luiz Inácio Lula Da Silva y Hugo Chávez durante la cena que compartieron en Brasilia el 9 de mayo en el marco de la cumbre de Sudamérica y países árabes.
“En esa ocasión, los presidentes coincidieron en la necesidad de avanzar en la unión física de los países, la creación de un anillo energético y el financiamiento de las obras”, recordó el subsecretario de Integración de Cancillería, Eduardo Sigal.
Un banco de países sudamericanos, idea que Lavagna puso en veremos, podría surgir de la fusión de la Corporación Andina de Fomento (CAF), brazo financiero de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), y del Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata), integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.
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