Lavagna prometió al FMI acelerar la reforma de los bancos públicos
Con la promesa de acelerar la reestructuración de los bancos Nación y Provincia, el ministro Roberto Lavagna intentó ayer acercar posiciones con la misión del Fondo Monetario que está realizando la tercera revisión del acuerdo. En una reunión de media hora, el ministro se sentó por primera vez en lo que va de esta misión con John Thornton, el jefe del caso argentino y John Dodsworth, el representante del organismo en el país. Del encuentro participó también el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen. Como la reunión fue breve, el ministro se concentró en los principales obstáculos que encontró la misión. Acerca de la demora en el tratamiento de la ley de coparticipación, Lavagna admitió que las discusiones están frenadas. Según contó una fuente de Economía, como prenda de cambio, Lavagna reforzó la importancia de la ley de responsabilidad fiscal, que limita el endeudamiento provincial. El proyecto se discute en el Senado, pero aún no logró un dictamen favorable (ver Se complica…). El ministro les anticipó a los enviados del Fondo que la próxima semana estará definida la selección de las consultoras que rediseñarán el rol de los bancos Nación y Provincia. Esta es una de las metas asumidas con el FMI y si no se cumple habrá que pedir un "waiver" (perdón). La designación de las consultoras se viene arrastrando desde al año pasado y ya fue prorrogada varias veces. Ahora Economía debe elegir entre tres candidatos: podrá ser uno para cada uno, o el mismo para los dos bancos. La tarea de las consultoras será diseñar una política de ajuste en los bancos, para que se focalicen en las áreas más rentables y abandonen las deficitarias. Estos planes incluirían reducción de personal, a través de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas. Una de las opciones que se barajan es permitir una participación minoritaria de capitales privados. Por estas razones, el futuro del Provincia amenaza con abrir una nueva pelea entre la Nación y el gobernador bonaerense, Felipe Solá. Con los números fiscales de la revisión cumplidos, la preocupación central del FMI es la deuda. Ayer, Lavagna enfatizó que "se mejoró en forma sustancial" la propuesta de reestructuración. En la reunión insistió con que la oferta actual es superior a la de Dubai, porque incorpora los intereses atrasados y extiende el cupón atado al PBI a todos los bonos del menú. Además, la tasa de interés será más alta a la contemplada originalmente. Con estos argumentos, el ministro intentó restarle importancia a las reacciones negativas por parte de los grupos de acreedores. "Hubiera sido ingenuo pensar que iban a recibir la propuesta con buen ánimo", planteó Lavagna. Pero remarcó que la mejora de la oferta tuvo buena recepción en el mundo financiero. "La negociación está cerrada, ahora el que define es el mercado", reiteró y sostuvo que confía en que, cuando el canje se concrete, los acreedores se sumarán masivamente. La misión del FMI se maneja con hermetismo. Tanto, que aún no informaron hasta cuando se quedarán en Buenos Aires. Pero a partir de mañana, encontraran el Palacio de Hacienda prácticamente vacío. Lavagna y el titular de la cartera de Planificación, Julio de Vido, se van a China en la gira presidencial. También participarán de este viaje los secretarios de Industria, Programación Económica, Coordinación Técnica y Agricultura.
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