LAVAGNA PROPONDRÁ UNA FUERTE QUITA DE LA DEUDA
El gobierno argentino presentará hoy aquí una oferta crucial para el futuro económico del país: buscará renegociar unos 100.000 millones de dólares en default mediante una serie de bonos que incluirá una sustancial quita de la deuda, de entre el 70 y el 80 por ciento, según trascendió de fuentes oficiales.
Cuando comenzó a circular esta cifra, semanas atrás, agrupaciones europeas que reúnen a miles de acreedores adelantaron que rechazarán la propuesta.
En medio de una extraordinaria expectativa por el anuncio, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, advirtió ayer que quienes no acepten la oferta que se presentará hoy en esta ciudad sufrirán un retraso en el cobro de los bonos que están en default.
Lavagna dijo que se formulará un programa de pago “realista” que respetará la equidad entre los diferentes ahorristas afectados por la cesación de pagos.
Inversores y banqueros reunidos aquí en la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) esperan una quita de entre el 70 y el 80 por ciento del valor de los títulos, la misma reducción que dejaron trascender fuentes del gobierno argentino.
A las 16 de Dubai (las 9 de Buenos Aires), en una sala preparada para albergar a 350 personas sentadas, Lavagna brindará los lineamientos generales de la renegociación de unos US$ 100.000 millones, mediante tres tipos de bonos: uno con descuento en el valor actual, otro con un fuerte aplazamiento del pago y el restante con una variación en el rendimiento, según el crecimiento de la economía argentina.
A la misma hora habrá una reunión convocada en Buenos Aires por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con los legisladores nacionales para explicar la propuesta y los detalles de la carta de intención suscripta con el FMI que finalmente se difundió ayer.
Fernández estará acompañado por el secretario legal de Economía, Eduardo Pérez, y un grupo de funcionarios del área de Finanzas.
La gran expectativa generada en Dubai en torno del plan de la Argentina obligó al equipo económico a cambiar el salón reservado previamente por otro con el doble de capacidad, que se utiliza para las reuniones del comité interino del Fondo Monetario Internacional (FMI) que sesiona en Dubai.
Lavagna indicará que se trata de una “oferta realista, atento a las circunstancias de un país que tuvo una pérdida del 20 por ciento en su PBI y una deuda acumulada durante una década”.
Así lo explicó el ministro, con tono tranquilo, en un diálogo desarrollado con los periodistas argentinos en la oficina del centro de convenciones que se utiliza como sede de la asamblea anual del Fondo Monetario.
En otros despachos contiguos, los técnicos de la Secretaría de Finanzas terminaban de sellar la propuesta técnica que, tras las palabras del ministro, será explicada por su titular, Guillermo Nielsen.
La presentación, por medio de un programa informático power point , está contenida en 45 páginas, que detallarán las diferentes opciones en español y en inglés.
La decisión de desdoblar el acto ante los inversores, que será transmitido en directo por un canal de la televisión argentina, indica que el grado de difusión de la oferta será bastante mayor al que se preveía en un principio.
Ante los cuestionamientos recibidos en las giras por el exterior, se planteaba la posibilidad de lanzar en Dubai sólo los lineamientos generales de la renegociación, pero el equipo económico decidió “avanzar a fondo”, según se explicó.
Se espera que los tenedores institucionales acepten los nuevos bonos con quita de capital, mientras que los inversores individuales -concentrados en Europa- preferirían esperar antes que sufrir una pérdida en el valor nominal.
La mayor incógnita se refiere a los títulos atados al crecimiento económico, debido a las escasas experiencias que existen en otros países del mundo y porque se trata de una oferta con una renta variable.
Como incentivo, se incluiría algún posible pago en efectivo para aquellos tenedores que canjeen sus bonos sin esperar una segunda oferta. Críptico, Lavagna indicó que esta recompensa “no está” incluida en el presupuesto 2004. Sin embargo, en el Ministerio de Economía se estima que habrá recursos para este “dulce”.
A pesar de las fuertes quejas que se repiten entre los analistas del mercado, el equipo económico cree que la respuesta de los bonistas no será tan negativa.
“Nadie pretende que nos feliciten, pero hay que entender que nosotros no provocamos esta situación y que nuestra tarea es repartir pérdidas en forma equitativa”, explicó el funcionario en una pequeña pausa del agotador trabajo del domingo.
Si no aceptan, se demora
En la misma sintonía, Lavagna aclaró que los inversores institucionales “no van a conseguir más” beneficios que los bonistas individuales. Ante la delegación alemana que asiste a la asamblea anual del Fondo, Lavagna reiteró este concepto de “equidad”.
Por otro lado, el titular del Palacio de Hacienda advirtió que aquellos que rechacen la oferta provocarán que el “acuerdo se demore” y, por lo tanto, que cobren con un mayor retraso. “No sólo existe el costo de creer en lo que decimos, sino también el de no creer”, apuntó. Al respecto, el titular del Palacio de Hacienda considera como un apoyo el comunicado de los países más ricos, agrupados en el Grupo de los Siete, que instó a la Argentina y a sus acreedores privados a llegar a un rápido acuerdo.
“Es en favor nuestro porque estamos haciendo una propuesta inmediata, así que la posición del G-7 va en línea con lo que queremos”, manifestó el ministro de Economía, vestido con un traje oscuro para participar sin pausa de una comida con algunos de sus pares de todo el mundo.
Lavagna habló en un almuerzo encabezado por el titular del Fondo, Horst Köhler, para defender la estrategia de renegociación del mayor default soberano de la historia moderna.
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