LAVAGNA RATIFICÓ QUE ARGENTINA NO SUBIRÁ LA OFERTA A ACREEDORES
El ministro de Economía, Roberto Lavagna ratificó hoy que el período de negociaciones con los acreedores externos de deuda en default terminó. Aseguró que no habrá “ninguna argucia más”, ya que Argentina ahora deberá “ir a los mercados” para reestructurar sus compromisos con los bonistas.
En declaraciones que realizó esta mañana a Radio América, Lavagna aseguró el proceso de gestiones con los diferentes acreedores externos ya se completó y consideró que cualquier acción que se adopte de aquí en más “será pública” por parte de las autoridades argentinas.
Al ser consultado sobre últimas las declaraciones de miembros del Comité Global de Acreedores, que piden hablar personalmente con Lavagna para negociar, el ministro consideró que el grupo se acordó “un poco tarde, después de muchas agresiones, de mandar un mensaje conciliador”. Insistió en que “las negociaciones terminaron” y sentenció: “Ahora vamos a dejar que hablen los mercados”.
Por otra parte, confirmó que el proyecto de Presupuesto 2005 contendrá una meta de superávit de tres por ciento del PBI para la Nación. “El Presupuesto va a entrar con una propuesta de superávit de tres por ciento como comprometió el Gobierno, en esa materia no hay ninguna modificación”, afirmó el ministro, pese a los reiterados reclamos del FMI para que haya una meta mayor.
En el mismo sentido, se mostró confiado en que el proyecto, que ingresará este miércoles al Congreso, “no va a impedir que se siga avanzando en la negociación con el FMI”.
De todas maneras, pese a que el Gobierno proclama que no se ha movido el objetivo del 3% del superávit, si se mantienen los valores actuales de ahorro fiscal se sumaría un 1% de las provincias, con lo que se llegaría a un total de 4%.
El ministro dijo además que “todas las áreas sociales, la obra pública que va para las economías regionales, y todo lo que tiene que ver con Educación, Ciencia y Técnica son las áreas que se reforzaron”.
De todas maneras, informó que rechazó pedidos de aumento de gasto “por encima” por un monto total de 28 mil millones, que formularon distintos sectores del Gobierno para incluir en las partidas presupuestarias El ministro aseguró que “esto suele ocurrir, siempre que hay pedidos por encima de lo establecido, pero esta vez la magnitud fue muy grande”.
Explicó en el mismo sentido que “una vez que se pasa una crisis muy aguda como fue la de 2002 y se empieza a salir, y las perspectivas son muy buenas, todo el mundo tiene esa mezcla de voluntarismo y euforia, y este es el momento en que hay ser muy cuidadosos porque si siguiéramos el camino de esa euforia iríamos mal”. Afirmó que esa misma situación se da en otros terrenos, como en la discusión de salarios, pero opinó que “cuando la situación mejora hay que evitar tirar todo por la borda”.
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