LAVAGNA SUBIÓ A 5,5% LA PREVISIÓN DEL CRECIMIENTO
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, subió la apuesta y afirmó ayer que el crecimiento de la economía puede llegar al 5,5% este año, frente al diagnóstico escéptico de algunos analistas privados y de una parte del Gobierno que advierten un “amesetamiento” en el nivel de actividad.
El funcionario expresó ayer que el crecimiento anual podría estar “entre el 5% y el 5,5%”, frente a una proyección previa del 4,5% al 5 por ciento.
Durante los primeros cinco meses del año, el nivel de actividad creció un 6,1%, número que los técnicos del Palacio de Hacienda incluso estiman que podría ser el del PBI anual.
“Modificamos el pronóstico de expansión para este año y lo subimos a entre 5 y 5,5%; lo que antes era un techo, ahora es el piso”, explicó Lavagna en una conferencia de prensa desarrollada en el Salón Padilla del Palacio de Hacienda.
Acompañado por el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, el ministro se refirió a una serie de cuestiones, como la evolución del salario, el CVS, la nueva matriz de negociaciones comerciales internacionales y el resultado del sector público en junio.
Respuesta elegante
Por la mañana, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, había dicho que el Gobierno trabaja para “evitar que nos quedemos en una meseta, porque veníamos creciendo de una buena manera” (ver esta página).El ministro de Economía le respondió con elegancia.
Por un lado, ante una pregunta de LA NACION, indicó que no quería “juzgar otras declaraciones”. Por el otro, dio a conocer las nuevas proyecciones de crecimiento, que se ubican a contramano del consenso de una buena parte de los analistas del sector privado.
De hecho, él mismo había informado por la mañana que “el pronóstico para todo el año indica una suba del PBI del 4,5 por ciento, que si las cosas continúan bien podría llegar hasta el 5 por ciento”.
Pero por la tarde, con nuevos datos en la mano, pudo superar su propio diagnóstico y afirmar que el “techo” de este año es del 5,5%. En realidad, las cifras que se manejan en el Palacio de Hacienda se estiran hasta un 6 por ciento. Según indicó a LA NACION una fuente de la cartera económica, la magnitud de la desaceleración en el segundo trimestre del año “fue menor a la esperada”, ya que pese a que la industria exhibió una tendencia descendente, los índices de confianza del consumidor fueron en el sentido contrario. En junio y este mes, afirmó la fuente, “los indicadores de consumo muestran una notable mejora que permitirá reiniciar el ciclo de crecimiento”. El agro, los servicios, la construcción y la evolución de los sectores no transables serían parte de este fenómeno, según las últimas cifras oficiales que llegaron a manos de Lavagna.
De este modo, el Estimador Mensual Industrial -que en los últimos tres meses exhibió una caída respecto del mes previo- podría “recuperarse” en el tercer trimestre del año. El rezago entre la mejora de los indicadores del consumo y la producción, afirman, se debe a la desconfianza que hubo entre los agentes económicos durante el período electoral en abril y mayo, que derivó en la asunción del presidente Néstor Kirchner.
Según el razonamiento oficial, con el horizonte político más despejado, la industria podría volver a expandirse y sostener un nivel de crecimiento del 5% al 5,5% durante el segundo semestre del año. Aunque el ministro de Economía no haya querido mostrar las cartas de 2004, se espera que 2003 deje un piso de crecimiento, en términos de arrastre estadístico, cercano al 3 por ciento.
Con cierta sorna, en Economía descartan que el “amesetamiento” diagnosticado por analistas privados se deba al agotamiento del proceso de sustitución de importaciones iniciado el año último. Ese final “ya pasó hace rato”, ya que desde enero último la economía crece por “consumo e inversión”.
Al respecto, dos ex viceministros de Economía, Daniel Artana y Juan José Llach, expresaron opiniones diferentes al ser consultados por LA NACION.
Llach, profesor del Instituto de Altos Estudios de la Universidad Austral, consideró que “el consumo tiene un gran peso en la economía y puede ayudar” a la recuperación. “Claramente hay una desaceleración, pero la reactivación se ha extendido al consumo. Si esta confianza se mantiene, la tendencia puede variar”, sentenció el economista.
En cambio, Daniel Artana, analista en jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), expresó su preocupación porque en las últimas semanas hubo un desmejoramiento en los precios de los productos de exportación que “habían sostenido el crecimiento en la primera parte del año”. Tanto Artana como Llach afirmaron que el parate de la economía brasileña contribuyó a frenar el crecimiento local.
En una de cal y otra de arena, Artana consideró que es posible crecer un 6% este año, tal como cree Economía, aunque consideró que este resultado anual “es mediocre” luego de una caída del PBI del 11% registrada en 2002.
Este contenido no está abierto a comentarios

