LE QUITARON EL REMIS Y SE QUISO MATAR
Un hombre a quien los inspectores municipales secuestraron su automóvil en el marco de un control de tránsito vehicular intentó quitarse la vida apuñalándose en el vientre con un cuchillo tramontina.
El martes, en el mismo momento en que un hombre forcejeaba con un inspector municipal que pretendía retener su ciclomotor -incidente que terminó con el vehículo envuelto en llamas-, otro denunciaba el presunto proceder injusto de los municipales.
Luego, una vez en la vereda, ese hombre aseguró que se quitaría la vida si no recuperaba el auto que usaba como herramienta de trabajo, supuestamente transportando pasajeros por las calles internas de los barrios más humildes.
Ese mismo hombre, un santotomesino de 64 años de edad, habría expuesto su situación -o habría intentado hacerlo- en el Tribunal Municipal de Faltas. No obstante, cerca del mediodía, regresó al lugar del procedimiento y, finalmente, se infligió una herida en el costado izquierdo con un cuchillo de mesa.
El presunto remisero habría referido a transeúntes ocasionales que el auto y su mascota, un gato, eran lo único que le quedaba en la vida, ya que recientemente habría perdido a su esposa y otros miembros de su familia.
El hombre dijo que el vehículo le permitía solventar sus gastos más elementales, puesto que sólo percibía una pensión de $160 mensuales.
Fuentes oficiosas dijeron que la herida que el remisero se infligió en el costado no era de la gravedad que se pensó en los primeros momentos, pero aseguraron que quedaría internado en el hospital José María Cullen, bajo observación médica.
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