LE ROBARON 30.000 PESOS A UNA MUJER EN BARRIO LAS FLORES
El lunes, a las once de la mañana, dos asaltantes le robaron 27.000 pesos y 1.000 dólares a una mujer, cuando llegó al barrio de Las Flores, y la sorprendieron. En apariencia contaban con el dato cierto, que había retirado dinero de un banco ubicado en la city local.
Alrededor de las diez y media de la mañana, Rosalía Galarza de 71 años, concurrió a la casa central del Nuevo Banco de Santa Fe, ubicada en la intersección de 25 de Mayo y Tucumán, y retiró el dinero de la entidad bancaria.
La mujer tomó la precaución de hacerse acompañar y manejar su automóvil por un sobrino de 28 años, que ingresó con ella al interior de la entidad bancaria y luego de cobrar el dinero, se fueron juntos, hacia el norte de la ciudad.
Cuando llegaron a avenida Peñaloza, 30 metros antes de llegar a la intersección con 12 de Infantería, estacionaron el vehículo y luego descendieron juntos; en ese momento aparecieron dos hombres armados y les robaron toda la plata.
Diario UNO dialogó con Rosalía Galarza, que narró la odisea que le tocó vivir:
—¿Usted se sentía intranquila por sacar esa suma de plata del banco?
—Sí. La verdad que para sacar esa cantidad de dinero, tenía que hacerme acompañar con alguien, y le dije a mi sobrino que maneje mi auto, para que yo me sienta más segura.
—¿Pero, así y todo, igual la asaltaron y le sacaron todo el dinero?
—En realidad yo hice todo lo que estaba a mi alcance, pero hoy en día puede pasar cualquier cosa, le pasa a todo el mundo, y ahora me tocó a mí.
—¿Usted, recuerda como se sucedieron los hechos?
—Sí, como a las diez y media de la mañana llegamos hasta el banco y retiramos el dinero del mostrador.
Después nos fuimos juntos con mi sobrino, hacia el norte de la ciudad, porque con ese dinero tenía pensado pagar algunas cuentas que debía.
La verdad es que no observamos nada extraño desde que llegamos al banco, mientras estuvimos en el interior, cuando cobramos, y después todo se desarrolló con normalidad.
Pero cuando llegamos al barrio Las Flores y bajamos del auto, se nos arrimaron dos hombres de más o menos, 30 años cada uno, y nos apuntaron con sus armas de fuego y nos exigieron todo el dinero; después me tiraron al piso y querían la plata a los gritos, eso quiere decir que sabían que veníamos del banco y que teníamos los billetes.
—¿No tuvo otra alternativa que darle la plata?
—No quise arriesgarme a que le pase algo a mi sobrino o a mí, les di el dinero y se fueron muy rápido.
—¿Usted resultó herida?
—No. Yo tengo algún raspón de la caída, pero nada más.
Además, creo que no voy a recuperar nada. La verdad es que nunca me imaginé que nos asaltarían a más de 50 cuadras de haber salido del banco, pero los ladrones se las saben a todas.
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