LECHERÍA: ASEGURAN QUE A MEDIADOS DE AÑO APARECERÁN LOS EFECTOS DE LA CRISIS
En este sentido, Gustavo Colombero, presidente de la Federación de Centros Tamberos (Fecet) y Gustavo Vionnet, integrante de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe; aseguraron en diálogo con CASTELLANOS que al verse impedidas de ser fluidas las exportaciones habrá mucha más leche que, en lugar de exportarse, se volcará al mercado interno, lo que generará una crisis de sobreoferta y, como consecuencia, una baja de precios que se traducirá en “quebrantos”.
“Cuando el productor comienza entonces a percibir quebranto sale del negocio, no invierte, bajan los niveles de alimentación, etc. En conclusión, se produce una baja de la producción nacional de leche”, consideró Gustavo Vionnet.
CRISIS EN PUERTA
Frente a esta situación, los integrantes de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe estimaron que esta crisis generará:
– “Un empobrecimiento de los pueblos del sector lechero. La mayoría de los pueblos del Centro de Santa Fe viven de la economía lechera, por lo que esta decisión oficial llevará a que circule menos dinero dentro de esa economía”.
– “Un aumento de la población marginal en las ciudades, lo mismo que ocurrió desde el año 1999 hasta 2001. Habrá menos tambos, aumentará la gente marginal y la ayuda social para esa gente. Esta película ya la conocemos”.
RECOMENDACION A LOS PRODUCTORES
En tanto, Colombero y Vionnet expusieron que frente a esta crisis, si no se quitan de inmediato las retenciones, les recomiendan a los productores que:
– “No le pongan más fichas a la lechería, a su propio tambo. Que no realicen nuevas inversiones y que no intenten producir más leche, porque en el año 1999 ante la baja de precios los productores producían más para facturar lo mismo, hasta que llegó un momento que la sobreoferta fue tan alta que nos ahogamos en leche, lo que generó una baja que duró cuatro años”.
– “No se endeuden, ya que vendrán precios de quebranto. Esta situación sumada al endeudamiento significa más quebranto”.
– “Aumenten los descartes de las vacas que son ineficientes. Es decir, que todas las vacas que tienen menos niveles de producción sean enviadas rápidamente a ferias, ya que las mismas ocasionarán más quebrantos todavía”.
– “No se olvide de los responsables de esta crisis: el Presidente de la Nación, sus ministros de Economía, cada uno de los funcionarios de Economía que participaron en esto, los que con absoluto desconocimiento del sector lechero tomaron medidas antiproducción”.
– “No se olvide quiénes son los industriales que estuvieron jugando en esto. Hay dos empresas que trabajaron a espaldas de la cadena de valores: la primera es La Serenísima y la segunda es SanCor”.
– “Apoyen a las Asociaciones de Productores, participando activamente, yendo a sus asambleas, asociándose, porque es lo único que les queda para atender su posición. Hay que salir del individualismo, ya que esto nos llevó a tener más de 30 años de estancamiento en lechería”.
No obstante, los productores dijeron que este panorama no implica que faltará leche para el consumo interno, lo que no habrá es renta para los productores lecheros. “El mercado interno permanecerá cubierto sin dudas, porque está sobrado”.
UN FRENO A LAS EXPORTACIONES
Por otro lado, los integrantes de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe manifestaron que hay un detalle “importante” a tener en cuenta, que tiene que ver con la importancia que reviste la exportación de lácteos para la provincia de Santa Fe, ya que se exporta el 50 por ciento de los lácteos del país. Además, los productores agregaron que toda la inversión importante que se realizó en la Argentina en industrias lácteas se llevó a cabo en nuestra provincia.
“Entonces, nos llama poderosamente la atención que el Gobierno trate de frenar la exportación de lácteos, que es una exportación de blanqueo de leche. Es decir, todo lo que se exporta pasa por aduana y si sucede esto es en blanco. Pero los funcionarios frenan la exportación de leche y generan un efecto de mucha más marginalidad en el sector lácteo”, aseguró Gustavo Vionnet en diálogo con este medio.
A su vez, el dirigente agregó que toda la leche que no vaya a exportación se manejará dentro del mercado interno en gran parte por vía marginal. “Y de esta vía marginal no se salva ninguna industria ni las pequeñas, ni las medianas ni las grandes. Entonces, esta actitud del Gobierno también tiene que ver con fomentar la marginalidad del sector”.
LA “TIBIEZA” DEL GOBIERNO PROVINCIAL
En este sentido, Colombero y Vionnet también cuestionaron al gobierno provincial, ya que consideraron que el mismo de maneja de manera “tibia” en este tema.
“El gobernador Jorge Obeid tiene una actitud absolutamente tibia al respecto, por un lado rechaza las retenciones y, por otro lado, da la impresión que su compromiso político con Kirchner es mucho mayor a los intereses del interior provincial y de los habitantes de la provincia”, comentó Vionnet.
No obstante, Gustavo Colombero añadió que sí debe destacarse que el secretario de Agricultura (Daniel Costamagna) “se movió muy bien y trató de darnos, dentro de sus posibilidades, todo el apoyo que necesitábamos. Pero la actitud que tomaron el gobernador de la Provincia y el ministro de la Producción (Roberto Ceretto) realmente es lamentable”.
En otro sentido, Gustavo Vionnet admitió que hace un mes “decíamos que el sector tenía una luz amarilla, ahora estamos con una luz anaranjada, ya que por 180 días nos metieron el yugo de plancharnos con precios no rentables para la lechería. Además de imponernos un año de precios por debajo del nivel de rentabilidad, lo que repercutirá fuertemente sobre la economía del centro de la provincia”.
LOS 180 DÍAS QUE PODRÍAN VOLVER
Ante este panorama desalentador para el sector, Gustavo Vionnet y Gustavo Colombero no fueron optimistas a la hora de manifestar su visión respecto si existirá la decisión política de eliminar las retenciones cuando se cumplan estos nuevos 180 días, ya que se remitieron al anterior escenario donde el Gobierno optó por la prórroga en lugar de escuchar los pedidos del sector lechero.
“Teóricamente a los 90 días se revisará esta medida, pero ya ocurrió que dijeron lo mismo la primera vez y no lo hicieron. Entonces, creo que hay que denunciar cada pacto de este tipo que suena a corrupción, hay un olor a corrupción muy feo y, la verdad, que a los productores lecheros no nos gusta para nada que nos traten de esta manera”, sostuvo Vionnet.
Por su parte, Colombero consideró que “la experiencia indica que cuando en la Argentina se instala un impuesto confiscatorio es muy difícil que lo saquen y más en un contexto de país donde parece que la tónica es recaudar y recaudar para cancelar compromisos internacionales. Es decir, me parece muy bien que se cumpla con estos organismos, pero no a costa de los productores como en este caso”.
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