León Gieco presentó "Por Favor, Perdón y Gracias" en el Ópera
En la pantalla se podrán ver imágenes que nos influenciaron para escribir. Se ruega no silbar ni aplaudir. Hay personajes nefastos y gloriosos". Vestido con remera y gorro de una fábrica recuperada, munido de su armónica y una guitarra fileteada, arrancó el viernes León Gieco la serie de cinco shows en el Opera que despiden un año atravesado por la polémica de su último álbum Por favor, perdón y gracias.Esta vez, la estrategia del espectáculo no estuvo dada solamente por la música sino que agregó un despliegue visual: cada tema presentaba un clip cuyas imágenes recorrían las dos historias argentinas (la oficial y la otra). Eso mantuvo la atención del público hasta el final, conquistado por el vertiginoso conte nido audiovisual de alto impacto político, que comenzó con el tema Para la vida del filme Iluminados por el fuego.Fiel al estilo Gieco, su show no escatimó en carga ideológica y durante más de tres horas hubo alusiones irónicas y emotivas. Mientras en la platea los fanáticos se mezclaban con figuras como el ministro Daniel Filmus y Estela Carlotto, la pantalla devolvía fotografías del Cordobazo, la ESMA, Videla, el regreso de Perón y otras porciones del enorme rompecabezas nacional.A contramano de lo que se pensaba, el artista no hizo siquiera mención del tema Un minuto (que compartió con el integrante de Callejeros Patricio Fontanet y que debió excluir del álbum por pedido de padres de las víctimas de Cromañón).Entre ocurrencias del estilo "cuando Madonna vino a hacer Evita pudo usar el balcón gracias a que le mostró los pechos al gobierno de turno", Gieco no dejó de provocar durante toda la extensa noche. El repertorio estuvo cuidadosamente elegido y divido en seis etapas: Una apertura con temas históricos como En el país de la libertad o La Navidad de Luis; un bloque de interpretaciones dedicadas a artistas como Yupanqui, Sixto Palavecino o Víctor Jara; una sección con las nuevas canciones donde lo acompañó un cuarteto de cuerdas (se escucharon Horal, Ve la luna, Familia Rodante o la polémica Santa Tejerína, entre otras) y un intervalo en el que aprovechó para dedicárselo a las mujeres en el Día Internacional de la No violencia. Allí, invitó al escenario a la colombiana Ilona (a quien definió como "joven promesa") y a un grupo que interpretó temas gallegas.La segunda parte del show continuó con un adelanto de lo que anunció como el disco que lanzará el próximo año, una suerte de grandes éxitos encabezados por De igual a igual, Bandidos rurales, Los Salieris de Charly, Ojo con los Orozco y El Angel de la bicicleta, este último del nuevo álbum, tema que emocionó a algunos hasta las lágrimas con el ruego "por favor bajen las armas". Se trata de la historia de Pocho Lepratti, un joven muerto por la policía durante 2001.Sobre el final, llegó la típica simulación de "esta es la última", y el bis del público permitió extender a cuatro temas los ya 30 interpretados: Hombres de hierro, Cinco siglos igual, Alas de Tango y, claro, Sólo le pido a Dios.
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