LEÓN Y LOS PIOJOS: BROCHE DE ORO PARA EL COSQUÍN ROCK
Aunque otra vez quedaron en evidencia algunas deficiencias del sonido, sufridos sobre todo por Los Piojos, el cierre del Cosquín Rock 2004 estuvo a la altura de las circunstancias.
El punto más alto de la noche fue León Gieco. El solista es un caso raro; es elogiado por los fanáticos de todas las bandas, que cantaron casi todos sus temas.
Arrancó con una versión a capella de “Cinco siglos igual”, y luego hizo un repaso por toda su carrera, haciendo hincapié en su último disco de estudio, “Bandidos Rurales”.
Interpretó “De igual a igual”, “Las madres del amor” y también clásicos como “Cachito campeón de Corrientes”, “Ojo con los orozco”, “La Rata Laly” y “Sólo le pido a Dios”, tema con el que cerró su espectáculo.
Antes, Spinetta (que tocó antes de lo previsto, porque debía hacerlo, según el programa, después de León) había regalado un concierto de una hora y media que rozó la excelencia.
Los seguidores de Los Piojos llegaron muy temprano a La Plaza, y comenzaron a preparar su ritual: decenas de banderas, de todos los puntos del país, demostraron que, hoy por hoy, son la banda más convocante del país.
Y el grupo estuvo a la altura de las expectativas que habían generado; aún con un Andrés Ciro lesionado, y sin demasiada movilidad en el escenario, por una lesión en sus meniscos.
Con varios cortes de su último disco, como “Guadalupe”, “Fantasma”, “Dientes de Cordero” y “Amor de Perros” dieron su primera parte del show. Además tocaron temas como “Reggae rojo y negro”, “Murguita” y una impresionante versión de “Yira yira”, con Omar Mollo como invitado.
Se retiraron unos momentos, y volvieron con todo, vestidos con las batas de boxeador con las que aparecen en su último video y haciendo sonar ese hit fiestero que es “Como Alí”. Luego llegaron “Farolito” y un espectacular cierre con “Maradó”.
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