LES DAN 14 Y 15 AÑOS POR MATAR A UNA MUJER AL TIRARLA DEL TREN
La tragedia se desencadenó en el atardecer del 7 de abril del año pasado. Cuando el tren comenzaba a abandonar la estación Caballito, dos arrebatadores tironearon de la cartera de Sandra Olijavestky, la mujer cayó a las vías y murió arrollada. Ayer, la Justicia cerró un capítulo de esta historia. El Tribuna Oral N° 27 encontró culpables de “homicidio en ocasión de robo” a Gustavo Pérez y Daniel Abeldaño, y los condenó a 14 y 15 años de prisión.
Durante el juicio, los dos condenados admitieron que habían estado aquel día en la estación del ferrocarril y habían visto lo que pasó, pero se acusaron mutuamente del arrebato que causó la muerte de Olijavestky, de 32 años.
Para la decisión del tribunal influyeron las declaraciones de varios testigos, quienes reconocieron a Pérez y Abeldaño. Ninguno de ellos pudo precisar con exactitud cuál fue el que tiró de la cartera, aunque uno creyó que se trataba de Pérez. “Uno de los dos fue el que manoteó la cartera, y Sandra la llevaba cruzada, por eso fue arrastrada y arrojada a las vías”, dijo Mauricio Fischietti, abogado de la familia.
El día del crimen los arrebatadores habían logrado escapar de la Policía. Sin embargo, con la colaboración de los testigos se realizaron los identikit, y dos meses después Pérez y Abeldaño fueron detenidos en el barrio Matera de Merlo.
Por la sentencia, a Abeldaño le corresponden 17 años y medio de prisión, ya que se le agrega una condena anterior por robo de dos años y medio. En su declaración final ante los jueces, dijo: “Estuve en el lugar, vi lo que pasó, pero soy inocente y pido justicia”. Además pidió dirigirse a la madre de Olijavestky, pero el Tribunal no lo autorizó.
Pérez también se declaró inocente, y su abogado Norberto Molina aseguró después que apelará el fallo ya que “él no participó del hecho; nunca lo reconocieron y sólo podría haber sido acusado de tentativa de robo, pero fue condenado porque estaba en ese lugar cuando ocurrieron el asalto y la muerte de la mujer”.
Los familiares de Sandra estaban presentes cuando se leyó el fallo, y lo recibieron con lágrimas y sin muestras de alegría. A través de su abogado habían pedido penas de 25 años para ambos. Sin embargo, Fischietti le comentó a Clarín que “técnicamente, el fallo era previsible”.
Sandra Olijavestky, soltera, era licenciada en fonoaudiología y trabajaba en la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos. Vivía en un departamento en Díaz Vélez y Acoyte. El día de su muerte había estado en Castelar, donde vive su hermano menor Mauricio, compartiendo un almuerzo con su familia, y luego sus padres Sofía y Miguel la habían alcanzado hasta la estación de Castelar, desde donde tomó el tren a Caballito.
Una semana después de la muerte de Sandra, sus familiares organizaron un acto en la estación Caballito, en el que participaron más de un centenar de vecinos y comerciantes de la zona. Exigieron que se investigara el caso, y los vecinos recolectaron firmas para reclamarle a TBA, concesionaria del ex ferrocarril Sarmiento, “que suministre el servicio de seguridad e iluminación”.
La muerte de Olijavestky fue una de las tres que se produjeron en forma sucesiva en los trenes del ex Sarmiento en circunstancias parecidas. El 7 de marzo del año pasado, Alejandra Izzo, de 30 años, había muerto arrollada después de caer a las vías a la altura de Floresta, cuando arrebatadores quisieron robarle una cadenita. Poco más de un mes después, el 13 de abril, falleció Ivana Salazar, de 21 años, quien cuatro días antes había caído a las vías en la estación Merlo, también durante un intento de robo.
Según Fischietti, “de la causa surge algún tipo de responsabilidad de la empresa; los testigos hablaron de las ventanillas rotas de los vagones y de la ausencia de vigilancia”. Según trascendió, la familia podría iniciar una causa civil contra TBA.
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