LES ROBAN A LAS FARC Y SE LO GASTAN EN AUTOS Y SEXO
Docenas de soldados colombianos fueron llevados a juicio ayer acusados de robar 20 millones de dólares de supuesto dinero de la droga de la guerrilla, en su gran parte gastado en autos costosos y prostitutas. Uno de los acusados reveló incluso que usó lo fondos para hacerse una operación de cambio de sexo.
Un total de 147 soldados, incluidos tres oficiales, fueron acusados de apropiarse indebidamente de fondos pero solo 48 terminaron frente a una corte marcial ayer. Los otros 99 fueron juzgados en ausencia porque desertaron después de robar el dinero en 2003.
Cada uno de los soldados llevados ante los tribunales llegaron con evidencias bajo el brazo.
Se supone que el dinero pertenecía a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la más grande y poderosa del país. Las fuerzas de elite colombianas para la lucha contra la guerrilla estaban peinando un área dominada por las FARC cuando encontraron fajos de billetes (tanto de pesos colombianos como de dólares) en grande barriles de plástico enterrados en el suelo de las selvas de Caquetá. Las tropas decidieron, en silencio, quedarse con el botín y se repartieron la plata entre ellos.
Muchos desertaron del Ejército, otros se quedaron y supuestamente salieron “de compras”. Compraron autos caros, joyas y pagaron por sexo en burdeles.
Los superiores de los soldados descubrieron lo que había ocurrido y los acusaron de apropiación indebida de fondos un delito que se paga con un máximo de 14 años de prisión.
Para cuando fueron arrestados, a los soldados solo les quedaba un vuelto de 540.000 dólares, que debieron entregar a las autoridades.
La corte marcial, que se desarrolla en las base militar de Tolemaida en el sur de Bogotá, durará más de un mes. En el primer día del juicio ayer, el notario de la corte leyó en voz alta el testimonio de las prostitutas de dos burdeles, quienes describieron cómo habían llegado los soldados “forrados” en dinero.
“Muchos llegaron, vistiendo como soldados, trajeron whisky y otras bebidas y se llevaron a doce mujeres”, relató una de las prostitutas, de acuerdo a los que leyó el notario en la corte.
El padre de uno de los soldados que se benefició del robo le dijo a los fiscales militares que su hijo le había dicho que alguien milagrosamente le había dado fajos de mil dólares. Otro de los efectivos le dio toda su parte del robo a sus padres.
De acuerdo a testimonios iniciales incluidos en el expediente, los soldados señalaron que sus superiores les habían dicho que se quedaran con el dinero.
El sistema judicial militar de Colombia le llevó tres años desarrollar la causa. Y la historia del robo a las FARC ya inspiró dos libros y por lo menos una película sobre los hechos.
Según El Tiempo de Bogotá, los abogados defensores de los soldados, aseguraron que doce de los efectivos procesados fueron asesinados. La justicia militar, dice el diario, no niega ni confirma la versión. Los militares que estarían muertos son parte de casi el centenar de efectivos procesados en ausencia.
Este no es el primer escándalo que envuelve al Ejército colombiano. A principios de este año, el presidente Alvaro Uribe ordenó la destitución del jefe del Ejército por 21 casos de torturas y abusos contra reclutas.
Este contenido no está abierto a comentarios

