LES TIRÓ SODA CÁUSTICA A SUS LADRONES Y QUEMÓ A 12 PASAJEROS DE UN MICRO
La insólita reacción de un hombre que fue asaltado a bordo de un colectivo del transporte interurbano de pasajeros derivó en un incidente en el cual al menos una docena de personas resultó con quemaduras de diversa gravedad. Es que la víctima del atraco a mano armada, una vez que perdió la mochila que llevaba a manos de los maleantes, arrojó a sus agresores soda cáustica con la finalidad de detenerlos. Así, el líquido químico se esparció por el colectivo y alcanzó a algunos de los pasajeros, que debieron ser conducidos a distintos hospitales para ser curados.
Por el hecho quedó detenido Hugo Luján, de 47 años, quien al cierre de esta edición permanecía internado con custodia policial en el Sanatorio Plaza. Según el parte médico, el hombre presentaba quemaduras en el rostro y el cuello aunque su estado no era grave. Fuentes de la investigación indicaron que este hombre sería empleado de una industria petroquímica del cordón industrial y que estaba volviendo de su trabajo. En cuanto a los asaltantes, la versión policial indica que fueron dos. Y algunos testigos indicaron que habían escapado, pero que también uno de ellos habría sido alcanzado por el líquido arrojado por Luján. Por ello se esperaba su forzosa presentación en algún centro de salud. Sin embargo, al cierre de esta edición ninguno de los ladrones había sido identificado.
Según la versión policial, el incidente se originó en el interno 28 de la línea 35/9, cuando circulaba por avenida San Martín entre Uriburu y Gutiérrez. Eran casi las 7.30 de la mañana cuando uno de los pasajeros, que viajaba en la última fila de asientos, fue asaltado a punta de pistola. Aunque los ladrones alcanzaron a quitarle la mochila, antes el hombre alcanzó a extraer del bolso una botellita con soda cáustica con la que pretendió defenderse. El ómnibus viajaba casi repleto -muchos jóvenes volvían de bailar- y el caos fue inmediato.
“Había un líquido en el aire”
Fernando volvía del centro a su casa del barrio Las Flores en el tercer asiento, del lado del chofer. Según relató el muchacho, de 26 años, habían pasado Uriburu cuando empezó a escuchar que el timbre del ómnibus sonaba insistentemente. “Me di vuelta, vi que había un revuelo atrás y en eso vi que pasa corriendo un chico con una mochila y se baja rápidamente del colectivo. Entonces veo que en el aire había un líquido, que parecía agua. Pensé que eran pibes que estaban haciendo una joda. Pero la gente empezó a gritar”, relató el testigo y agregó que cuando fue salpicado por unas gotas de ese líquido sintió “una gran picazón”.
El joven, quien describió al supuesto ladrón como “un pibe de unos 16 años y bien vestido”, contó que el colectivo se detuvo y, en medio de un gran griterío, la gente empezó a descender. “La mayoría bajó desesperada -sostuvo- y empezó a buscar agua. Lo único que había era agua podrida en el cordón de la vereda y muchos se ponían eso porque el ardor era insoportable”.
Según refirió un familiar de uno de los testigos, los mismos pasajeros se tiraban agua servida unos a otros y “algunos quisieron irse corriendo” hacia el Hospital Roque Sáenz Peña para ser atendidos. Esta persona agregó que “el colectivero quiso irse, pero la gente le pidió que llevara a quienes habían sido salpicado hasta el hospital”.
Ese panorama fue el que encontró personal del Comando Radioeléctrico al arribar al lugar. Según fuentes de Jefatura, los efectivos trasladaron a doce personas afectadas por quemaduras hasta el Sáenz Peña. Mientras lo hacían, divisaron en San Martín y avenida del Rosario a otro hombre con quemaduras, por lo cual también fue llevado a ese efector. Allí, los otros pasajeros lo señalaron como quien había esparcido el líquido dentro del colectivo.
Según el vocero consultado, Hugo Luján reconoció que llevaba una botella con soda cáustica en estado acuoso que extrajo luego de ser abordado por dos hombres que lo asaltaron a punta de pistola. Luján fue derivado al Sanatorio Plaza, donde quedó internado en una habitación con custodia policial a disposición de la Justicia.
De las trece personas que la policía trasladó al Sáenz Peña, cinco -exceptuando a Luján- fueron derivadas a otros efectores. En el Hospital Centenario ingresaron tres personas. Fuentes de la guardia del nosocomio indicaron que Rocío Medina, de 13 años, e Isabel Benítez, de 34, habían sido alcanzadas por el líquido en los ojos. Luego de lavarles la zona comprometida y de someterlas a estudios, ambas fueron dadas de alta al mediodía, aunque deberán seguir siendo atendidas en forma ambulatoria. Sin embargo, todavía quedaba internado Jeremías Márquez, de 19 años, por tener escoriaciones en la zona de la boca. Al cierre de esta edición se evaluaba si le daban el alta.
Asimismo, dos pasajeros fueron derivados al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca). Adrián Lacaría, de 19 años, fue internado con quemaduras en el rostro, al igual que Rita Cárdenas, de 15. Fuentes de Jefatura revelaron que a las 9 ingresó por sus propios medios Néstor Cárdenas, cuya edad no fue suministrada.
El médico Fernando González, responsable ayer de la guardia del Heca, indicó que los tres quedaron internados en observación a raíz de las quemaduras faciales producidas por una sustancia química. “Como fueron afectados en el rostro -explicó- y esa sustancia produce una necrosis muy profunda, aún horas después de haber sido removida, los pacientes quedaron internados más que nada por precaución. Los tres están conscientes, pero muy doloridos, por lo cual se les suministró analgésicos”.
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