LEY DE LEMAS: EL PERONISMO SIGUE SIENDO LA INCOGNITA
A poco más de 48 horas del tratamiento en el Senado provincial del proyecto de derogación de la ley de lemas, que ya tiene media sanción de diputados, la posibilidad de llegar a un acuerdo en el bloque justicialista se diluye y todo parece indicar que habrá una nueva postergación para la solución del tema de fondo. Al proyecto original enviado a la cámara baja por el gobierno de Jorge Obeid y que fue aprobado por unanimidad el 19 de agosto pasado, por la derogación del polémico sistema electoral, se le han agregado, tras la postergación del tratamiento en Senadores, dos nuevas iniciativas.
La primera la presentó el bloque radical, y si bien aprueba la derogación lisa y llana de la ley de lemas, difiere en lo que se refiere a la norma que la reemplazará en el tema de la obligatoriedad de las internas abiertas y simultáneas para todos los partidos.
La segunda es una iniciativa de legisladores justicialistas nucleados en el grupo Gramajo, por el nombre del senador que redactó las modificaciones que intentan introducirse para mantener la ley, sin derogarla, aunque introduciendo cambios sustanciales.
A estas tres iniciativas se agregó en los últimos días un proyecto presentado por un grupo de intendentes y jefes comunales justicialistas, que propugna derogar la ley de lemas sólo en las ciudades como Rosario y Santa Fe, y dejarla vigente en ciudades pequeñas y comunas para todos los cargos electivos.
El proyecto que ya tiene media sanción en Diputados llega a la sesión del jueves sin despacho de comisión, lo que obliga a que cualquier decisión deba ser aprobada por mayoría especial, esto es las dos terceras partes de los senadores presentes.
Así las cosas, todo parece indicar que un acuerdo en el seno del PJ parece cada día más difícil de alcanzar, sobre todo si se tienen en cuenta declaraciones de los abanderados de cada una de las posiciones.
La vicegobernadora María Eugenia Bielsa, defensora del proyecto enviado por el gobierno, expresó ayer en Rosario que en el caso de tener que intervenir con su voto para desempatar, no dudaría en poner fin al actual sistema electoral, el mismo que le permitió obtener su sillón en la fórmula que asumió el gobierno el 10 de diciembre de 2003.
Bielsa lamentó además que el proyecto enviado a la Legislatura en diciembre del año pasado recién haya empezado a estudiarse en julio de 2004, aunque reconoció que como no hay elecciones a la vista en el corto plazo “no existía tanta premura”.
En cuanto a las disidencias dentro del bloque justicialista, la vicegobernadora opinó que el debate interno también “es positivo y hace a la esencia de la democracia”.
Por su parte, el senador provincial del justicialismo Armando Traferri dijo a la prensa que apoyará la derogación de la ley para Rosario y Santa Fe, pero no para el resto de provincia. El legislador por San Lorenzo aseguró que su propuesta es constitucional y que cuenta con el apoyo de ocho de los 15 senadores justicialistas.
Finalmente, el diputado provincial justicialista Jorge Giorgetti defendió ayer el mantenimiento de la ley de lemas por ser “un instrumento importante de participación ciudadana” y aseguró que aún “no es tiempo de cambiar el sistema electoral”.
El legislador aseguró que es necesario mantener la polémica norma porque el estado no está preparado para el nuevo sistema de internas abiertas, obligatorias y simultáneas. Por eso, señaló que lo mejor sería que los senadores realicen las modificaciones necesarias para lograr una ley “superadora”.
Si a esta divergencia de opiniones le faltara algún ingrediente, el diputado nacional y ex intendente de Villa Gobernador Gálvez, Pedro González, fue la gota que colmó el vaso al declarar que si se deroga la ley de lemas “los peronistas van todos presos”.
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