LEYES DEL PERDÓN: LAS PELEAS DEL PJ EN EL SENADO DEMORAN LA NULIDAD
El Senado postergaría el proyecto de anulación de las leyes del perdón, que provoca severas diferencias en el mayoritario bloque del PJ y sería enviada para “un análisis más profundo” a las comisiones de Asuntos Constitucionales —que preside la primera dama, Cristina Kirchner— y de Justicia.
En cambio, el próximo miércoles será aprobada la Convención de las Naciones Unidas para la imprescriptibilidad de los Crímenes de Lesa Humanidad, para el que existe una opinión casi unánime. La adhesión argentina a ese Tratado debe lograr dos tercios de los votos para que adquiera rango constitucional.
Ayer hubo una extensa reunión en el bloque del PJ, de la que no alumbró ningún acuerdo sobre la nulidad de las leyes del perdón. “Es un tema de alta complejidad, donde difícilmente pueda conseguirse una voluntad unánime”, reconoció el presidente del bloque, Miguel Pichetto.
Los más duros contra el proyecto son los menemistas —como Eduardo Menem—, la salteña Sonia Escudero, la fueguina Mabel Caparrós, el catamarqueño Luis Barrionuevo, la duhaldista Mabel Muller y Antonio Cafiero. A favor se alinean Pichetto, el chubutense Marcelo Guinle, José Luis Gioja, Graciela Bar y Jorge Yoma.
Los críticos de anular la Obediencia Debida y el Punto Final repitieron ayer sus argumentos: que no se pueden hacer leyes retroactivas sobre cuestiones que ya consideran juzgadas, y que no tendría efectos jurídicos porque, según creen, “cualquier juez la volteará”. Otros adujeron que el Congreso no tiene la facultad de anular leyes, “y si decimos que puede hacerlo, ¿qué haremos cuando alguien quiera anular, por ejemplo, las privtizaciones?”, preguntó uno de los presentes.
Los que empujan por la anulación dijeron que, de ese modo, se les da un elemento importante a los jueces para que reabran los casos de la represión ilegal, y que en última instancia es “un mensaje contundente” a la Justicia para que declare inconstitucionales las leyes del perdón.
La falta de acuerdo concluyó no sólo en la postergación, sino en la posibilidad admitida de que algunos quedarían en “libertad de conciencia” para votar. Como la UCR ya anunció en un comunicado partidario que se opone a la anulación, nadie se atreve a arriesgar cómo terminaría una votación si se hiciera esta semana.
De todos modos, habrá que ver cómo reacciona finalmente el bloque oficialista ante la posición del Gobierno, que viene presionando para que las leyes se anulen como mensaje político a la Justicia.
La Convención que sí se aprobará, en cambio, da elementos concretos para que los jueces puedan reabrir las causas: dice que los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles “cualquiera sea la fecha en que se hayan cometido”, y que los Estados se obligan a abolir las leyes que permiten la prescripción de acción penal.
Como la tipificación de los delitos fue tomada expresamente de los tribunales de Nüremberg que juzgaron a los nazis luego de la Segunda Guerra Mundial en forma retroactiva, algunos legisladores entienden que también serviría para juzgar la represión ilegal en la Argentina.
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