LEYLA PERAZZO: "EL 20% DE LOS POLICÍAS PROCESADOS ESTÁ TRABAJANDO"
Ingresó a la policía hace 40 años. Es abogada y Comisario Mayor. Tiene que controlar a la fuerza de seguridad santafesina, siempre tan cuestionada, por su accionar o por sus omisiones. Es la Directora Provincial de Asuntos Internos de la Policía de la provincia de Santa Fe. No usa gorra, ni uniforme azul. Tampoco insignias de grado. Todo lo contrario: es coqueta, cordial. Habla pausado y en forma contundente. No tiene reparos en afirmar que hay corrupción en la Policía, pero que “se hace todo lo posible para que no queden impunes esos hechos”. Recibió a NOTIFE en su despacho de la Subsecretaria de Seguridad Pública santafesina.
El 28 de enero de 1.998, el mismo día de su cumpleaños, el entonces gobernador Jorge Obeid la nombró en el cargo.
Se llama Leyla Perazzo. En esta entrevista responde a todo.
Es santafesina, pero se fue a vivir a Vera a los cuatro años con su mamá cuando los padres se separaron. En la ciudad del norte estudió y se recicbió de maestra en el Colegio Inmaculada Concepción. “Trabajé de maestra un año, pero después me mudé para estudiar abogacía en la Universidad de Rosario y, como tenía que sostener mis estudios, ingresé a la Policía”. También en la cuna de la Bandera se enamoró, se casó y formó una familia. Ahora solo vuelve a Vera para visitar a los amigos.
– Hoy es “natural” que una jovencita ingrese a la Policía, pero hace cuarenta años no habrá sido nada sencillo, preguntó Notifé
– Sí, era difícil. Hace unos años me conmoví en un desfile de la policía. Ví a una chica abanderada en la escuela de cadetes. Me parecía imposible. Me produjo mucho orgullo. Porque a la bandera la lleva el mejor del curso. Hemos evolucionado mucho en ese sentido. Tengo presentes anécdotas de cuando comenzaban a incorporarse aspirantes mujeres, lo oficiales decían que las chicas no iban a resistir el entrenamiento, pero al año , los mismos oficiales de operaciones me decían: “Doctora, no solamente lo soportan, sino que tienen más resistencia que los hombres, no se quejan de nada”. Yo misma comencé de muy abajo, trabajé en el Gabinete de Identificaciones, en policía de menores (en Rosario). También trabajé en la calle, más allá del destino que tuviera. Después me recibí y pasé al cuerpo profesional. Es más, siendo abogada, tuve destinos de seguridad.
– La Policía santafesina tiene una planta de 15.100 efectivos ¿Cuántos de ellos están procesados por la Justicia?
– Un poco más de 400.
– La cifra se mantiene, recuerdo un informe interno de la Dirección de agosto de 2001 que rondaba la misma cifra que la actual.
– Mire, la cifra de los procesamientos nunca es la misma, cambia todos los días. Hay más casos de procesados , en estos momentos, en jerarquía de oficiales jóvenes. Es la contrapartida de lo que sucede en todos los ámbitos sociales. Hay procesados con jerarquía de subayudantes, ayudantes y auxiliares.
– Según datos de la Justicia en la mayoría de los casos los procesamientos son por delitos diversos: homicidios, apremios ilegales, extorsiones, privación ilegítima de la libertad y robo calificado. ¿Es correcto ésto?
– No es tan así. Yo le diría que por apremios ilegales son muy pocas las causas que tenemos en estos momentos. Debe ser un 3%. Ha aumentado considerablemente los delitos vinculados a la policía que tienen que ver con extorsiones. En materia de apremios ilegales, cuando Asuntos Internos empieza a trabajar nos preocupó la cantidad de denuncias presentadas por la sociedad en este caso. Esto disminuyó en un 70% en los últimos ocho años, sobre una base del primer relevamiento, cuando teníamos en trámite 1.100 causas en esos casos. En este momento, el porcentaje no llega al 5%. Muchas se fueron archivando, y otras denuncias (por apremios) nunca llegan a efectuarse.
Insisto, sí aumentaron los delitos de agentes jóvenes, principalmente.
– ¿Por qué?
– Yo creo que en general tiene que ser por el medio social. Observe la población carcelaria, en su mayoría se trata de gente menor de 30 años. Muchas veces se dice que los jóvenes son los dueños del mundo, cuando en realidad son la víctimas: de la droga, de la desocupación, de los hechos más aberrantes. La Policía recluta gente de ese medio social.
– Usted hace dos años, en una entrevista manifestó que “No me preocupa que existan casos de corrupción, sí me preocuparía que existieran y se mantuvieran encubiertos”. ¿Sigue pensando lo mismo?
– Sigo exactamente con esa misma tesitura. Si en una fuerza de 15.000 efectivos no hay un solo caso de corrupción sería un desatino. Es lo mismo que alguien diga que puede garantizar que no habrá un solo hecho de corrupción. Yo creo que hay que ser constantes en la represión de la corrupción, transmitirle al personal que no hay impunidad. Que el agente sepa que no va a ser encubierto y que no va a progresar en su carrera con antecedentes desfavorables.
– ¿Por qué está incorporado en el imaginario social la idea del Policía que “manguea” pizza, cigarrillos, helados…como una especie de contraprestación tácita?. Ese imaginario, sospecho, se sostiene en cuestiones reales, con grados de versosimilitud. ¿Existen estas prácticas?
– Yo creo que existen, no en la sobredimensión que cree la gente. Lo que no estoy tan segura es que sea una requerimiento del agente. Digamos, existe en la sociedad argentina una cultura de ofrecer determinadas cosas, pero no como “contraprestación” de un servicio de seguridad.
– También es cierto que el 14% de los policías son pobres y que los sueldos son bajos
– Sí, es un sueldo bajo. Ésa es una de la razones. También el ciudadano común cree que dándole cosas al policía garantiza la protección. Forma parte de la formación cultural
COMISARIOS EN LA MIRA
Hace un mes, una investigación periodística reveló que un Jefe de la Policía bonaerense tenía una cuenta millonaria en el exterior. El Gobernador Felipe Solá lo separó del cargo y, además, Asuntos Internos de la Porvincia de Buenos Aires investiga el patrimonio de varios jefes. Según Perazzo, en Santa Fe, la corrupción no tiene ésa magnitud, pero reconoce investigaciones internas orientadas a jefes policiales.
– ¿La Dirección que usted dirije investigó o investiga a algún jefe por enriquecimiento ilícito?
– La figura del código penal que hace referencia al enriquecimeitno ilícito es una figura…complicada. Porque en realidad lo que sanciona penalmente no es enriquecerse, sino no poder justificar cómo se enriqueció. Fija la exigencia de una prueba secreta. Lo que hace que la investigación de un hecho de enriquecimiento ilícito sea muy difícil de realizar. Nosotros trabajamos en investigaciones en este sentido, tenemos un caso puntual. Asuntos Internos investigó la situación patrimonial de un comisario, de un oficial superior para ser más preciso. Se la llevó a la Fiscalía de Grado, que impulsó la acción. El juez de instrucción recibió indagatoria y dictó procesamiento. Cuando llegó a la Cámara, ésta anuló la indagatoria y el procesamiento, diciendo que no se había hecho el requerimiento administrativo de justificación, que era una exigencia del Código Penal y que el juez de instrucción no tenía facultades para hacer el requerimiento de justificación en la indagatoria. El caso no está resuelto todavía. Esto llevó a Asuntos Internos a plantearse a qué organismo corresponde hacer el requerimiento. A quién corresponde citar al personal sospechado de enriquecimiento. Como usted sabrá, el enriquecimiento puede estar dado a través de un testaferro. Por lo tanto hay que citar a todo el grupo familiar, al menos. La pregunta es ¿Hasta dónde un organismo administrativo tiene facultades para llamar a una persona e indagarlo sobre la presunta comisión de un hecho ilícito?. En este caso, la Cámara revocó lo actuado por el juez, pero no la investigación que aportó los elementos probatotios del trámite del expediente, que ya lleva cinco años. Asuntos Internos puede investigar, pero no puede solicitar informes de la cuenta bancaria. La ley dice que el revelar ése secreto es competencia de la Justicia. El trabajar en este caso me llevó a mi a entender por qué en este país no hay fallos por enriquecimiento ilícito.
– ¿No debería exigirse mayores requisitos a los policías cuando ingresan a la fuerza? Por ejemplo una declaración Jurada más completa. Sobre todo a los Comisarios y Jefes de Unidades Regionales.
– Sí, totalmente. Si usted observa la ley de ética pública de Buenos Aires notará que se está exigiendo números de cuentas bancarias, tarjetas de crédito, datos económicos de los familiares, en algunos casos, de hasta el cuarto grado. Pero hay otro impedimento: Las declaraciones juradas son públicas en cuanto a los bienes registrables, que son accesibles a cualquiera. Pero el tema de las cuentas bancarias son secretas. Como usted verá no es fácil investigar un enriquecimeitno ilícito con la normativa que tenemos.
POLICIAS VINCULADOS AL PROCESO, AL NARCOTRÁFICO Y ACOPIO DE MERCADERÍAS
– ¿Cuál es la situación del Jefe de la Unidad Regional XI, Comisario Nicolás Pidhirnyj, investigado por la Justicia Federal por su participación dentro del aparato represivo del Proceso Militar en la localidad de Helvecia?
– Hasta este momento el juzgado no nos ha remitido ninguna actuación. La única información que tenemos al respecto es la periodística. Sí hemos solicitado la situación actual del personal policial que usted hace referencia. Si el Jefe de la Regional está involucrado le iniciaremos un sumario interno. Pero no hemos tenido de la Justicia ningún procedimiento al respecto.
En Julio de 1.999, en una declaración efectuada ante el Departamento Judicial de la Policía (D5) un ciudadano santafesino, identificado como Milton Marcos Storni dijo “que se infiltraba entre los grupos del narcotráfico y que cenaba todos los jueves con el entonces jefe de la Unidad Regional V. Comisario Guillermo Hagemann”. Storni declaró que la policía le daba impunidad para moverse con estupefacientes en toda la provincia.
– ¿Es cierto que el comisario Guillermo Hagemann fue investigado por este hecho, asociado al narcotráfico?
– Sí, es cierto. Se investigó, y está en manos de la Justicia. No hay, hasta el momento, ningún elemento que haga presumir que la denuncia sea seria. No conozco el tramite judicial y no he recibido ninguna comunicación al respecto.
– En junio del año 2.001 un ciudadano denunció al Jefe del Departamento Judicial ante la Justicia por el presunto delito de desviar decenas de litros de combustible utilizados por los móviles policiales. Fueron acusados el Comisario Inspector Oscar Sobrevilla y el Inspector José Luis lemos. ¿Se resolvió la situación de estos dos policias denunciados?
– Mire, ése caso lo tengo bien presente porque cuando Asuntos Internos comenzó a hacer le control de ascensos y promociones, solicitamos informes al juzgado y repondieron que esas personas no estaban involucradas en el proceso judicial. No están imputadas.
-¿Es cierto que una Auditoria de la Delegación Rosario de Asuntos internos detectó que ciudadanos habían ingresado al curso de aspirtantes con documentación falsa?
– Si.
-¿Está involucrado un suboficial de la División Personal de la Unidad II?
– Si. Es cierto. Francamente para mi fue una cosa preocupante. Lo detectamos en otras partes. No solamente en Rosario. Las actuaciones están en manos de la Justicia . Habían falsificado el certificado de estudios secundarios. El Ministerio de Educación nos confirmó las sospechas que teníamos y esos aspirantes fueron dados de baja. También sucedió en Santa Fe. Es bastante lamentable que se falsifiquen los certificados de estudios.
– Se dice también que algunas mujeres que aspiraban a entrar a la fuerza tenían antecedentes vinculados al ejercicio de la prostitución…
– Eso es incorrecto. Hubo el caso de una chica que había sido denunciada anónimamente por un particular. Pero eso es poco consistente. Por otra parte, la prostitución en sí no es, ni siquiera una contravención. Salvo que sea escandalosa. Sino, fíjese en los clasificados de los diarios los ofrecimientos de prostitutas. En Santa Fe, la prostitución no es una contravención.
– ¿Coincide con la ley en ése sentido?
– Si, porque la prostitución castiga sólo a la mujer. Me parece que cuando es escandalosa debe ser controlada por organismos municipales. Yo creo que la prostitución hay que combatirla cuando existe explotación. A mi me dá mucha lástima ver los sumarios, porque el que paga es el testigo.
– ¿Asuntos Internos detectó casos de adicciones al alcoholismo o drogas del personal policial?
– Mire, con respecto al alcoholismo no tengo estadísticas. Porque sólo intervenimos cuando es en el servicio o trasciende públicamente. Los médicos dicen que los índices de alcoholismo en la Policía coinciden con el porcentaje de otros sectores sociales. El policía no es un uniforme vacío, es una persona con sentimientos. Sería bueno detectar tempranamente cualquier adicción, sobre todo cuando está relacionado al stress.
TRAFICO DE INFLUENCIAS
El 31 de octubre del año pasado la Diputada Nacional del P.J, María del Carmen Alarcón, le envió una nota al entonces subsecretarío de Serguridad de la Provincia, Licenciado Enrique Alvarez, sugiriéndole que tenga en cuanta una lista de de jóvenes que tenían intenciones de ingresar a la Policía. El caso trascendió, a través del programa periodístico DE RADIO SOMOS, y terminó en un escándalo. De hecho, el Gobernador, suspendió el trámite de reclutamiento de esa promoción de aspirantes que intentaban ingresar a la fuerza de seguridad.
– ¿Es común que un político le eleve a un funcionario como usted o el entonces subsecretario Enrique Alvarez, una lista de aspirantes para ingresar a la Policía?
– Mire, yo creo que en sí no está mal ni bien. El problema es qué se hace después de recepcionar la nota. Este caso fue muy publicitado. Nosotros tomamos intervención y entrevistamos a todos los chicos que figuraban en esa nota. Todos admitieron que habían conversado con la diputada Alarcón y que ella les había dicho que “haría lo posible” para que ingresen, pero que no les había garantizado un privilegio. Este tema está en manos de la Justicia, creo que la causa la lleva adelante el juez (Jose Manuel) García Porta.
– ¿Pero es común que suceda ésto?
– Es común.
– ¿A usted le ha llegado una nota de esas características?
– A mi no. Porque yo estoy en una posición muy férrea.
MISION IMPOSIBLE
– Doctora, la justicia provincial investiga un supuesto espionaje realizado por el Departamento de Informaciones de la Policía (D2) a periodistas, legisladores y dirigentes de la APROPOL. ¿Asuntos Internos investigó este hecho?
– Mire, yo he visto la presunta documentación aportada en la denuncia y, sinceramente, no es seria. Lo que recibí yo lo dejé a reserva de lo que el juez disponga. No sé que quisieron hacer con la denuncia. Dónde quisieron llegar (en referencia a los dirigentes de la APROPOL). Éso no es espionaje.Y si ésta es la tarea de los servicios de inteligencia…pobre país.
– Uno de los dirigentes de APROPOL, Miguel Zalazar, tiene un sumario administartivo por haber denunciado que el equipamiento policial es insuficiente o por haber manifestado que las comisarias están colapsadas con presos. ¿No es un despropósito que alguien quede afuera de la policía (por Zalazar) por hacer este tipo de comentario y que la fuerza tenga en actividad a agentes denunciados por robo, torturas, extorsiones…?
– Primero, los agentes que están denunciados por esos hechos que usted plantea están en disponibilidad.
– Pero de los 400 procesados algunos están trabajando…
– Algunos, otros están presos.
– ¿Pero qué porcentaje está trabajando?
– Será un 20%. Los que están (procesados) por delitos graves están en disponibilidad, con cesantía pedida.
– Pero hay un 20% de policías procesados que están trabajando.
– Si, en tareas diferentes. Lo que se sugiere es que no trabajen en tareas operativas.
– Volvamos al tema de la APROPOL…
– Bien. Cuando usted entra a la fuerza tiene que aceptar los reglamentos, como cuando usted entra a una empresa privada. El reglamento dice que no se puede hacer público cuestiones que tiene que ver con el servicio. Uno debe aceptar la necesaria verticalidad de la fuerza. Si usted no respeta eso, la fuerza se transforma en un caos. Todas las denuncias de los miembros de A.PRO.POL llegaron donde debían llegar: la Justicia, Asuntos Internos o la Fiscalía de Estado. Ninguna fuerza policial del mundo va a permitir que sus integrantes tiren panfletos en contra de sus mayores en rango o decirle cocainómano al Jefe de la Policía, y sin probarlo. Si usted tiene certeza de éso tiene que ir a un juzgado. Formalmente, todos los sumarios iniciados responden al reglamento.
EL CASO PEREYRA
– ¿Qué pasó en la Casa de Gobierno hace unos días. Un agente denunció acopio de mercadería destinada a los inundados y dijo que Asuntos Internos llegó tarde a intervenir en el hecho? ¿Es correcto el planteo del agente Pereyra?
– No, no es correcto. Este agente presenta simultáneamente varias denuncias. Una a su superior en Casa de Gobierno. La mamá interviene y trae la nota a Asuntos Internos. ¿Qué hicimos nosotros?, consultamos al juez en turno. El juez tuvo que decidir qué hacía con la investigación. Y entendió que la competencia era nuestra. Se aseguró toda la prueba y no le puedo adelantar las diligencias ordenadas por la Justicia. Sucedió que Pereyra presentó la denuncia en varias sedes. Pero el juez, insisto, entendió que la denuncia debía ser investigada por nosotros.
-Cambiando de tema, hay una sensación, al menos mía, de creer que Los Pumas es la fuerza policial más corrupta. ¿Me equivoco?
– Yo no creo que haya fuerzas más o menos corruptas. La Dirección de Policía Rural fue muy vapuleada y se cuestionó mucho su actuación. En algunos casos, con razón. Nosotros hemos trabajado mucho en el norte últimamente y hemos comprobado que ellos (por Los Pumas) no han logrado captar la confianza de la ciudadanía, que no es poca cosa. Ahora se está tratando de revertir eso. Es muy difícil controlarla, porque es muy difícil controlar el movimiento de ganado, venta de ganado sin documentación, control sanitario, etc. Pero se puede hacer. Sobre su pregunta puntual, los porcentajes de hechos de corrupción en Los Pumas son los mismos que en otras partes de la fuerza.
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