LIBERAN A CUATRO DETENIDOS POR EL CRIMEN DE LA RECOLETA
Las tres mujeres y uno de los tres jóvenes vinculados con el asesinado de Federico Díaz -ocurrido el domingo 14 de este mes en la Recoleta- recuperaron su libertad durante la tarde del viernes, luego de que el juez Dardo Rosciani considerara que no tuvieron participación directa en el homicidio.
De esta manera, quedan detenidos dos jóvenes que, según las declaraciones recabadas hasta el momento, fueron los que tuvieron contacto físico con Díaz aquel domingo en la esquina de Obispo Gelabert y 25 de Mayo.
Entre hoy y mañana se espera que declaren los policías que actuaron en el hecho, con lo que Rosciani tendría entonces un panorama completo de lo que efectivamente sucedió. De todos modos, desde el Juzgado se insiste en la necesidad de que aquellas personas que observaron lo ocurrido se acerquen a brindar su testimonio, ya que de esta manera se simplificaría la investigación.
Hasta hoy, ningún testigo se había acercado a la policía, ni a Tribunales, aunque mucha gente presenció el hecho.
Durante las declaraciones indagatorias, ninguno de los seis jóvenes detenidos en un primer momento asumió ser el autor material del asesinato, aunque todo indica que el homicida está entre los dos chicos que siguen en prisión.
POR UNA HAMBURGUESA
Más allá de la gravedad del caso, lo ocurrido tuvo amplia repercusión pública porque sucedió en una zona céntrica y por el insólito motivo de la pelea. Alrededor de las 7 de la mañana del domingo 14, Díaz recibió una puñalada en el corazón luego de discutir porque no quedaba claro a quién le correspondía una hamburguesa que acababa de ser comprada en un carribar.
En los últimos tiempos, la zona se convirtió en escenario de constantes hechos de violencia que suelen derivar en el uso de armas blancas o de fuego. En este caso, Díaz fue alcanzado por una letal puñalada que se le incrustó en la zona del pecho, justo debajo de la tetilla izquierda.
Tal como lo informara El Litoral, el hecho ocurrió en dicha esquina, más precisamente junto a un pequeño carrito -cuyo propietario lo traslada enganchado a una motocicleta- donde se venden hamburguesas.
La víctima quedó tendida sobre la vereda en medio de un charco de sangre. Díaz fue llevado hasta el hospital José M. Cullen donde ingresó en estado desesperante. Pese al esfuerzo de los profesionales el deceso del muchacho sobrevino en minutos porque la puñalada le había tocado el corazón.
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