LIBERAN EN SAN ISIDRO A UNA MUJER SECUESTRADA Y NICOLÁS NO APARECE
San Isidro se convirtió en una de las zonas más calientes del conurbano, tanto en secuestros planificados como en los llamados “exprés”. Y eso volvió a notarse nuevamente ayer. Sobre la medianoche del viernes, mientras en la Horqueta los familiares de Nicolás Garnil (17) seguían angustiados y pegados al teléfono para tratar de acordar el pago de un rescate, en otra área de la zona norte, Las Lomas, otra familia concluía con una pesadilla similar.
Este último caso fue adelantado por Clarín al cierre de la edición de ayer, cuando todavía estaba en curso. Se resolvió cerca de la medianoche. La víctima fue una mujer. Su marido, un empresario de la construcción, pagó 12.000 pesos de rescate. Al recibir el pago, los secuestradores la liberaron. No hay detenidos.
El pago lo hizo el propio marido dentro de la villa, cara cara con uno de los secuestradores. Todo fue monitoreado por la Policía que tuvo orden de no intervenir. A la media hora —después de estar cautiva durante seis horas— la víctima fue liberada, en estado de shock. No había sido golpeada, pero contó después que fue atormentada psicológicamente por sus secuestradores.
Según trascendió, la mujer había sido capturada el viernes a la tarde. Se supone que “al voleo”. Había pasado por un corralón de materiales propiedad de su esposo y después por una obra en construcción donde le pagó a los obreros.
De acuerdo a la reconstrucción realizada por la Policía, habría sido después de concretar estos trámites que la capturaron. Se subieron a su auto y, de acuerdo a las primeras informaciones, la llevaron inmediatamente a un aguantadero dentro de una villa. Desde allí le exigieron rescate al empresario.
El hombre hizo inmediatamente la denuncia pero le pidió a la fiscal de San Isidro, Zulma Scofano, que diera intervención a la Policía Federal y no a la Bonaerense porque “conoce a un comisario de esa fuerza y le dio confianza que interviniera personalmente en el caso”.
El caso se presentó desde el principio como un secuestro rápido, de los llamados “express”. “La banda quería dinero enseguida, por eso se conforma ron con 12.000 pesos”, dijeron fuentes policiales a Clarín.
Esta familia pudo respirar tranquila, pero la familia de Nicolás Garnil, también de San Isidro, sigue angustiada. Ayer Nicolás cumplió su sexto día de secuestrado. Una alta fuente de la investigación aseguró que las tratativas para la liberación era lenta y dificultosa.
Una versión indicaba que el pedido de rescate original había sido de 300.000 pesos y que las negociaciones estaban estancadas porque los secuestradores no querían bajar ese monto. Sin embargo esto no fue confirmado.
Nicolás es hijo de un matrimonio de médicos y vive con sus padres y dos hermanos.
El viernes los secuestradores dieron una prueba de vida que, según contaron dos fuentes de la investigación, consistió en un dato sobre la familia, muy personal, que sólo Nicolás podía conocer. Esto tranquilizó a la familia por dos cosas: primero porque demostró que el chico estaba bien y segundo los ayudó a diferenciar las llamadas de los verdaderos secuestradores de la de los oportunistas o aprovechadores.
También el viernes unos 500 vecinos y amigos de la familia se convocaron frente a la casa de los Garnil, ubicada en Julián Navarro 4243, de La Horqueta, para pedir por la liberación de Nicolás y mostrar su apoyo a sus padres.
En silencio, con rezos y las manos sosteniendo velas, la multitud dio un abrazo simbólico a la casa de la familia. Juan Carlos Blumberg también visitó a los Garnil. “Están muy mal y esperando que liberen al chico pronto”, comentó.
Nicolas Garnil es alumno del colegio Pilgrim, de La Horqueta, y su familia es muy religiosa. Su padre, Carlos, es un médico especialista en diagnóstico por imágenes, su madre Susana es ginecóloga. Además tiene dos hermanos: Agustina, de 19 años, y Ramiro, de 15.
El chico fue secuestrado el domingo a la tarde cuando iba a misa con su mamá. La banda, unos cinco hombres, les cerró en el paso con dos autos. Según testigos, llevaban armas largas.
La familia no hizo la denuncia formal, por eso el caso es investigado de oficio por la fiscal federal subrogante Zulma Scofano, ya que la titular, Rita Molina, está de licencia.
Aunque la familia trata de que nada de las tratativas del rescate trasciendan, Agustina, la hermana de Nicolás, autorizó el jueves la lectura de una emotiva carta que escribió para su hermano, la que fue difundida en la puerta de la casa por Blumberg.
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