LIFSCHITZ AMENAZA CON RECURRIR A LA JUSTICIA POR MÁS PARTICIPACIÓN
El intendente Miguel Lifschitz no descartó recurrir a la Justicia para exigir los recursos que la provincia adeuda a la Municipalidad de Rosario por coparticipación, aunque apostó a que el reclamo, común a todas las comunas y municipios santafesinos, se dirima en términos de concertación. “Por ahora estamos planteando la cuestión en el terreno institucional”, dijo, pero admitió que la vía judicial “es siempre una alternativa”. El que subió la apuesta fue el ex intendente Hermes Binner, titular reelecto del socialismo santafesino, quien reconoció que entre los juristas que ya se consultaron sobre el tema hay pleno “acuerdo” en que si la provincia no otorga a los municipios la coparticipación que manda la ley “podría verse en problemas”. Como ejemplo puso a la ciudad de Esperanza, que analiza iniciar acciones legales contra el Estado santafesino. “A ese juicio lo va a perder la provincia”, sentenció.
Lifschitz y Binner hablaron en una conferencia de prensa convocada por la junta provincial del Partido Socialista (ver página 8), a días de que el gobernador Jorge Obeid sugiriera al intendente rosarino “auditar” la gestión de su antecesor para ver por qué no le cierran las cuentas. No sólo eso. Obeid también dijo que Lifschitz pide siempre “más y más” y que “nada le alcanza”.
La deuda de coparticipación que la provincia mantiene con todos los municipios es eje de reuniones entre los intendentes y jefes comunales con legisladores y funcionarios santafesinos, pero en los últimos días el tema explotó -gentileza va, gentileza viene- en Rosario.
Los dichos de Obeid echaron más leña al fuego sobre la cuestión, que no se dirime en la chicana política sino que tiene que ver lisa y llanamente con dinero. Según Lifschitz, del total de recursos que el gobierno santafesino adeuda por coparticipación (federal, provincial y por patentes) a todos los municipios y comunas, sólo a Rosario le corresponden nada menos que 45 ó 50 millones de pesos.
“Esa cifra, que por la legislación vigente le corresponde hoy a la ciudad, permitiría construir en dos años todas las cloacas que faltan y eliminar todas las zanjas con agua estancada de Rosario”, graficó el intendente, a quien también el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, le sugirió hace unos días pedir dinero a “un familiar” para obtener más fondos.
“Ojalá tuviera familiares a los que pedir dinero, pero eso corre por cuenta de quien lo dijo”, le respondió Lifschitz al ministro político de Obeid, antes de señalar que “esta no es una cuestión donde intervengan los familiares, sino una discusión de fondo que tiene que ver con la calidad de vida de los rosarinos”.
El intendente también salió a defender a su antecesor. “No hay nada que revisar de la administración transparente de Binner, de la que formé parte, cuyas cuentas, resultados y balances están todos a la vista”, aseguró. “Habrá que preguntarle al gobernador a qué se refirió (al hablar de la auditoría), pero eso nada tiene que ver con esta discusión”, disparó.
El papel de los municipios
El reclamo por las deudas de coparticipación y la autonomía municipal no son temas desvinculados. Ambos apuntan al autogobierno, la descentralización y la capacidad que deben tener los municipios para resolver las problemáticas de sus habitantes a escala local.
El propio Binner afirmó que se trata de una “nueva pirámide de desarrollo democrático cuya base está en los municipios”, por ser “los lugares más cercanos a la gente y donde se resuelven los problemas más sentidos”, ya que el 90 por ciento de los santafesinos viven en conglomerados urbanos. “Pero para eso hacen falta recursos”, sostuvo, y no que desde el gobierno provincial se imponga “un techo y se diga: hasta acá gasten y más de ahí no tienen mayoría de edad para gastar”.
Una de las urgencias que recalientan el tema en Rosario es la demanda salarial de los empleados municipales -un eco del incremento otorgado por la provincia a sus propios trabajadores-, que mañana y pasado irán al paro.
Por eso Lifschitz también le pasó factura a la administración santafesina y afirmó que “no hace falta pensar demasiado” para entender que las nuevas pautas salariales de la provincia “se trasladan casi automáticamente” a los municipios. “El legítimo reclamo” del sector sólo podrá atenderse si se obtienen finalmente “los recursos que le corresponden a la Municipalidad”, aseguró el intendente.
Pero el reclamo lleva su tiempo y hasta ahora los fondos adeudados no aparecen. “Obeid se equivoca cuando les reduce los recursos a los municipios: la ley es clara y la Constitución también -afirmó Binner-, no puede usar a los municipios para cerrar la caja provincial”.
De máxima, a Tribunales
El ex intendente también recordó que “ya Esperanza está planteando iniciar acciones legales contra la Gobernación” e incluso admitió haber consultado con juristas. “Verdaderamente, todos están de acuerdo en que este juicio lo va a perder la provincia”, disparó.
Más contemporizador, Lifschitz reivindicó los mecanismos de concertación “en el terreno institucional”, aunque no descartó recurrir a la vía judicial. “Siempre es una alternativa, pero por ahora trabajamos para que los órganos legislativos y del gobierno provincial atiendan los reclamos de los municipios y comunas”, afirmó.
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