LIFSCHITZ CUMPLE UN AÑO EN EL PALACIO DE LOS LEONES
Cinco minutos más tarde de lo pactado, el intendente baja de un taxi y llega a la cita donde se realizará la entrevista en la que hará el balance de su primer año de gestión. “Es feriado y el chofer no trabaja”, explica Miguel Lifschitz, mostrando la sencillez con la que se mueve por la ciudad. Durante el extenso diálogo que mantuvo con Rosario/12 sólo interrumpirá su discurso para tomar un poco de soda. No es de lo más expresivo pero en la charla no dejará de gesticular y de fruncir el ceño. Seguro de sí mismo y de su gobierno el intendente se muestra convencido de haber conseguido consenso social, lejos del desconocimiento popular con el que asumió. Hasta se anima a compararse con el presidente Kirchner por la escasa legitimidad con la que llegó y la ponderación actual que posee. Lifschitz intuye que en estos primeros doce meses de gestión ya le imprimió un sello a su gobierno: mantuvo la columna vertebral de las administraciones socialistas -salud, acción social y transparencia- y le agregó fuerte trabajo en los barrios y en especial mejor relación con los sectores productivos. Defiende la labor de la GUM, relativiza cambios inminentes, duda poder contar con autonomía en su mandato y prácticamente descarta el plebiscito. Rechaza la transversalidad, evalúa la gestión de Obeid y percibe que en el 2005, con nuevo sistema electoral el PS presentará lista única.
– ¿Qué balance hace de este primer año de gobierno?
– Creo que fue un gran año para la ciudad, un año de esos que se puede pensar como de inflexión, que se caracterizó por un proceso de expansión importante de la actividad económica en la ciudad y en la región, una baja del desempleo significativa, hubo mejoras en muchos índices vinculados a la situación social y por otro lado hubo un cambio cualitativo, subjetivo, intangible relacionado al clima social de la ciudad, al ánimo optimista de los rosarinos. Además hemos logrado un reconocimiento a nivel nacional e internacional que Rosario no tenía por lo menos desde hace muchísimos años, ahora estamos permanentemente en los medios del país con consideraciones positivas. Se avanzó en el mejoramiento de la ciudad con obras de infraestructura importantes como la refacción de Circunvalación, los accesos viales, el aeropuerto, los accesos interiores como Oroño y Pellegrini. Desde ese punto de vista creo que ha sido un gran año para la ciudad.
– ¿Cómo evalúa su propia gestión?
– Estoy conforme, nosotros también hemos sido protagonistas de todo esto. La gestión en estos doce meses ha sido sólida, se le dió continuidad a algunas políticas que eran tradicionales en los gobiernos socialistas, sobre todo en la etapa de Binner, pero también ha sabido darle una impronta nueva, distinta, abrirse a otros sectores, encarar otras políticas. Hemos consolidado una imagen renovada del socialismo en Rosario que era lo que la sociedad estaba demandando. El mensaje que yo interpreté de las elecciones fue un voto de confianza pero también fue un pedido de corregir errores y ofrecer otras estrategias.
– Está claro que hubo una coyuntura económica favorable, ¿no hubo entonces piloto automático?
– No en absoluto, estamos en una tarea permanente desde la gestión de exigencia a cada una de las áreas, de monitoreo y de búsqueda de concreción de resultados. Estoy convencido que las buenas oportunidades exigen de los gobernantes no digo mayor capacidad pero sí mayor visión de futuro. Cuando uno gobierna en el marco de una crisis solamente se mira el día de mañana, se trata de tapar agujeros, apagar incendios y no hay muchas más perspectivas. Cuando tenemos un buen momento como el que estamos atravesando ahora, la responsabilidad es saber aprovecharlo para lograr que el crecimiento sea sostenido y sustentable.
– ¿Mira en perspectiva al mediano plazo?
– Desde luego. Es mi fuerte, lo que más me motiva de la gestión en el municipio, la planificación estratégica a largo plazo es lo que hice durante muchos años. En esto estamos trabajando, la semana próxima vamos a exponer los lineamientos del Plan Estratégico Metropolitano.
– ¿Qué aciertos rescata de este año y cuáles cree son las asignaturas pendientes de su gobierno?
– La ciudad tiene que seguir mejorando en cuanto a su mantenimiento, su cuidado, hemos dado un gran avance en la limpieza, en el cuidado de los parques, en el orden urbano, en los espacios públicos, en esto hay que seguir mejorando porque la ciudad debe ser atractiva no sólo para el turismo, para el visitante o para el empresario que quiere invertir en Rosario sino para quienes viven en ella. Tenemos que avanzar rápidamente en cuestiones de infraestructura básica en especial en los barrios: cloacas, pavimento, desagües pluviales. Para el 2005 tenemos un plan de obras de 150 millones de pesos, en base a fondos propios, provinciales, nacionales y del BID que terminarán por hacer el plan de obras públicas más ambicioso de los últimos 15 años.
– Usted llegó a la Intendencia tras ganar ajustadamente la elección. Sin embargo no ha tenido problemas de gobernabilidad y además se incrementó notablemente su imagen positiva. ¿Qué análisis hace?
– Cuando asumí era totalmente consciente de que la diferencia en las elecciones con el lema justicialista fue de 5000 votos. Yo venía de una trayectoria de muchos años en la administración pública municipal pero con un perfil bajo y sabía que para lograr un reconocimiento de la opinión pública iba a llevar un tiempo. Creo que supimos interpretar adecuadamente el mensaje de la sociedad en las elecciones y pusimos énfasis en cuestiones que no fueron prioridad en gestiones anteriores porque cada gestión tiene su perfil en razón a la circunstancias que le toca vivir. Pusimos como eje el trabajo barrial no sólo en inversión pública sino además con la presencia del gobierno municipal, reformulamos la relación con el sector productivo y empresarial. Dimos además un fuerte impulso al área metropolitana. Fueron temas que antes tal vez no fueron del todo atendidos y ahora generamos consensos con sectores que antes miraban con desconfianza.
– ¿Se puede trazar un paralelo entre el proceso de construcción de legitimidad política que tuvo usted y el presidente Kirchner?
– Si, creo que con metodologías y mecanismos distintas, con escenarios totalmente disímiles pero de alguna manera a los dos nos tocó asumir en la etapa poscrisis y de alguna forma logramos tener un importante nivel de consenso a partir de la gestión.
– La legitimidad atenuada con la que asumió tras esa elección tan pareja, ¿fue un tema que lo obsesionó?
– No para nada. Me obsesionaba y me sigue preocupando la gestión y la necesidad de lograr resultados. El otro día alguien me decía que yo no terminaba de disfrutar los logros y en parte es así, cuando logro una meta enseguida me planteo otros desafíos.
– ¿Está conforme con el funcionamiento de su gabinete?
– Totalmente. Es un gabinete sólido, homogéneo, sin fisuras. Tal vez de bajo perfil pero son secretarios que trabajan coordinadamente y esto es fundamental para un municipio. Son personas con experiencia en la función pública, con gran formación técnica. Es un equipo que me ha permitido trabajar tranquilamente.
– Una de sus prioridades fue lograr la autonomía, incluso había anunciado un plebiscito. Luego dio marcha atrás cuando Obeid envió a la Legislatura el mensaje que contemplaba la reforma constitucional. ¿Cree que en el 2005 se va a reformar la Constitución y se incluirá la autonomía municipal para Rosario?
– Realmente creo que en el 2005 no se va a reformar la Constitución, lo digo teniendo en cuenta lo que demoró la derogación de la Ley de Lemas, me imagino lo que puede llevar el debate en torno a un tema mucho más complejo que no involucra sólo la autonomía, además la unicameralidad, la proporcionalidad en Diputados.
– ¿Reflotará el plebiscito el año próximo?
– No digo que no pero no lo tengo previsto. El tema del plebiscito fue tan manoseado que perdió impacto.
– Usted trabaja entonces con la hipótesis de que en el 2005 no habrá autonomía y prácticamente en todo su mandato.
– Me imagino ese escenario. También me imagino que una movilización fuerte de la sociedad civil pueda lograr otro resultado como ocurrió con la Ley de Lemas. Nosotros vamos a insistir.
– Sin autonomía ¿se va a sentir atado para poder avanzar?
– Creo que vamos a avanzar igual. Rosario es una ciudad autónoma por actitud y por realidad. Nos falta que esto sea reconocido en la Constitución y nos den las facultades necesarias. Rosario es una ciudad fuera de la escala del país: es hoy por hoy la ciudad más importante del interior, la región que se extiende 100 kilómetros a la redonda es por lejos la zona productiva de mayor proyección económica de la próxima década superando incluso a Buenos Aires, no es la capital de provincia, y está cerca de la Capital Federal. No pensamos tener la autonomía de la ciudad de Buenos Aires pero sí una situación distinta al resto de las ciudades del país. Queremos tener facultades en materia económica, tributaria, educativa, de salud, seguridad.
– Todo esto ¿se puede lograr sin reforma Constitucional?
– No, pero por la vía legislativa -reformando la Ley Orgánica Municipal- se conseguirían alguna de estas atribuciones aunque claro sin la garantía y la solidez en el tiempo que da incluirlas en la Constitución. – ¿Qué balance hace de la gestión del gobernador Jorge Obeid?
– Evidentemente arrancó su gobierno con conflictos no sólo con el sector público sino con su propio partido. Durante el año fue consolidando una gestión ordenada. Hay temas pendientes muy importantes: la reforma de la Constitución es clave para modernizar las instituciones santafesinas, la situación de Aguas Provinciales es otro tema en el que no se avanzó y es un grave problema en especial para Rosario. De todas formas hemos tenido en este año una buena relación con el gobernador que ha tenido una fuerte presencia en la ciudad de Rosario.
– En el 2005, con el nuevo sistema electoral, ¿intuye que habrá internas en el socialismo o más bien lista única?
– No creo que haya internas, vamos a tratar de acordar una única lista y vamos a intentar consolidar una coalición con otros sectores políticos y sociales. En ese marco se puede dar la situación de que haya algunas listas en una primaria. Soy partidario de mantener e incluso ampliar el frente de la última elección.
– ¿Ya tiene nombres para encabezar la lista de concejales? Suena la secretaria de Servicios Públicos, Clara García.
– Podría ser una buena candidata pero es una excelente colaboradora en un área clave. Hay varios buenos candidatos.
– ¿Cuáles son las prioridades para el 2005?
– No hay un tema como pasó este año con el Congreso de la Lengua Española que hegemonizó la agenda. Son varios: infraestructura en los barrios para que la ciudad este equilibrada y todos tengan una mínima calidad de vida; licitar el nuevo sistema de transporte; impulso al proceso de crecimiento económico con los sectores productivos y en especial profundizar la integración metropolitana con la creación de un Ente que permita generar una instancia institucional fuera de la coyuntura.
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