LIFSCHITZ HABLA DE DESCONTAR EL DÍA Y LOS MUNICIPALES YA ANUNCIAN MÁS PAROS
El intendente Miguel Lifschitz no descarta la posibilidad de descontarles el día de paro a los empleados municipales, quienes realizaron ayer una huelga de 24 horas en demanda de recomposición salarial. Así se lo remarcó a La Capital durante la tarde, cuando ya hacía varias horas que se había suspendido la paritaria programada en Santa Fe. Es que desde la Subsecretaría de Municipios y Comunas de la provincia se había acordado cancelar el encuentro en caso de que algún gremio de la provincia decidiera llevar adelante una medida de fuerza. Y los trabajadores de Rosario no sólo desoyeron la condición, sino que anunciaron nuevos paros. “Si no atienden nuestros reclamos, en 20 días haremos una huelga de 48 horas, y si hace falta luego iremos por una de 72 horas”, amenazó el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales, Néstor Ferrazza.
Mañana será el turno de los municipales de Santa Fe, quienes también pararán por 24 horas. Según un comunicado de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la Provincia de Santa Fe (Festram), no sólo se ratifica la medida de fuerza dispuesta en un plenario de secretarios generales, sino que “se rechaza todo tipo de condicionamiento impuesto por los intendentes para sentarse en la mesa de concertación”.
No asistir a los lugares de trabajo y sólo cubrir guardias mínimas fue el eje de la medida gremial, que se percibió claramente en las peatonales donde los vendedores ambulantes, ante la ausencia de inspectores, tendieron sus lienzos a gusto e piacere (ver aparte).
Fuego cruzado
El fuego cruzado entre Lifschitz y el gremio no comenzó ayer sino hace meses, con el pedido de los trabajadores de una paritaria, que finalmente debía decidir la provincia. Se barajaron varias fechas y finalmente la agenda quedó marcada en el 8 de febrero, el mismo día en que los municipales habían anticipado que realizarían su huelga.
Si bien viajaron a la paritaria, en Santa Fe, representantes de las intendencias y comunas de Santa fe, Rosario, San Carlos Centro, Santo Tomé y Vera, la reunión no se hizo.
“Esto es una vergüenza, se querían reunir justo hoy (por ayer) cuando hace desde agosto que pedimos la reunión. Y encima realizan un encuentro llevando adelante una actitud por demás de infantil: se había acordado la reunión en el Hotel España de Santa Fe y terminaron en el Hotel Conquistador, a sólo 20 metros de los trabajadores. Esta actitud demuestra inmadurez y nosotros estamos para discusiones maduras”, remarcó el secretario adjunto del gremio rosarino, Antonio Ratner.
Quien viajó a la capital provincial en representación del municipio de Rosario, Fernando Asegurado, sentó posición. “Se perdieron la oportunidad de hacer oír su reclamo”, deslizó el subsecretario de Gobierno, cuando casi en simultáneo el intendente disparó la frase que les crispó los nervios a los sindicalistas: “En otras oportunidades no lo hicimos, pero ahora vamos a evaluar la posibilidad de descontar el día porque este paro es irracional”.
Ferrazza recogió rápidamente el guante y remarcó que “el intendente está en su derecho de actuar como le parezca. Pero nosotros tenemos también el derecho de reclamar lo que necesitamos; es justo”.
Las reivindicaciones del gremio hacen pie en la aplicación del proyecto de escala salarial de la Festram, que propone llevar el sueldo de bolsillo de la categoría más baja (la 11) de 700 a 850 pesos. La idea, según dicen los municipales, es que “nadie quede debajo de la línea de pobreza”.
Pero además los trabajadores exigen el blanqueo de las sumas no remunerativas, tanto de los activos como de los jubilados y pensionados, al igual que la bonificación de las sumas actualmente no remunerativas.
Claro que, el pedido, hasta ahora, no pretendía una respuesta única e inmediata. La Festram entendía que la iniciativa podía llevarse adelante en seis etapas, ya que reconocía que la aplicación del proyecto implicaba erogaciones “muy significativas” para los municipios.
Ahora, sin paritaria, y con nuevos anuncios de paro, todo está por verse. “Lo que no dice el intendente es que ya en octubre del año pasado habíamos planteado la nueva escala salarial y la posibilidad del paro para hoy (por ayer) 8 de febrero. Si ellos sabían que había una medida de fuerza hubieran podido convocar a paritaria antes”, insistió Ferrazza. “El intendente se enoja cuando es tarde y hay nuevos paros en camino”, agregó.
Con ánimo de poner paños fríos, Asegurado dijo que el gremio “antes de amenazar con nuevas medidas de fuerza debería evaluar la posibilidad de un nuevo diálogo entre las partes, y para eso hace falta tranquilidad. Se requiere un tiempo de tregua para buscar una solución”.
Alto acatamiento
Un acatamiento “del 100 por ciento” evaluó ayer el gremio con respecto al paro. “Sólo hubo guardias mínimas en hospitales y en Defensa Civil”, subrayó Ferraza.
Pero en los Centros de Distrito la medida no se notó con contundencia, ya que abrieron sus puertas igual. “El Registro Civil, el Banco Municipal y la API funcionaron normalmente, y si bien la concurrencia de vecinos fue menor, se trabajó”, confirmó el titular del Centro Municipal de Distrito Centro Antonio Berni, Raúl Garo.
En el Centro Municipal de Distrito Oeste Felipe Moré, desde las 7 comenzó a formarse una larga cola, de unas 150 personas. Y a las 8, como siempre, se abrieron las puertas. Los vecinos, en su mayoría aprovecharon para pagar facturas en el banco.
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