LIFSCHITZ IMPULSA UN PLEBISCITO PARA DEFINIR EL FUTURO DEL AGUA
El ministro de Obras Públicas, Alberto Hammerly, aclaró ayer que Aguas Provinciales no notificó oficialmente al gobierno sobre su partida el 31 de mayo y aclaró que sólo presentaron una nota “donde proponen una partida ordenada, pero nada oficial”. Las declaraciones del titular de Obras Públicas a la emisora LT10 de Santa Fe y luego reafirmadas en la Casa Gris, entran en colisión con las afirmaciones del ministro de Asuntos Hídricos, Alberto Joaquín, quien el viernes señaló que la provincia ya había recibido una nota en la cual la empresa expresaba su intención de retirarse del servicio.
Los dichos cruzados de dos de los colaboradores más cercanos al gobernador Jorge Obeid muestran el grado de incertidumbre que reina en el tema y que mantiene en vilo a los distritos en los cuales Aguas presta el servicio.
Ayer, el intendente Miguel Lifschitz se reunió con los concejales que conforman la comisión de seguimiento por el tema de Aguas, además de asociaciones de usuarios y consumidores y legisladores provinciales para analizar este tema y consensuar un proyecto común con tinte rosarino.
En el encuentro se dejó entrever el malestar reinante por las versiones cruzadas que surgen desde el Ejecutivo provincial en torno al tema. “Es una situación demasiado confusa, con declaraciones contradictorias”, dijo Lifschitz, lo cual abre “un panorama de incertidumbre muy”, aclaró.
Ante esto, Lifschitz propuso incorporar el tema del agua en la consulta popular que realizará en las elecciones generales de octubre sobre la autonomía municipal y los destinos de los terrenos frente a la costa.
Hammerly confirmó ayer que la provincia “contestó todos los requerimientos en tiempo y forma y esperamos que de alguna manera podamos establecer cómo sigue el vínculo. La nota (del concesionario) habla de un retiro ordenado y de una instancia de diálogo que todavía no pudimos resolver. En la nota que le enviamos al grupo le pedimos que se expresen sobre cuál es la situación real de la empresa”.
Además, en la misiva que contestó la provincia a Aguas hacen referencia a “la renovación o extensión de la garantía que vence el 31 de mayo y que es una causa imprescindible para poder continuar con la concesión del servicio”, dijo Hammerly.
“Estamos en tiempo de descuento y Aguas Provinciales debe tomar una determinación en las próximas horas si es que resuelve retirarse”, dijo Hammerly, quien reconoció que esperan una respuesta en las próximas 48 horas. “Lo que queda pendiente es el vencimiento de los plazos de las garantías y de no haber renovación de ellas, por supuesto que la ejecución de esas garantías será inevitable”, agregó.
El titular de la comisión de seguimiento por el tema Aguas, el concejal Nire Roldán (ARI), señaló que desde ese espacio -que integran entre otros organizaciones no gubernamentales, de usuarios y consumidores- “estamos trabajando por la rescisión del contrato con Aguas” y “vemos con preocupación la actitud del gobierno provincial que no tiene una definición clara del futuro y cambia su postura constantemente, lo que puede esconder el intento de una nueva renegociación”.
En el encuentro, del que participó Lifschitz se consensuó una idea clave: “No queremos de ninguna manera una empresa privada nuevamente sino que debe estar en la órbita pública, aunque después podemos discutir si es un modelo metropolitano, si es con participación provincial, de las cooperativas, de los municipios, aunque no pueden faltar los usuarios”, dijo Roldán.
Otro tema que desvela a los municipios donde Aguas presta el servicio es el tema tarifario, teniendo en cuenta la posibilidad que deslizó el gobernador Obeid de que la empresa se quede prestando el servicio y se autorice un retoque en las tarifas.
El titular de Adecua Rosario, Cristian Galindo, explicó que “la Aguas Argentinas está negociando aumentos del 20% a nivel nacional y otro similar para el año próximo, una situación que podría repercutir también aquí”, dijo mostrando la preocupación por las declaraciones de Obeid.
El concejal del PS, Fernando Asegurado explicó que la situación “será peor si la empresa se queda. Primero porque no hará ningún tipo de mantenimiento y hay alrededor de 280 aperturas de calles por obras de Aguas y segundo, porque sin las obras será difícil afrontar un verano que pronostican más caluroso que el pasado”, dijo el edil.
Este contenido no está abierto a comentarios

