LIFSCHITZ: ¿QUIÉN PUEDE NARRAR ESO LLAMADO DESAPARICIÓN?
Como parte de las actividades previstas para conmemorar el 29º aniversario del golpe militar que entronizó en el poder a la dictadura más sangrienta que recuerde la Argentina, y convocados por el Museo de la Memoria municipal, políticos rosarinos y organismos de derechos humanos homenajearon ayer, con un acto en el parque Scalabrini Ortiz, a los treinta mil desaparecidos víctimas del terrorismo de Estado impuesto a partir del 24 de marzo de 1976.
En el Bosque de la Memoria se hicieron presentes, entre otros, el intendente Miguel Lifschitz, varios miembros de su gabinete; el presidente del Concejo Municipal, Agustín Rossi, y numerosos ediles. También asistieron el ex intendente Hermes Binner y el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Víctor Aliprandi.
El titular del Museo de la Memoria, Rubén Chababo, inició la ronda de oradores preguntándose: “¿Quién puede narrar eso llamado desaparición? ¿Quién puede explicar cómo es posible que haya habido quienes pusieron todo el énfasis de su imaginación en perfeccionar las formas de tormento y de sufrimiento de sus semejantes? Eso es lo inexplicable”.
“El lenguaje humano -continuó- no dispone de todas las palabras para nombrar la dimensión que tuvo esta hecatombe. Se hace difícil explicarles a las nuevas generaciones qué significa un desaparecido, porque de algún modo esa terrible abstracción, la de un cuerpo esfumado, es para nosotros mismos, los adultos, difícil de comprender. Pero debemos encontrar las palabras para poder contarles a los hijos de los hijos de nuestros hijos que hubo un tiempo en que el dolor fue más fuerte que la felicidad”.
Luego habló Chicha Maza, de Madres de la Plaza 25 de Mayo, quien recordó con tono emotivo “a todos nuestros hijos, esos muchachos que en aquella época nefasta de la dictadura lucharon tan valerosa y generosamente, ofrendando sus vidas para que el anhelo de una patria más justa y libre no fuera, como lamentablemente hoy lo sigue siendo, una utopía”.
Finalmente, el intendente Lifschitz precisó que “estos veintidós años de democracia no han sido todavía suficientes como para recuperar todo lo que perdimos, como para reconstruir todo lo que se destruyó en esos terribles años. Aún seguimos reclamando justicia, como lo hacen las Madres, por el fin de la impunidad”.
Aludiendo a los recientes y polémicos dichos del obispo castrense Antonio Baseotto, el intendente afirmó que “nos retrotraen a lo peor de esa época trágica” y lamentó que “no se advierte una condena unánime de la sociedad y de la dirigencia política de todos los signos, como sería de esperar después de todo lo que ocurrió en el país”.
El acto finalizó con una suelta de palomas, en medio del aplauso cerrado de todos los presentes.
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