Lijo avanza en la causa por los bienes del vice
En los últimos días, obtuvo información de Economía y mandó a allanar la PSA.
Desde hace mucho tiempo, el entorno de Amado Boudou admite que la causa judicial que más compromete al vicepresidente es la que tiene a su cargo el juez Ariel Lijo por presunto enriquecimiento ilícito. La razón es sencilla: la sumatoria de irregularidades resultaría demasiado evidente no sólo por los zigzagueos numéricos de sus empresas, sino porque además en su contabilidad personal habría sumado ingresos que corresponden a pagos efectuados desde el Estado en concepto de viáticos, extras, viajes y otros rubros adicionales al salarial.
En forma silenciosa, Lijo avanzó activamente en las últimas semanas en la recolección de información y podría llegar a encaminarse hacia el procesamiento del vicepresidente antes de fin de año.
La semana pasada, emitió un amplio pedido de información al Ministerio de Economía para reunir el material de todos los movimientos de Boudou cuando presidía esa cartera. La respuesta de los hombres de Axel Kicillof sorprendió por su celeridad. En 24 horas, le remitieron al juez un voluminoso cargamento de documentos. “Le entregaron hasta con entusiasmo un montón de material que a Lijo le va ser de utilidad”, explicó una fuente cercana a Boudou, que recordó que el actual ministro no mantiene un buen vínculo con su antecesor.
Además, esta semana, el juez mandó a allanar un sector de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) para obtener información de los planes de vuelo realizados por el vicepresidente. Cree que los gastos que insumieron esas recorridas fueron incluidos irregularmente entre sus bienes.
Según relató una fuente del Senado, Boudou recibe casi a diario información de los movimientos de Lijo, lo cual le hace presumir que el juez podría avanzar hacia su procesamiento antes de fin de año. En ese caso, sería el tercero en pocos meses, después de los dispuestos en las causas Ciccone y la de las irregularidades en la compra de un auto particular. En el caso de enriquecimiento ilícito, también están siendo investigados la novia del vicepresidente, Agustina Kämpfer; su padre, Amado Rubén Boudou, y su socio y amigo José María Núñez Carmona.
En el kirchnerismo existe preocupación no sólo por el futuro judicial de Boudou, sino también por el impacto que provoca su presencia en los días de sesión del Senado. “Cada vez se hace más difícil sesionar así. La oposición no quiere ir a Labor Parlamentaria si él está, y cuando preside las sesiones, se desvirtúa el clima desde el inicio por los reclamos de los bloques”, reconoció un hombre del oficialismo.
En este contexto de presión creciente desde el bloque kirchnerista hacia Boudou, la posibilidad de un tercer procesamiento sería decisivo. “Deberíamos dejar de sesionar en el Senado o mantenerlo afuera”, comentó la fuente consultada, quien admitió que desde hace tiempo son varios los legisladores que esperan “un gesto” del vicepresidente que les alivie la carga.
Fuente: La Nación
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