Línea 15: sin servicio por la inseguridad

La medida fue tomada por los chóferes y delegados de UTA tras el brutal ataque que sufrió una unidad de la empresa este sábado a las ocho de la mañana en barrio Santa Marta cuando un delincuente subió al coche armado, amenazó al chófer y a las 30 personas que se trasladaban en ese momento.
El hecho que llevó a esta medida de fuerza se registró a las 8.00 de la mañana cuando un delincuente ascendió a la unidad N° 2630 simulando ser un pasajero sin tarjeta Sube.El supuesto pasajero subió en las inmediaciones de calle Misiones y 12 de Octubre en barrio Santa Marta.
Una vez que logró que uno de los pasajeros que se trasladaba en el colectivo pagara su pasaje comenzó a amenazar al chófer y a las personas que se encontraban presentes. “Tenía un pedazo de caño envuelto en la mano y empezó a pedir todo: celulares, plata”, contó Adrián, el colectivero que sufrió el ataque. En todo momento el malviviente ocultó su rostro.
La escena que se extendió por unos minutos conmocionó a los compañeros de Adrián, y se convirtió en la gota que rebalsó la paciencia. Los trabajadores de la empresa manifestaron estar “asqueados”ante las reiteradas situaciones de violencia que les toca atravesar.
El chófer no alcanzó a identificar si el delincuente cargaba un arma, pero si logró reconocer el frío del caño que se posó sobre su nuca. “Apuntaba a todo el que se movía, no sé que podría haber pasado”, agregó el colectivero. Tras reunir las pertenencias de algunos de los pasajeros el ladrón descendió del colectivo no sin antes reiterar las amenazas.
“No hagas ninguna gilada porque te tiro a la cabeza”, fue una de las frases que quedó grabada en Adrián. Momentos antes de que el ladrón se diera a la huida el chófer logró activar el botón de pánico, sin embargo no fue hasta después de llegar a Blas Parera y Larrea que logró localizar un móvil policial.
Al respecto el delegado gremial de la línea 15 confirmó que no se prestará el servicio hasta que las autoridades les garanticen la seguridad. “No vamos a seguir hasta que no tengamos algún tipo de seguridad dentro del barrio, que es el problema más grande que hemos tenido en los últimos tiempos”, sostuvo Caldera, delegado gremial.
A mediados del año pasado los ataques a determinadas líneas de colectivos de la ciudad determinaron que se suspendiera el servicio nocturno. La situación se resolvió con el acompañamiento de los móviles policiales en los puntos críticos de los recorridos. “Eso fue hace un tiempo y es como todo, lo hacen un tiempo y después se corta”, explicó.
Caldera aseguró que los hechos de violencia son “imparables” y lo que se vivió esta mañana es sólo una parte de lo que sucede. Uno de las escenas más comunes son los ataques a las unidades después de las 20.30. “La zona en donde fue el robo hay policía caminantes en la zona, es raro que no hayan estado hoy”, agregó el referente que reclamó mayor seguridad y acompañamiento policial.
“Vamos a esperar que se acerque alguien de las fuerzas para ver como continuamos con esto, por el momento estamos todos detenidos en la parada y acá nos quedaremos hasta que no tengamos una respuesta satisfactoria a lo que venimos planteando hace mucho“, puntualizó Caldera.
Escena repetida
El jueves por la noche una unidad de la Línea 11 fue apedreada en calle Azpardo al 10400 de barrio Punta Norte, la denuncia llegó a Aire de Santa Fe y fu confirmada por directivos de la empresa.
El hecho se registró minutos después de las 20 cuando a la altura de Azopardo 10400 cuando la unidad perteneciente a la empresa Autobuses S.A fue atacada a piedrazos.”Siento una explosión y visualizo que me habían roto una ventanilla del lado izquierdo”, reza el testimonio que brindó el chófer a las autoridades de la firma.
El ataque se registró en una zona donde predominan terrenos descampados y con escasa iluminación, por lo que ni el conductor del colectivo ni el pasaje que se conducía a bordo pudieron divisar a los responsables de la rotura.A pesar de la explosión que significó la rotura, no hubo que lamentar heridos de ningún tipo. Los responsables de la firma de transporte ratificaron el hecho y aseguraron que estos episodios son “aislados”.
Un trabajador de la empresa confirmó que el mismo jueves se registró un episodio similar en el ingreso de barrio Santa Rosa de Lima con los coches que ingresaban. “Arriba del puente en Santa Rosa estaban tirando piedras—relató el conductor— Pero no le hicieron nada al coche, no rompieron vidrios ni nada”. Al respecto aseguró que la situación fue denunciada a la policía pero desde la empresa alegaron no tener conocimiento de este último incidente dado que no fue reportado por el conductor.
Según el testimonio del trabajador los episodios de este tipo se reiteran de forma esporádica en distintas zonas de la ciudad.
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