LISFCHITZ ENCARGÓ PONER EN MARCHA EL PLEBISCITO SOBRE LA AUTONOMÍA, EN 60 DÍAS
En apenas sesenta días, según los planes del intendente Miguel Lifschitz, los rosarinos tendrán que votar en un plebiscito que no apostará sólo a conocer el nivel de adhesión que despierta la reclamada autonomía de la ciudad –se descarta que la mayoría la quiere– sino a que la ciudadanía manifieste de qué tipo debe ser esa autonomía: si plena o restringida, sancionada por reforma de la Constitución provincial o por ley. Para esto, antes habrá que explicar qué significan estas opciones y con ese propósito Lifschitz instruyó ayer a un grupo de sus secretarios para que comience a trabajar en la campaña de concientización previa, que apuntará a trasladar a lo concreto el objetivo del reclamo.
Ayer por la mañana, Lifschitz reunió a la secretaria general, Mónica Bifarello; al subsecretario de Gobierno, Horacio Ghirardi, y al coordinador de Gabinete, Ángel D’Ambrosio, para pedirles que “se pongan a trabajar en la organización del plebiscito y de su campaña de difusión”.
“Hoy (por ayer) tuvimos una reunión con el intendente para organizar el programa de acciones para impulsar con toda la fuerza el tema de la autonomía y llegar al 15 de junio con la convocatoria a una consulta popular”, explicó D’Ambrosio.
El programa que pretende el intendente, según explicó su coordinador de Gabinete, será “bastante intenso”. “Vamos a bajar a barrios, clubes, vecinales, todo por distrito. Trabajaremos con el Centro de la Juventud municipal –la presunción es que los jóvenes son los más alejados del tema–, a través de los programas municipales de participación ya implementados como el Presupuesto Participativo, y sumaremos además convenios con instituciones como facultades, Colegio de Abogados y demás”, contó el funcionario.
Las opciones que someterá a la decisión popular la Intendencia serán:
– Una autonomía que salga por ley.
– Una por reforma constitucional.
– Plena (política, económica y financiera).
– Restringida a lo político.
En ese espectro se mueve el futuro de la administración de la ciudad, en sus diversos aspectos políticos y económicos, ya que justamente la autonomía, según de cuál se trate, permitirá a la Intendencia determinar desde el tipo de gobierno que prefiere hasta crear nuevas cargas impositivas o comenzar a recaudar algunas de las ya existentes que hoy van a parar directamente a las arcas provinciales y después son coparticipadas.
Lifschitz, por su parte, ha decidido no esperar y ayer confió a El Ciudadano sus preferencias: “Creo que la Constitución nacional es clara cuando consagra en el artículo 123º la autonomía para todas las municipalidades. Y se trata de una autonomía plena. Luego, cada provincia puede restringirla o no, pero no creo que una ciudad con la envergadura de Rosario merezca una autonomía restringida”, expresó el intendente.
Además, afirmó que prefiere que la autonomía salga de la decisión de una Asamblea Constituyente que reforme la Constitución provincial y no por ley, ya que en ese caso sería simplemente “un remedo”.
“Una ley siempre puede ser derogada, modificada y demás; en cambio la Constitución tiene otro peso”, dijo.
Queda claro: en el plebiscito de junio Lifschitz votará por una autonomía plena para Rosario y sancionada por reforma constitucional.
“La idea es que en la discusión cada uno se pronuncie por un tipo de autonomía. Vamos a someter a voto como opciones una sancionada por ley, otra por reforma constitucional y si tiene que abarcar aspectos políticos, institucionales y económico-financieros o más acotada”, agregó D’Ambrosio.
Para firmar convenios en la búsqueda de una apertura a la discusión del tema se convocará al Colegio de Abogados local, la Universidad Nacional de Rosario y a distintas asociaciones intermedias en las que se organizarán conferencias académicas, ciclos vecinales y debates.
“Todo deberá trabajarse durante abril y mayo, y dejaremos junio para organizar técnicamente el plebiscito”, explicó D’Ambrosio. Para controlar el acto eleccionario de la consulta popular el Ejecutivo prevé “convocar a organizaciones no gubernamentales y partidos políticos de la oposición que deseen fiscalizar. “Lo más transparente y económico”, advirtió el funcionario de Lifschitz.
CASILDA RECLAMA
El Concejo casildense instó al gobierno santafesino a que convoque a “una reforma de la Constitución provincial en la cual contemple la autonomía de los municipios como lo consagra la Constitución nacional de 1994”. Así lo resolvió por medio de una declaración donde afirma que “la autonomía debe pensarse en términos de una apertura democrática institucional, descentralización administrativa y autosuficiencia financiera sin criterios de discriminación de las ciudades”.
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