LLEGÓ A ENTRE RÍOS LA UNIDAD ESPECIAL DE INVESTIGACIONES DE LA POLICÍA DE BUENOS AIRES
Ayer llegó a Paraná un móvil equipado con tecnología de punta y de última generación informática y de telecomunicaciones con que cuenta la Policía de la Provincia de Buenos Aires y que fue puesto a disposición de la Justicia y Policía entrerriana para que se apoyen las investigaciones del secuestro y desaparición de Fernanda Aguirre; del paradero de la familia Gill y del preso José Piñeyro.
La conocida Unidad Especial de Investigaciones del Crimen Organizado, dependiente de la Subsecretaría de Investigaciones en Función Judicial tiene como objetivo entrecruzar información y llamadas telefónicas que serán rastreadas a través de equipamientos informáticos y de telecomunicaciones.
El Subdirector de Investigaciones, Carlos Catena, y el titular de la unidad bonaerense, Hugo Matzkin, informaron a Uno los principales aspectos de los trabajos que se realizarán por varias jornadas en Paraná.
Catena informó que “el equipamiento permitirá detectar todo tipo de llamada efectuadas antes o después que estén relacionadas con las causas Fernanda Aguirre, de la familia Gill y la fuga del preso Piñeyro”.
Sobre los resultados de las investigaciones, comentó que “hay esperanza en lograr obtener resultados importantes, porque de lo contrario no recurriríamos a equipos de tan alto calibre, esto solamente es un apoyo científico, en donde se pueden constatar detalles de llamados telefónicos, si los hubo”. El subdirector de Investigaciones resaltó que “las llamadas telefónicas, por ley, son guardadas por 10 años”.
A su turno Matzkin destacó que “esta tecnología sustantiva que se está aplicando fue utilizada en Buenos Aires en los hechos más complejos y resonantes permitiendo obtener datos altamente satisfactorios”.
En poder de la Justicia ya se entregó un primer informe con una serie de pruebas e indicios “que pueden llegar a ser de utilidad en la posibilidad de esclarecer los ilícitos en Entre Ríos”.
El sistema acercado, a criterio del funcionario bonaerense, podrá “lograr avances y promover indicios ya existentes para llegar a un buen fin investigativo”. Matzkin advirtió que “se están entrecruzando comunicaciones en sus registros y otras tecnologías que ayudan en las causas”.
El alto jefe recordó que “hace una semana se logró detener a Alberto Galvanice, uno de los más importantes secuestradores internaciones con pedido de captura en varios países y con más de 15 secuestros en Brasil, además de los secuestros de Patricia Nine, Cristian Ramaro, de Garnill y otros hechos delictivos extorsivos”.
Las investigaciones en las tres causas tratarán de conocer si algunas de las personas que forman parte del expediente entrecruzaron llamadas telefónicas que permitan conocer qué pasó.
El 1 de enero el interno José Piñeyro la Unidad Penal número 1 de Paraná, se escapó mientras visitaba a su familia en la ciudad de La Paz. Piñeyro, condenado a 25 años por el crimen de Juan Carlos Malvacio, ocurrido en octubre de 1999, se fugó cuando visitaba a sus familiares en la casa de su madre, en calle Berutti, en La Paz. En tanto que el otro aspecto a apuntalar con la tecnología es el paradero de Rubén Gill y su familia, que desapareció el 13 de enero de 2002.
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