Llegó a Santa Fe la muestra de la Guardia Suiza
Será inaugurada esta tarde, desde las 17, en el Colegio Inmaculada Concepción y podrá visitarse durante 20 días. La muestra recorre la historia de 500 años de la Guardia Suiza, los custodios del Papa, y se inaugura a nivel mundial en nuestro país.
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Paneles, gigantografías, fotos, vitrinas con objetos y vistosos uniformes componen la exposición La Guardia Suiza y el Santo Padre, que se exhibe en Buenos Aires, y que en noviembre llegará a Santa Fe. La muestra recorre la historia de 500 años de la Guardia Suiza, los custodios del Papa, y se inaugura a nivel mundial en nuestro país.
Tras ser abierta el jueves y viernes pasado en el Palacio San Martín porteño, se exhibirá del 1º al 21 de agosto en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, donde el Papa Francisco, Jorge Bergoglio, ejerció durante los 15 años de su ministerio pastoral, y se podrá disfrutar del 5 al 25 de noviembre en Santa Fe, en el Colegio Inmaculada Concepción (San Martín 1540), donde Bergoglio fue maestrillo en su juventud.
Isabel Mourat, agregada cultural de la embajada Helvética, comentó que la Guardia Siuza “data de 1.506, cuando recién se había descubierto América, y ya el Papa les pide a los mercenarios suizos que lo protejan”.
Además, dijo que se trata del “ejército más pequeño del mundo y es el ejército del Papa” y que “siempre se trata de que sean 110” hombres, todos ellos suizos y de probada fe católica.
Historia
La historia de la Guardia Suiza tiene su origen en el siglo XV. El papa Sixto IV ya había hecho una alianza previa con la Confederación Suiza y construyó cuarteles en “Via Pellegrino” previendo la posibilidad de contratar mercenarios suizos. El pacto fue renovado por Inocencio VIII para usarlos contra el duque de Milán. Alejandro VI los utilizó durante su alianza con el rey de Francia. Durante la época de los Borgia, sin embargo, comenzaron las guerras italianas, en las cuales los mercenarios suizos eran un accesorio en la línea del frente entre las facciones beligerantes, a veces por Francia y, a veces por la Santa Sede o el Sacro Imperio Romano Germánico. Los mercenarios se reclutaron cuando se oyó decir que el rey Carlos VIII de Francia planeaba una guerra en contra de Nápoles, entre cuyos participantes estaba el cardenal Giuliano della Rovere, el futuro Julio II.
Fue creada el 21 de enero de 1506, tres años después de que el Papa Julio II ocupara la silla de San Pedro y pidiera, a los nobles suizos, soldados para su protección, formando una compañía de 150 hombres. En ese momento, la elección lógica fueron los mercenarios suizos, debido a la reputación que se habían labrado en las Guerras de Borgoña. La fecha oficial de su fundación es, pues, el 21 de enero de 1506.
Diversos hechos de armas han inmortalizado la bravura de estos soldados, pero el más memorable ocurrió el 6 de mayo de 1527 cuando se enfrentaron a un millar de soldados alemanes y españoles durante el saqueo de Roma por parte de las tropas del emperador Carlos V. Lucharon ante la basílica de San Pedro y siguieron combatiendo mientras retrocedían hasta los escalones del altar mayor. Sobrevivieron sólo 42 de los 150 guardias suizos; estos formaron un círculo alrededor del Papa Clemente VII y lograron que escapara por un pasaje llamado Passetto di Borgo que conduce al castillo de Sant’Angelo.
Rememorando este hecho, cada 6 de mayo los nuevos alabarderos juran sus cargos ante el Papa y los ascendidos toman posesión.
No se considera que la Guardia Suiza pertenezca a ninguna otra organización: su función exclusiva es la de ejército del Estado soberano de Ciudad del Vaticano. Está compuesta por 110 soldados: el Comandante de la Guardia Suiza, con el rango de coronel, quien es la máxima autoridad del cuerpo militar, Vicecomandante de la Guardia Suiza y un capellán, teniente coronel, un oficial con el grado de comandante, dos oficiales de rango capitán, 23 mandos intermedios suboficiales, 70 alabarderos y dos tamborileros.
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