LLEGÓ BOCA Y SE VIVE UNA FINAL CALIENTE
El operativo pentacampeonato de América ya entró en su última etapa. Boca y todas sus fantasías llegaron anoche aquí, a esta enfervorizada ciudad, que respira un auténtico clima de final. Las 73.103 entradas ya están agotadas y no se percibe ni a un paulista que sea indiferente al decisivo partido de mañana (comenzará a las 21.40 de Argentina). En el viaje del equipo argentino, en chárter, no hubo ni un contratiempo. Todo es esperanza, todo es ilusión. Claro que el rival no se queda atrás y sus jugadores, desde Robinho hasta Diego, dijeron que el Santos resucitará y que el título quedará aquí.
El clima, entonces, es fantástico. Los hinchas de Santos programaron para mañana una enorme caravana desde su ciudad, 70 kilómetros al este de aquí, hasta el estadio Morumbí de San Pablo, que estará repleto como nunca. También las medidas de seguridad son muy fuertes: el dispositivo policial que acompañó a Boca en su llegada a Brasil fue impresionante.
El plantel se trasladó desde el aeropuerto paulista hacia el Novotel Morumbí, que queda cerca del estadio donde se jugará la final. Allí, tras la cena, los jugadores se fueron a dormir. La elección del hotel no fue casualidad: es el mismo donde Boca esperó la final de la Libertadores 2000, cuando venció a Palmeiras, y donde el Vélez de Bianchi se preparó para su título de 1994, ante San Pablo. Hoy a las 9.30 realizarán un entrenamiento liviano en el club Nacional de esta ciudad y, ya por la tarde, Bianchi hablará con el periodismo.
No habrá misterios en la formación que Boca presentará mañana. El propio Bianchi lo había confirmado el domingo, luego del triunfo (3-1) sobre Independiente: Abbondanzieri; Ibarra, Schiavi, Burdisso, Clemente Rodríguez; Villarreal, Battaglia, Cascini, Cagna; Delgado y Tevez. Es decir que, en relación al 2-0 del partido de ida, Villarreal reemplazará al lesionado Barros Schelotto (igual viajó junto a la delegación). Los suplentes serán Caballero, Jerez, Pinto, Donnet, Caneo, Cángele y Estévez. También se trasladaron Muñoz, Calvo, César González, Crosa (desgarrado) y Moreno. El único de los 25 jugadores de la lista de buena fe que no viajó fue Ezequiel González (ver El Equi…).
El plantel ya había mostrado toda su confianza en la liviana práctica que había realizado por la mañana, en Casa Amarilla. Después de almorzar en un restaurante camino a Ezeiza, a las 16 viajó a Brasil. También por la tarde se confirmó que Cascini e Ibarra podrán jugar la final. Sus préstamos con Boca vencieron ayer, pero ambos firmaron un permiso especial (el Porto colaboró en el caso del defensor) para garantizar sus presencias contra Santos.
Ya en Brasil, Boca se encontró con un clima muy caliente. Santos confía en recuperar los dos goles de desventaja. “El objetivo es ganar 3-0”, dijo Diego. “Vamos a incendiar el partido”, agregó Robinho.
Este contenido no está abierto a comentarios

