LLEVARÁN A $ 6.000 EL TOPE DE LOS SUELDOS DE LOS FUNCIONARIOS
El Gobierno llevará hasta los 6.000 pesos el tope salarial para los funcionarios políticos de la administración pública.
La decisión la formalizará el presidente Néstor Kirchner, quien dispondrá en las próximas semanas que no se renueve la prórroga del tope de $ 3.000 mensuales que rige para los funcionarios desde finales de 2001, en pleno estallido de la crisis económica en la Argentina.
El Gobierno había extendido la vigencia de ese decreto, firmado durante la efímera presidencia de Adolfo Rodríguez Saá, hasta finales de marzo de este año y la prorrogó por otros dos meses, hasta el 31 de mayo. En ambas oportunidades dijo que todavía se mantenía la situación financiera que había dado origen a la medida.
¿Qué fue lo que cambió desde entonces? No sólo que el país creció un 8,7% en el último año, que las perspectivas para este año están entre el 6% y el 8% y que la recaudación alcanzó niveles récord. Sucede que la vigencia del tope de 3.000 pesos está generando un extendido disgusto entre secretarios y subsecretarios de Estado, algunos de los cuales han advertido que están dispuestos a dejar la función pública y a pasarse a la actividad privada.
Antes de su viaje a Nueva York, el Presidente recibió información sobre la situación que enfrenta el ministro Roberto Lavagna en Economía, donde son varios los funcionarios políticos que ya comunicaron su decisión de abandonar la administración pública.
Según datos del mercado, un CEO, presidente de una corporación, gana unos 900 mil pesos anuales (que equivalen a 75 mil pesos por mes); un gerente de rango intermedio recibe entre 350 y 400 mil pesos anuales (más de 30 mil mensuales promedio) y un gerente de segunda línea unos 210 mil (entre 15 y 20 mil pesos por mes).
Kirchner lo reconoció en estos días en una conversación en privado. “No podemos arriesgarnos a perder gente capacitada. La situación no da para más”. Y admitió que las distorsiones en materia de ingresos en el Estado han llevado a que su secretario, Daniel Muñoz, que no es un funcionario político, gane más dinero que el Presidente.
El tope de 3.000 pesos mensuales alcanza a los funcionarios políticos de la Administración Pública Nacional, organismos descentralizados y entes públicos. Un segundo decreto de los elaborados en el año 2001 por Rodríguez Saá también fijó en esa misma cifra la retribución que, por todo concepto, debe percibir el Presidente.
Si bien en el Gobierno descuentan que el aumento del tope puede generar descontento social, tienen otras dos razones para avanzar en la decisión.
El reciente aumento para los mínimos de estatales ($ 150 para los que ganen menos de 1.000 pesos) y jubilados (las mínimas llegarán a $ 280 en setiembre) podría estar dándole un poco más de margen para hacer el anuncio.
Pero, además, el Presidente está viendo con preocupación las revelaciones surgidas en las últimas semanas durante el juicio oral y público por enriquecimiento ilícito contra la ex funcionaria María Julia Alsogaray. Varios testigos, alguno incluso presentado por la Fiscalía, reconocieron que —durante la etapa del menemismo— los funcionarios recibían sobresueldos que multiplicaban varias veces sus ingresos. Hay en el Gobierno quienes evalúan que esas revelaciones incluso podrían despertar sospechas sobre cuál es el verdadero nivel de ingresos actual de los funcionarios.
Como sea, el Gobierno sabe que el anuncio no va a ser bien recibido por la sociedad.
En su reciente exposición ante empresarios en Nueva York, el Presidente anunció que su gobierno estaba empezando a modificar la curva de distribución del ingreso en la Argentina. Y dijo que, mientras la relación de ingresos era de 40 a 1 entre los sectores más ricos y los más pobres, se habría alterado en el último año en una proporción de 30 a 1.
Pero, según un reciente informe del Instituto de Estudios y Formación de la CTA, que dirige Claudio Lozano, por cada $ 100 que produce la economía argentina, el 30% más rico de la población se queda con $ 65 mientras que el 70% restante recibe apenas $ 35. El 80% de la población gana menos de $ 1.000 y sólo un 10% de los asalariados tiene un ingreso promedio de $ 3.100, aunque en una amplia escala que va desde un mínimo de 1.900 hasta los 23.900 pesos.
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