LLOVIÓ EN ROSARIO, PERO NO FUE SUFICIENTE
Sólo fue un alivio. Después de altísimas temperaturas y grandes incendios en campos de la región, las lluvias irregulares caídas ayer a la madrugada fueron bienvenidas por productores de la pampa húmeda, aunque aseguraron que “se necesita más agua para disminuir las pérdidas en los campos afectados por la grave sequía”. Si bien hay zonas donde las precipitaciones llevaron algo de tranquilidad para los colonos, la situación sigue siendo crítica en los lugares donde no cayó una sola gota. Tal es así que en algunas zonas del sur santafesino ya se habla de pérdidas de hasta un 50 por ciento en las cosechas. Lejos de los números récord del año pasado, para este período ya se anticipa una pérdida de 14 millones de toneladas entre los cultivos de maíz y soja.
Con mermas de entre un 20 y un 40 por ciento en el rinde del maíz, según la zona, y una soja que todavía resiste pero que sentirá el impacto si no llueve en abundancia en los próximos días –en algunos lugares se necesitan 80 milímetros para regularizar la situación–, los campos de la bota santafesina afrontan una semana decisiva a la espera de lluvias reparadoras. Hasta el momento, nadie habla de emergencia agropecuaria, una ley que otorga beneficios fiscales para agricultores damnificados.
“En Venado Tuerto y la zona llovió muy poco, casi nada. En la zona de Villa Cañás ya hace dos días que viene lloviendo, poco, pero algo es algo. El cielo sigue nublado, los pronósticos hablan de precipitaciones para la región, pero no quiere llover. El maíz está complicado, ya que es un período crítico donde este cultivo está en pleno llenado del choclo. Imaginate que para que este cultivo alcance un óptimo rinde necesita un promedio de 8 milímetros de agua por día”, señaló José Rossi del Inta de Venado Tuerto.
Según Rossi, “la soja todavía no sufre demasiado la falta de agua”, aunque el panorama se puede agravar en caso de no intensificarse las precipitaciones. “Con respecto a las lluvias del año anterior, en la región ya tenemos un déficit de 260 milímetros, una cifra abultada para los tiempos de sequía que estamos atravesando”, evaluó el productor venadense. Y añadió: “Este es un momento crítico para los cultivos y todo indicaría que va a ver mermas en los rindes. Es más, hay lotes de maíz que no se van a recuperar”.
“Si bien el panorama entre algunos productores de Venado Tuerto es desalentador, muchos viven mirando los pronósticos y están esperanzados en una lluvia reparadora para la soja, cultivo que se encuentra en un momento clave para su definición”, dijo el integrante del Inta, y señaló que “hay campos que conservan algo de humedad, son los que tuvieron rotaciones de pasturas con altos volúmenes de gramilla, lo que genera una menor pérdida de humedad por evaporación. Pero por el déficit de precipitación en la región, no hay sistema de labranza que combata la falta de agua”, reconoció Rossi.
Según el portal Agrodiario, informes climáticos vaticinan que las perspectivas de lluvias para la región van desde hoy y hasta el domingo. “En la madrugada de ayer cayeron 46 milímetros en Rosario y las lluvias en la zona fueron de variada intensidad. Para hoy y los próximos días, se esperan más lluvias y tormentas”, dijo a este diario Martín Abrigo, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Por su parte, el secretario gremial de Federación Agraria Argentina (FAA), Omar Barchetta, señaló que “las lluvias en el centro y sur de la provincia fueron irregulares” y que algunos lotes de maíz “son irrecuperables”.
“En algunos lugares, como la zona de Rufino, llovió bastante poco. En la zona de Máximo Paz también las lluvias fueron escasas, no así en la localidad de Alcorta donde hubo un poco de alivio para los productores”, contó el dirigente agrario. Y dio más detalles: “Hay lotes de maíz que por más que llueva no se van a recuperar y en algunos casos ya le están largando la hacienda. Mientras tanto, la soja resiste y se calcula entre un 10 y un 15 por ciento de merma en el rinde. En cambio, en algunos campos del sur provincial, ya se habla de pérdidas de hasta un 50 por ciento en las cosechas de maíz y soja”.
LA SOJA RESISTE
En declaraciones al diario El Litoral, el director general de Análisis de la Producción Agropecuaria, Modesto Malvasio, advirtió que “ es prematuro hacer evaluaciones sobre el impacto de la sequía en los rindes de la soja”, aunque reconoció que –según la calidad de los suelos– “hay casos que resisten mejor y otros cultivos que están perdiendo floración”.
Las lluvias de ayer a la madrugada en el centro y sur de la provincia fueron irregulares: de entre 5 milímetros en Venado Tuerto y hasta 25 en la zona de Rufino. “Ha llovido y hubo un cambio climático importante, lo que nos da esperanzas para el centro y norte provincial”, sostuvo Malvasio, aunque reconoció que “si bien va a haber mermas en los rindes, todavía es prematuro cuantificar el impacto de la sequía por la capacidad de recuperación de los cultivos, siempre y cuando cambien las condiciones”.
Si bien el maíz es el que más está sufriendo la falta de agua, este cultivo no tiene una fuerte incidencia en la economía provincial ya que abarca algo más de 350 mil hectáreas, lo que equivale al 9 por ciento del área cultivable de la bota. La mayoría del 91 por ciento restante de las tierras productivas, están sembradas con soja.
ANEGAMIENTOS EN ROSARIO
La intensa lluvia que se desató sobre la ciudad a media mañana de ayer y que alcanzó a 46 milímetros en muy poco tiempo, ocasionó numerosos inconvenientes en toda la ciudad, debido al anegamiento de calles y avenidas, por lo que debieron trabajar intensamente cuadrillas de diversas áreas de la Municipalidad.
El coordinador de Defensa Civil y director de la Guardia Urbana Municipal, Marcos Escajadillo, precisó a El Ciudadano que “las zonas más afectadas fueron la sur y la oeste, pero hubo problemas en toda la ciudad”. El titular de Defensa Civil manifestó que “en los barrios La Lagunita, y El Mangrullo, debieron intervenir bombas de desagote”, dado que tales sectores habían quedado anegados. La tarea del personal de la Dirección de Hidráulica municipal se extendió durante toda la jornada hasta lograr el desagote de ambas áreas.
En el caso de La Lagunita, en algún momento se evaluó la posibilidad de una evacuación de quienes allí residen, pero eso fue desechado.
En tanto, los sumideros tapados por la desaprensión de quienes arrojan sus desperdicios en la vía pública, sumado a las escasas dimensiones de los desagües pluviales, principalmente en el llamado radio antiguo de la ciudad (centro y macrocentro) provocó el anegamiento de numerosas arterias.
Entre otros lugares, tales problemas se produjeron en San Juan y avenida Francia, en diversas intersecciones de la calle Vera Mujica, en otras áreas de barrio Echesortu, en bulevar 27 de Febrero y Oroño, avenida Pellegrini y Alsina, Moreno y La Paz, en la calle Ayacucho, en las cercanías del puente Molino Blanco y en barrio Acíndar.
Otro de los sectores afectados fue la zona del Viaducto Avellaneda, donde literalmente “se transformó en un río”, como dijeron algunos vecinos.
Para superar los inconvenientes trabajaron las cuadrillas de las Areas de Servicios Urbanos (ASU) de cada uno de los Centros de Distrito, Defensa Civil, GUM, Política Ambiental, Dirección de Hidráulica, Central de Operaciones de Emergencia y de Promoción Social, y si bien la tarea central se extendió entre las 10 y las 14, durante el resto de la jornada continuaron con la actividad.
En tanto, un añoso árbol cayó en el parque de la Independencia, en la zona de bulevar Oroño y la avenida Morcillo –continuación de calle Cochabamba–, lo que provocó la interrupción del tránsito durante algunas horas hasta que cuadrillas de la Central de Operaciones de Emergencia lo retiraron del lugar.
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