LO GOLPEARON, LE QUEMARON LA CASA Y LO TIRARON AL RÍO
Un hombre resultó gravemente herido por un grupo de delincuentes que el sábado por la noche lo asaltó en su humilde casa de Alto Verde. Tras comprobar que no tenía dinero, los delincuentes primero le dieron una paliza descomunal, luego le quemaron la finca y por último lo arrojaron al río.
El demencial suceso ocurrió tuvo lugar en la manzana N° 4 -altura del cruce con el pasaje 11- más precisamente unos metros sobre la costa que baña el canal del acceso al puerto local.
En dicho lugar, se asienta una humilde construcción donde vive Lorenzo Moreira, de 43 años. Su historia conmueve desde el principio ya que el mencionado es una persona que padece una leve discapacidad.
Con el tiempo Lorenzo, supo ganarse el corazón de todos los vecinos de la zona, los que prácticamente lo habían adoptado y muchas veces le acercaban todo tipo de ayuda.
Prueba de esto es que hace poco todos colaboraron para levantarle una pequeña casilla junto al río, que es el lugar donde más le gustaba estar.
Así y todo, Lorenzo también se encargó de cruzar hasta nuestra ciudad donde aprendió el “oficio” de cuida-coches. Todos los días llegaba hasta la zona céntrica desde donde volvía al atardecer con sus anheladas “monedas”.
Sin piedad
Pero alguien le abrió la puerta a las “fieras” para que, tal como es su costumbre, hagan blanco de sus acciones en los más débiles.
Estaba Lorenzo intentando dormir cuando hasta su casa llegaron dos sujetos exigiendo que les entregara dinero. Los rufianes irrumpieron a los gritos y actuaron a cara descubierta.
“íDanos las monedas!”, bramaban mientras Lorenzo los miraba desde un rincón, mitad aterrado, mitad confundido. Con pocas fuerzas, intentó alcanzar un tarrito donde guardaba su “tesoro”. Pero fue tarde.
Furia asesina
Hartos y envueltos en su propia locura, los ladrones decidieron descargar su furia contra Lorenzo, a quien le propinaron una soberbia paliza, a punto tal que quedó tendido en el suelo, casi sin conocimiento.
No conformes con lo hecho hasta allí, los rufianes quisieron completar su “obra macabra”. Entonces utilizando algunos combustibles, prendieron fuego a la casita.
Pero faltaba lo peor. Los malvivientes volvieron contra el pobre Lorenzo. Lo cargaron en sus brazos y se encaminaron hasta el borde del río, para finalmente arrojarlo a las aguas.
Dando por culminado su “trabajo”, los sujetos se dieron a la fuga, sin que hasta el momento se tengan noticias sobre su captura.
A tiempo
Mientras tanto, Lorenzo alcanzó a salir del río por sus propios medios y se acostó en la arena. Alguien advirtió la escena y procedió a llamar a la policía y a los servicios de emergencias.
Poco después, la víctima fue asistida por personal de Cobem que le brindó los primeros auxilios en el lugar. Luego lo trasladó hasta el hospital Cullen donde ingresó con traumatismo severo de cráneo, contusiones a la altura de occipital y frontal, fractura de tabique nasal y pérdida de piezas dentales.
Los profesionales del nosocomio indicaron que su condición ahora es estable y su pronóstico de carácter reservado.
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