LO JUZGAN POR DESCUARTIZAR A UNA PROSTITUTA QUE TRABAJABA PARA ÉL
Roxana Dos Santos (22) quería cambiar su historia e irse a vivir a Paraguay para formar una familia y retomar los estudios. Un embarazo la había empujado a dejar atrás los sinsabores de la noche y la prostitución, un ambiente con el que estuvo vinculada durante más de tres años en La Plata.
Por eso, después de formar una nueva pareja en Paraguay y quedar embarazada, regresó a La Plata para recoger sus cosas y despedirse. Pero en marzo de 2000, nueve días después de su llegada, su cuerpo apareció descuartizado en distintos descampados de la ciudad.
A mediados del mes que viene Miguel Fernández (46), el principal sospechoso del crimen, será juzgado. Los investigadores aseguran que la saña demostrada en el homicidio y en el ocultamiento del cadáver seccionado fueron un mensaje mafioso para intimidar a otras prostitutas que pudieran querer dejar el prostíbulo que, según la acusación, el propio Fernández regenteó.
La violencia del crimen también podría encontrar explicación en motivos pasionales: Fernández fue pareja de la víctima. Varios testigos aseguraron que el hombre no quería que la muchacha se alejara de él, ni de la actividad que realizaba.
Un día antes de su desaparición, Dos Santos contó que iba a reunirse con Fernández. Quería llevarse ropa y otras cosas del departamento que habían compartido.
Para la fiscalía está probado que el 12 de marzo de 2000 a la noche, Dos Santos estuvo en un departamento de la calle 18 y 528 —del barrio La Favela— con dos hombres y una mujer. Uno de ellos fue Fernández. Allí la habrían matado a puñaladas. Luego la decapitaron y le seccionaron los brazos. Los forenses hallaron en la vivienda manchas de sangre compatibles con el ADN de la víctima.
Los restos mutilados de Roxana Dos Santos (22), fueron encontrados entre el 13 y el 15 de marzo de 2000 en dos descampados separados por una distancia de casi 20 kilómetros. En el barrio de Los Hornos la Policía descubrió debajo de un puente la cabeza y los brazos.
Luego hallaron otra parte del cuerpo en la zona ribereña de Boca Cerrada, en Punta Lara. Los forenses determinaron que la habían apuñalado 18 veces.
En la causa Nø 2215, con ocho cuerpos y más de 1500 fojas, Fernández está acusado por homicidio doblemente agravado por alevosía. En la causa estuvo acusado un hombre que trabajaba con Fernández y dos remiseros, pero los tres quedaron finalmente desvinculados.
Dos Santos había nacido Misiones y, cuando era pequeña, su familia se instaló en una ciudad paraguaya donde le consiguieron un documento con el nombre Perla Nancy Escobar. Con esa identidad llegó a La Plata en 1997 buscando trabajo.
Enseguida se mudó a la casa de Fernández y se dedicó a trabajar en la noche. En un viaje a Paraguay, Dos Santos conoció a un muchacho y poco tiempo después quedó embarazada del joven. Por eso resolvió mudarse y formar una familia. Pero volver a La Plata le costó la vida.
Cuando encontraron los restos de Dos Santos, los investigadores creyeron que se trataba de una joven de 19 años porque utilizaba el documento con el nombre de Escobar y con una fecha de nacimiento fraguada. Pero luego reconstruyeron su historia, que los condujo hasta Fernández.
Cuando ordenaron la captura del hombre, Fernández ya había escapado. Estuvo prófugo hasta febrero de 2002, cuando fue detenido, pero no por el crimen. En un operativo antidrogas realizado en el paraje San José, de Misiones, lo apresaron viajando hacia la Capital Federal. Según la acusación habría llevado una valija con más de 30 kilos de marihuana.
En el juicio oral contra Fernández también será juzgado a Margarita Di Bin (procesada pero excarcelada) por los delitos de promoción del ejercicio de la prostitución de menores y mayores, explotación económica con engaño y violencia, y facilitación de la entrada y salida de mujeres del país para ejercer esa actividad entre 1996 y 2001. Por ese mismo delito está prófugo en la causa Hugo Horacio Rey.
Antes de conocer a Dos Santos, Fernández vivía con Di Bin, con quién tuvo dos hijos. Según la investigación, regenteaban el negocio juntos.
En Tribunales, ahora esperan que el juicio oral revele algunos pliegues ocultos de una actividad que enredó a Roxana en una trama mortal.
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