LO MATARON POR UNA ADOLESCENTE
Un hombre, vecino de la zona norte de nuestra ciudad, murió desangrado anoche por un balazo que le dio en una pierna, seccionándole la arteria femoral.
El crimen, cometido a las 22.30 en pleno corazón del barrio Yapeyú, eleva a 93 el número de víctimas de homicidio registradas en el departamento La Capital en lo que va del año.
Los antecedentes inmediatos del asesinato registrado anoche también remiten al norte de la planta urbana, donde otros dos hombres fueron muertos entre Nochebuena y Navidad.
Uno de esos homicidios ocurrió en Marcos Bobbio, un barrio que -como el mencionado Yapeyú-, está comprendido por la jurisdicción de la seccional 7a., la misma donde otras cinco personas cayeron heridas de bala este fin de semana.
Anoche la policía se hizo presente en una de las calles transversales a 12 de Octubre -arteria principal del barrio Yapeyú-, y en medio de la calzada encontró que “L.C.”, había dejado de existir por hemorragia profusa, causada por una herida de bala.
Luego, los uniformados investigaron y concluyeron en que el autor de los disparos sería un tal “Huesito”, un sujeto también conocido por el alias de “Pastelito”, quien sería dueño de una abultada ficha prontuarial.
Así como por comentarios de los vecinos los investigadores creen haber individualizado al matador, también por esa vía habrían podido conocer el motivo por el cual un hombre baleó a otro, hiriéndolo de muerte.
El episodio de anoche tendría un sórdido trasfondo. Se trataría de un ajuste de cuentas entre dos proxenetas que de un tiempo a esta parte se disputaban la posesión de una pupila, una adolescente no mayor de 13 años de edad.
Tanto “Pastelito” como su par “L.C.” habrían estado enfrentados a muerte porque ambos se sentían con derechos sobre esa menor, que en los últimos tiempos habría trabajado en forma alternativa para provecho de uno y otro.
Este asunto, que se explicaría en un típico caso de prostitución infantil, cerró anoche cuando “Pastelito”, sorprendió a “L.C” en momentos que dejaba su domicilio y le disparó a quemarropa.
Supuestamente quienes investigan el crimen han logrado saber quién y por qué motivo asesinó a “L.C.”, pero hasta el momento ignoran dónde está ese individuo.
El principal sospechoso es buscado por la policía al igual que la menor en disputa. Se presume que aquel huyó del vecindario llevándose a la joven pupila, una adolescente por cuya suerte nadie parece demasiado preocupado, ya que hasta ahora ninguna persona preguntó por ella en sede policial.
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