LO PRIMERO ES LA FAMILIA
Carlos Reutemann decidió renovar el mandato de dos directores del Ente Regulador de Servicios Sanitarios que finalizaron su primer período de cuatro años el 30 de junio último. Los pliegos de Jorge Alberto Hammerly (primo de Alberto Nazareno, el candidato del gobernador a sucederlo en la Casa Gris) y José Manuel Kerz (un gran amigo de Jorge Obeid) fueron despachados ayer a la Legislatura. “Hoy el Ente tiene sólo dos directores (Ricardo Argenti y Sergio Rípoda), está en minoría y sin quórum, por lo tanto es necesario normalizar la situación”, dijo el ministro de Obras Públicas, Edgardo Berli al justificar las designaciones.
Hace una semana, Berli había dicho que el gobierno pretendía cubrir las vacantes después de las elecciones provinciales y analizaba una hipótesis para superar la acefalía, pero ayer se autodesmintió: “En realidad, (aquel anuncio) fue un acto fallido”, dijo. Aún queda disponible otro cargo en el directorio del Ente, con un sueldo de bolsillo cercano a los 5.000 pesos, pero el ministro ya arriesgó un pronóstico: “Me imagino que será nombrado después del 7 de setiembre”. Así que sólo faltaría saber el nombre del elegido.
El martes, al lanzar su programa de gobierno, Hermes Binner criticó la estructura del Enress. “Hay que modificarlo. Cambiar los ejes para que los propios usuarios puedan estar representados y no que sean funcionarios que no representan a los destinatarios del servicio”, afirmó el candidato socialista.
La respuesta de Reutemann se conoció ayer. Remitió a la Legislatura los pliegos de Hammerly y Kerz sin siquiera incluir sus antecedentes profesionales. El oficialismo tiene mayoría suficiente para aprobarlos sin muchos trámites. Los elegidos ya ocuparon ese cargo entre el 1º de julio de 1999 y el 30 de junio último y en ese lapso escalaron alto: Kerz llegó a presidir el directorio con sueldo nominal de 7.327 pesos (4.777 de bolsillo) y Hammerly ocupó la vicepresidencia con un salario nominal de 7.882 pesos (4.931 de bolsillo).
Berli explicó ayer por qué Reutemann decidió que los amigos de Hammerly y Obeid se queden cuatro años más. “Por una necesidad”, dijo el ministro. “Hoy el Ente tiene sólo dos directores (Argenti y Rípoda) y para funcionar necesita al menos tres. Por lo tanto, evaluamos la posibilidad de esperar hasta después del 7 de setiembre para la propuesta de nombres que ocuparán estos cargos. El propio Ente sugirió que el Poder Ejecutivo se avoque a resolver las cuestiones que éste no podía tratar en virtud de la minoría. Un dictamen de Fiscalía de Estado y de (Asuntos Jurídicos) del Ministerio de Obras Públicas denegaron esa posibilidad. Entonces, se le sugirió al gobernador que al menos debía mandar un pliego en función de que el directorio necesitaba tres miembros para funcionar. Pero el gobernador decidió volver sobre los nombres de dos directores salientes: los ingenieros Kerz y Hammerly. Así se hizo y se elevó la propuesta a consideración del Poder Legislativo”.
‑Usted había dicho que iban a esperar hasta después de las elecciones ¿Cambiaron de idea?
‑Sí, en realidad fue un acto fallido. En principio se pensó que (el Poder Ejecutivo) por avocación podía resolver la acefalía del directorio. Esto no pudo ser así, según el dictamen de Fiscalía de Estado. Entonces, no quedó otro camino que elevar los pliegos para normalizar la situación del Ente.
‑Pero son dos funcionarios de extracción justicialista. Ya no quedan representantes de la oposición.
‑Todavía queda una vacante. El gobernador insistió en estos dos nombres en virtud de su experiencia, con cuatro años en el directorio, y haber demostrado idoneidad para el cargo. La cuestión política de esta decisión no la conozco. Pero insisto: queda un cargo vacante que me imagino que el nombre será puesto después del 7 de setiembre -arriesgó Berli.
‑¿Antes de que se vaya el gobierno?
‑Probablemente. Es una decisión política que no pasa por el Ministerio.
‑¿No es inoportuno que a meses de finalizar el mandato de Reutemann se cubran estas vacantes con amigos del gobierno?
‑No. Sacando lo de amigos del gobierno, es procedente normalizar el Ente por sobre todo. Yo diría que es una obligación del Poder Ejecutivo normalizar el Ente, más allá de los tiempos políticos. Por eso me abstengo de opinar sobre esta cuestión. Creo que es necesario, no hay escapatoria, hay que normalizar el Ente lo antes posible. Lo político es otra historia -se justificó.
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