“Cuba tiene una oportunidad única”
De esta manera se manifestó Martín Guevara- hijo de Juan Martín, hermano menor de Ernesto “Che” Guevara- respecto de la reapertura de las embajadas en Cuba y Estados Unidos tras 54 años. “Era un absurdo que se mantenga el desencuentro”, manifestó aunque aseguró que “lo que me hace ruido es que todo se haya hecho sin pedir disculpas a nadie”.
Martín Guevara es argentino, se crió en Cuba y es sobrino de Ernesto “Che” Guevara (es hijo de Juan Martín, el hermano menor del “Che”). En comunicación con LT10 analizó el nuevo panorama que se presenta ante la reapertura del diálogo entre Estados Unidos y Cuba y la reapertura, también, de las embajadas en ambos países tras 54 años de relaciones interrumpidas.
“Hay una arista que es de 54 años de desencuentro de dos naciones que es un absurdo que se mantenga. De desencuentro de cualquier tipo, no sólo económico y comercial- que es el que menos importa- sino de desencuentro cultural, científico entre dos naciones que están muy cerca una muy desarrollada y otra con mucho retraso”, comenzó diciendo el médico radicado en España.
Y agregó: “La otra parte es quiénes encabezan el retorno del amado capitalismo, los que condenaron a todo un pueblo a estar con la rabia entre los dientes, rabiando contra el imperialismo norteamericano, los que decían que volverían a entablar relaciones con Estados Unidos hasta que se convierta en socialista pero este país no se volvió comunista, solo que Obama es un demócrata pero la economía se basa en la industria armamentista”, entonces, “es más posible que haya bajado del caballito del socialismo, porque no hay nada más de eso en Cuba, no hay más de ese barniz”.
Sin embargo, continuó Guevara, “a mí lo que me hace ruido es que aquellos que encarcelaron a muchos y exiliaron a miles por simpatizar con Estados Unidos se echaron para atrás con sus actos sin pedir perdón ni nada” y en ese sentido “pienso, si mi tío se despierta y los ve diría “están locos, ¿no habíamos quedado en otra cosa?, aunque yo prefiero esto sin dudas”.
Asimismo, consideró que “Cuba tiene una oportunidad única y no depende de nadie y no tiene una forma de producción determinada ni un tipo de sociedad determinada económicamente, entonces puede elegir hacer cosas buenas”.
“Lo que venga para la isla dependerá de la generosidad de los gobernantes. Pero lo importante es desarrollarse en sociedad con autoestima, porque Cuba tenía la autoestima muy baja”, manifestó y opinó que “todos los cubanos que se tuvieron que ir tienen que entender que la cosa cambio y hay que ayudar a ese país y no entrar más en fricciones que le interesan solo a los poderosos”.
“Lo que reivindico es que esto no solo sirva para hacer un pinche beneficio para que se instale ‘el viva la pepa’ en Cuba sino que sirva para desarrollar la industria nacional para que se puedan abrir vías de discusión para el Estado”, finalizó.
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