LOLE TIENE A QUIEN CONSULTAR
Una mujer jugó un rol clave para acercar a Carlos Reutemann y Horacio Usandizaga. La diputada nacional Sarah Picazo reveló ayer cómo promovió el primer encuentro entre ambos, antes de que el gobernador asumiera su primer mandato en 1991 y cómo, ocho años después, en 1999, Lole le ofreció un cargo en el Ente Regulador de Servicios Sanitarios que ella declinó a favor del presidente de la UCR, Santiago Mascheroni y ahora está reservado para el Vasco. Picazo cedió su propia casa, frente al parque Sur, para que sus dos visitantes puedan conversar ‑por primera vez‑ a puertas cerradas. “¿De qué hablaron? No lo sé. Pero por respeto tenía que dejarlos solos. Eran las dos personas más votadas de la provincia y uno le pedía consejos al otro”, dijo la legisladora. Reutemann se preparaba entonces para debutar en el poder. Así nació una relación política que ya lleva más de una década y hoy se traduce en el pliego que el mandatario envió a la Legislatura para designar a su amigo en el directorio del Enress.
Picazo reveló su secreto ante una pregunta de Rosario/12. “¿Alguna vez Reutemann y Usandizaga se reunieron en su casa?”.
‑Se reunieron una vez, después que ganó Reutemann. Yo le hablé al doctor Usandizaga y él me dijo que no iba a ir a la reunión. Le dije: ‘Por favor, él es nuestro gobernador, ahora. Usted tiene que venir’. La insistencia dio resultado. El radical aceptó reunirse con Lole, aunque antes le había preguntado a Picazo: ¿de qué quiere hablar? “Lo que él (Reutemann) piensa de la privatización de la EPE, del Banco de Santa Fe. El me decía: (Usandizaga) tiene experiencia, sabe más que yo y quiero hablar con él'”, recordó la diputada de la UCR.
“Yo tengo el estudio al lado de mi casa y se comunican por un patio interno. Obviamente los dejé que charlaran solos. Me parecía improcedente que yo estuviera ahí. Eran las dos personas más votadas de la provincia y uno le pedía consejos al otro. ¿De qué hablaron? No lo sé. Pero por respeto tenía que irme de ahí”, explicó.
‑¿Y por qué fue una reunión reservada y secreta?
‑¡Pero si no fue reservada! ‑se atajó Picazo. “Yo vivo frente al lago del Sur y en esa época, que era verano, está lleno de gente, lleno de bañistas. Además, había una confitería en la esquina y ponían las mesitas frente a la plazoleta. Yo conozco a Reutemann desde hace muchísimos años… El me pidió como amigo que yo le hiciera (el contacto). Porque Usandizaga no quería venir. Logro que venga. Entonces, ¿adónde quiere que lo lleve?
‑¿Se hubieran reunido en la Casa de Gobierno?
‑Reutemann no había asumido. El andaba en bicicleta. Se iba desde la Costanera hasta mi casa en bicicleta porque me conoce ‑dijo.
“No sé por qué critican al gobernador y a Usandizaga. Esos pactos no existieron ni existirán nunca”, dijo con un tono más alto. Y se despachó con otro secreto, pero esta vez de 1999, cuando Reutemann propuso designarla en el Enress. “El vino a mi casa y me ofreció el cargo a mi por ser de la oposición. Ni siquiera le preguntó a Usandizaga. Yo no acepté porque era candidata a diputada nacional, por una cuestión de ética no podía ir al Enress. Entonces, (Lole) me dijo: ‘que sea tu hija’. Mi contestación fue, y eso lo puede ratificar el gobernador: ‘mi hija es radical pero no milita. Yo respeto mucho a la militancia. Ese cargo tiene que ser para un militante activo'”. Según Picazo, Reutemann insistió en pedirle un nombre: ‘Voy a nombrar al que vos me digas'”, le prometió.
Picazo llamó a Usandizaga para contarle la buena nueva. Comenzó entonces la baraja de nombres. “(Reutemann) buscaba un contador o un abogado porque esos cargos son técnicos más que políticos. Uno de los evaluamos fue el diputado Jorge Alvarez, muy buena persona. Pero vive en Arequito. Y decíamos: ‘le vamos a destrozar la familia’ porque tenía que estar toda la semana en Santa Fe. Esa era otra cuestión a tener en cuenta. Por eso fue Santiago Mascheroni que por lo menos era abogado”.
La vacante en el Enress quedará ahora para el Vasco. ¿Por qué postuló a Usandizaga?, le preguntaron a Reutemann, el viernes último. “Eso viene desde 1999 en que yo había sido candidato a gobernador y se respetó un acuerdo que se había hecho en aquella época. El acuerdo sigue. Porque en mi trayectoria política las cosas que prometo las cumplo. No es necesario escribirlas. No soy como algunas personas que prometen y después, de acuerdo a cómo esté la situación, cumplen o no”, respondió.
Sin embargo, Picazo insistió con su historia. “No entiendo qué acuerdo es ese. Porque en el ’99 él me ofreció el cargo en el Enress a mi. Usandizaga no sabía nada. Yo le dije que tampoco mi hija podía ser por que respeto a la militancia. Y por eso fue Mascheroni. Entonces, ¿qué acuerdo puede ser? El (Reutemann) habrá hecho acuerdo no sé con quién, pero quiere que un cargo sea de la oposición. Es dueño después de evaluar quién de la oposición lo merece. Es el gobernador, el que manda”.
“Y ahora quiere que sea una persona honesta, capaz, idónea, un abogado batallador. El doctor Usandizaga va a demostrar que defiende a los usuarios. Conocemos su honestidad, su capacidad de trabajo, lo sabemos a ciencia cabal. Ya lo verán ustedes en el Enress. Y después va a volver a tener la ascendencia en todos los santafesinos que tuvo en años anteriores. Del árbol caído no se hace leña. Pero él no está caído ni mucho menos”, concluyó la confidente.
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