LÓPEZ MURPHY: "LO ÚNICO QUE FALTA ES QUE CULPE AL PERIODISMO POR LOS PROBLEMAS QUE TIENE"
El titular de Recrear, Ricardo López Murphy, consideró ayer “no razonable” y “desafortunada” la embestida del presidente Néstor Kirchner contra los medios de prensa, y advirtió que “lo único que falta es que este gobierno culpe al periodismo por los problemas que tiene”.
“Como dice la doctora (Elisa) Carrió, se acabó el tiempo de Mary Poppins”, alertó el ex candidato presidencial en coincidencia con la jefa del ARI, y sostuvo que “ahora empieza un tiempo difícil para el gobierno, que es el tiempo de gobernar”.
El dirigente de centroderecha no se sorprendió del resultado de recientes encuestas que mostraron una baja en la popularidad del presidente Kirchner, y evaluó que los altos índices en ese sentido eran “anormales” y “se debían a todo un trabajo mediático: no eran producto de la realidad”.
El ex ministro delarruista cuestionó la actitud del jefe del Estado, quien anteayer atacó a los medios periodísticos al denunciar que pretenden “imponer la opinión al conjunto de la sociedad”. La libertad de prensa, dijo el presidente, “es a dos puntas, es permitir^ que se exprese la realidad concreta y real”.
Esto se sumó a la carta que la semana pasada envió el ministro del Interior, Aníbal Fernández, al diario La Nación para quejarse de las expresiones que sobre su persona vertió el periodista Joaquín Morales Solá.
Y también la denuncia de una “conspiración” que el diputado kirchnerista Miguel Bonasso lanzó en la Cámara baja y el calificativo de “nueva clase de dictadores” que le dedicó a la prensa.
López Murphy analizó que la posición adoptada por el presidente en este tema es “desafortunada y no parece razonable”, y reflexionó que en realidad “si algo ha tenido Kirchner, es una prensa extraordinariamente favorable”.
“Lo único que falta es que el gobierno culpe a la prensa de los problema que tiene”, remarcó.
López Murphy fue luego consultado sobre algunos sondeos que muestran una caída de la imagen que la sociedad tiene del gobierno de Kirchner, como la medición difundida ayer por la Fundación Di Tella, que señaló una baja respecto del mes de marzo.
“Creo que la baja está muy vinculada a la percepción de la sociedad de que hubo grandes contradicciones del gobierno en tres temas: seguridad, energía y el caso vinculado con la intervención federal a Santiago del Estero”, afirmó.
“Mientras la administración de Kirchner se la pasó diciendo que en Santiago no había ningún problema, de golpe decidió la intervención, y eso le hizo perder credibilidad”, recordó.
En segundo lugar, el dirigente señaló que la crisis energética le estalló en las manos al Ejecutivo.
“Cuando todo el mundo advertía que íbamos a tener un problema energético muy grave si no se actuaba -yo mismo lo venía haciendo desde hacía más de un año-, el gobierno lo negaba, hasta que nos hemos encontrado con los cortes de gas”, resaltó.
Luego interpretó que la tercera razón de la caída de la popularidad del oficialismo se debió a “algo dramático: la percepción por parte de la población de que las autoridades no tenían un plan para la seguridad, que no sabían qué hacer en ese tema”.
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