LOS ABORÍGENES CHAQUEÑOS EVALÚAN CÓMO SIGUEN SU PROTESTA
La situación en Chaco se complica. Luego del fracaso de la reunión que mantuvieron el gobernador Roy Nikisch y sus representantes, miles de aborígenes debatirán esta tarde en asamblea cómo continuarán la protesta que llevan a cabo contra la presunta venta ilegal de los terrenos fiscales en los que viven.
La reunión con el gobierno provincial había sido solicitada en medio de protestas y cortes de ruta en el interior de la provincia. Y recién fue aceptada por el gobernador cuando se levantaron los bloqueos.
Según el titular del Instituto del Aborigen provincial, Orlando Charole la reunión fracasó porque Nikisch se negó a que participaran una veintena de delegados de las etnias locales. Pero esta versión fue desmentida por el ministro de Gobierno chaqueño, Hugo Matkovich, quien señaló que el encuentro se frustró porque el principal pedido de las comunidades aborígenes era la renuncia del intendente de la localidad de Villa Río Bermejito, Lorenzo Heffner.
En este sentido, Matkovich explicó que la reunión no pudo realizarse debido a “la mposibilidad del gobernador de cumplir con el pedido” de renuncia de Heffner. De todos modos, aseguró, “vamos a seguir dando soluciones a la problemática aborigen”.
Cerca del mediodía, Charole había ingresado a la Casa de Gobierno chaqueña para debatir cuántos delegados indígenas ingresarían a dialogar con el mandatario. Sin embargo, poco después salió y le comunicó a los manifestantes que se encontraban en la Plaza 25 de Mayo que la reunión se había suspendido.
Entonces, anunció que por la tarde tendría lugar una asamblea para definir cómo continuar con la protesta.
Antes de que fracasara el encuentro, se había mencionado la posibilidad de que el subsecretario de Tierras y ex piquetero Luis D’Elía, presente en la provincia, oficiara de mediador. Pero el propio funcionario negó que en algún momento haya existido esa posibilidad y disparó fuertes críticas a Nikisch, el único de los seis gobernadores radicales que quedó en la vereda opositora al Gobierno nacional después de que los otros cinco manifestaran coincidencias con el presidente Néstor Kirchner.
En declaraciones que formuló a la agencia Télam, D’Elía, uno de los voceros del ultrakirchnerismo, dijo que sólo viajo al Chaco para evitar que el conflicto indígena finalice con “autoritarismo y represión” y que “en la provincia que gobierna Nikisch lo único que existe para con las comunidades aborígenes es autoritarismo, xenofobia y desprecio”.
Los aborígenes –pertenecientes en su mayoría a las etnias mocoví, toba y wichí- se concentraron en la plaza principal de Resistencia luego de haber marchado durante días.
Para llegar a la capital provincial atravesaron cientos de kilómetros y soportaron el mal tiempo, ya que durante el fin de semana se movilizaron bajo la lluvia.
La lista de sus reclamos es extensa. Y está repleta de pedidos relacionados con males históricos como la imposibilidad de los indígenas de ser dueños de la tierra donde vivieron sus ancestros y el peligro de tercerización de los campos mediante operaciones poco transparentes.
Además, los indígenas reclaman mayor presupuesto para el “Instituto del Aborigen Chaqueño” y exigen el alejamiento del intendente Heffner. Los aborígenes acusan al funcionario de Río Bermejito de haber cometido actos de discriminación en la entrega de la asistencia a los damnificados por las inundaciones que sufrió la región de El Impenetrable.
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